20200401

Este relato de ciencia-ficción no lo ha escrito un algoritmo: más bien, un algoritmo ha analizado diversos relatos de ciencia ficción, y le ha dado reglas y directrices al autor, Stephen Marche, para que escribiera uno similar. El relato en sí me ha gustado, aunque me da la impresión de que esto era independiente de la “fórmula para el éxito” cocinada por el algoritmo.

De hecho, algunas de las reglas que concluyó el algoritmo son bastante tristes, y evidencian los sesgos que transmitimos al software que creamos: “The algorithm also told me what percentage of text should be dialog and how much of that dialog should come from female characters. This is where things get embarrassing. Turns out that, based on the stories I chose, only 16. 1 percent of the dialog could be from a woman’s point of view. Which is a crazily low number. Female writers historically write 40 to 50 percent of their dialog for female characters, male writers about 20 percent; so even by the shitty standards of male writers and history, this is appalling”.

Gracias a Jacinto por el enlace.

Este artículo que analiza la pandemia desde una perspectiva de género me ha parecido muy interesante. Como se apunta, la recesión económica que nos viene con y tras la pandemia nos puede hacer retroceder mucho, pero también es una oportunidad para establecer por fin políticas que tengan en cuenta la distorsión de los roles domésticos y de cuidados: “The coronavirus crisis will be global and long-lasting, economic as well as medical. However, it also offers an opportunity. This could be the first outbreak where gender and sex differences are recorded, and taken into account by researchers and policy makers. For too long, politicians have assumed that child care and elderly care can be “soaked up” by private citizens—mostly women—effectively providing a huge subsidy to the paid economy. This pandemic should remind us of the true scale of that distortion.”

Una fascinante mirada a la boyante (y bizarra) industria inmobiliaria de los refugios anti-apocalipsis para ricos y pudientes, que ya incluso prometen ser las ciudades-estado de los futuros supervivientes: “When you bought into such a scheme, you tapped into a fever dream from the depths of the libertarian lizard-brain: a group of well-off and ideologically like-minded individuals sharing an autonomous space, heavily fortified against outsiders – the poor, the hungry, the desperate, the unprepared – and awaiting its moment to rebuild civilisation from the ground up. “

Como muchas industrias, ésta se centra en vender una fantasía: la fantasía de que es posible sobrevivir al margen de las catástrofes que sufra el resto de la humanidad. Y como creo que estamos viendo en la crisis de la pandemia actual, en las cosas que se nos vienen encima, o nos salvamos todos juntos, o no se salva nadie.

También, como nota de color, el empresario protagonista de la crónica (todo un personaje conspiranoico) fue propietario en los 80 de la empresa que fabricó el famoso piloto automático de Aterriza Como Puedas (o, al menos, eso dice él).

La alt-right y sus sucursales españolas aprovechan nuestro confinamiento y la constante sobreexposición a la información que éste acentúa haciendo la única forma de política que saben hacer: extender bulos y desinformación.

Otra mirada a otra industria boyante, pero más artística: la de los teclados mecánicos personalizados de lujo. A ver, he de admitir que los del artículo son una preciosidad, pero al final teclear es teclear, y yo no compraría a esos precios. Pero me imagino que es una necesidad similar a la del tuning de un coche de carreras, sólo que el streamer de videojuegos (el principal consumidor de esta industria) “pilota” el teclado.

Si no conocéis la editorial digital Panel Syndicate, ya tardáis en leer y comprar (se paga la voluntad) maravillas como Universo!, o The Private Eye. De su catálogo me quedaba por leer Barrier: visualmente impresionante, y con una buena reflexión sobre la migración y el lenguaje. Y no digo más, que es mejor leerlo sin spoiler de ningun tipo.

Además de ver viejas glorias que ya ni recordaba en este listado, lo que más me ha emocionado es que el Número 1 lo ocupe Tyrian. Que por cierto, recientemente GOG lo liberó gratis para descargar junto a un buen puñado de titulos clásicos (Beneath a Steel Sky, Ultima Martian Dreams, Flight of the Amazon Queen, etc).

Recordemos que todo esto pasará, y si es escuchando a Klampanis, pues mucho mejor.