20210518

Aprovechando la reciente reentrada incontrolada del cohete Long March 5B (premeditadamente “dejado caer” por China), en este artículo se apunta muy acertadamente que el verdadero peligro no es tanto la probabilidad de que una reentrada de este tipo nos caiga encima (casi es más probable tener un accidente de coche), si no la cantidad de basura espacial que llevamos generando en órbita, y que llegados a cierto punto podría dificultar mucho la actividad espacial: “Uno de los problemas de la basura espacial es que puede causar daños a otros vehículos o dispositivos operativos. “Por ejemplo, una colisión con un objeto de 10 cm causaría la fragmentación catastrófica de un satélite típico, un objeto de 1 cm probablemente desactivará una nave espacial y penetrará los escudos de la ISS, y un objeto de 1 mm podría destruir subsistemas en un satélite”, nos señalan desde la ESA. (…) “En el escenario más probable, los fragmentos chocarán inicialmente con objetos grandes e intactos. Entonces, los fragmentos de colisión resultantes comenzarán a colisionar con otros objetos grandes e intactos, etc., y finalmente los fragmentos de colisión colisionarán con los fragmentos de colisión hasta que todos los objetos restantes se reduzcan a tamaños subcríticos”, añaden. Este proceso “de colisión en cascada y autosostenido” -conocido como efecto Kessler- resultará en un crecimiento exponencial de la población de objetos, con consecuencias entre otras cosas para las operaciones diarias de las naves espaciales.” 

Hablando de esto, no puedo dejar de pasar la oportunidad de recomendar Planetes, un excelente manga y anime, que justamente tiene como uno de sus temas centrales la problemática y peligros de la basura espacial.

La ley Rider puede no ser perfecta, pero es una gran noticia: por fin se dan los primeros pasos para detener una acelerada deriva de precarización laboral, con la que se está intentando extraer beneficios de “negocios” que no lo podrían ser si tuvieran la mínima relación legal exigible con sus empleados.

Lo lamentable es que incluso precarizando el empleo, estas plataformas ni siquiera consiguen dejar de perder dinero, aunque para el negocio que tienen fundadores e inversores en mente quizá cubrir costes no es un requisito.

En este artículo se trata de analizar un fenómeno global: la clase trabajadora en distintas partes del mundo adopta posiciones cada vez más ultra-conservadoras. Una de las razones es la necesidad de encontrar chivos expiatorios a los que odiar y culpar de su situación actual (que, en la mayor parte de las ocasiones, está fomentada y sostenida precisamente por los partidos a los que dan su voto): “That is why Britain and America feel like they are societies which cannot be mended now. The working class has made its choice, and its choice is for xenophobia, rage, ugliness, stupidity, hate. Give them someone to hate, and it seems, they will reward you by turning a blind eye to everything else. Their own lives falling apart. Their own exploitation and ruin. Their own dehumanisation and commodification as mere disposable cogs in a machine of profit. As long as you give today’s working classes someone to hate, you can get away with anything, and I mean anything.”

Aunque, en mi opinión, el autor de este artículo cae enseguida en lo más fácil y paternalista: echar la culpa a los trabajadores por “votar mal”. De forma muy conveniente (para él, claro), ignora otro factor igual de importante: el fracaso de los partidos socialdemócratas tradicionales en Europa, que no han planteado una alternativa real a las políticas neoliberales (o que en muchas ocasiones, incuso las ha implementado), y que  ha dejado a su suerte a la clase trabajadora. De aquellos barros, estos lodos.

Y, como se apunta también en el articulo anterior, el chivo expiatorio principal del Trumpismo Británico (el Brexit) han sido los europeos. Y ya estamos asistiendo a las primeras consecuencias: ciudadanos europeos con derecho a asistir a entrevistas de trabajo en UK a los que se les mantiene días en centros de detención, con los móviles requisados, y que son expulsados del país: “María, 25, from Valencia, said that like many of those detained, she thought she was free to explore the job market at least until October, especially since she had lived and worked in the UK before. María said that when Border Force officials at Gatwick said they would expel her, she offered to pay for a flight home the same day. Instead, she was sent to Yarl’s Wood, where she spent three anxious days. “I’m still in shock,” she said.”

“Eugenia, a 24-year-old woman from the Basque region of northern Spain, reached Gatwick on Sunday 2 May on a flight from Bilbao. She planned to look for a job offer, go home to apply for a visa and then return to live with her Spanish boyfriend, an NHS worker who has been in the UK for four years. “I had a return ticket and had filled out an online travel form in which I explained all that,” she said. At Gatwick, Eugenia had her mobile phone taken away and was locked in a holding room for 24 hours, sleeping on a fold-out bed with half a dozen others. Then she was put on a flight to Barcelona along with another Spanish woman who had arrived for a job interview.” 

GNOD, o la Global Network of Discovery, es como me gustaría que se usara la Inteligencia Artificial en Internet: un recomendador que no depende de plataformas, en el que no hace faltar registrarse, y financiado mediante apoyos en Patreon.

Travis Chapman sabe que los memes son, al menos en parte, Arte. Y él se dedica a crear más Arte rindiendo tributo a esta verdad.

Otra pequeña obra de arte es la Arduboy FX: una pequeña consola retro apenas más grande que una tarjeta de crédito y que viene con más de 200 juegos indies que exprimen todo el jugo posible a los pocos píxeles que caben en su pantalla.

YukoEXE es vaporwave, idol, kawaii, cyberpunk, y metal, todo mezclado y agitado (vale, y con bastante purpurina).

20210512

Como se comenta en esta acertada (creo) columna, los objetivos de reducción de emisiones que los estados establecen para tratar de “descarbonizar” la economía son muy positivos, pero si no van acompañados de un plan, no van a ser suficientes.

Hasta que organizaciones públicas como los Bancos Centrales no paren de inyectar financiación a compañías de combustibles fósiles (¡3.8 trillones de doláres desde 2015!), y hasta que los estados no comiencen a planificar una transformación real de la economía, (lo cual implica planificar decrecimiento), no comenzaremos a hacer frente realmente a la crisis climática: “Targets are necessary, but they’re only half of the picture. In addition to setting ambitious goals, governments now need to decarbonise the global economy and democratise how it is planned and organised. Our economy isn’t a natural state, but a malleable creation. We still retain the power to reimagine what version of the future it is hurtling towards – and now we must urgently embrace this.

Gracias a este artículo descubro que el germen original de los E-Sports fueron las competiciones  en los 90 de juegos de lucha arcade como Street Fighter II, y que lo generó una comunidad mucho más diversa que la que podemos encontrar en la industria actual del E-Sport, donde apenas se pueden encontrar jugadores negros en según qué ligas o competiciones.

Aparte del racismo individual en el sector, que existe, otra razón igual de deprimente es el racismo estructural y la falta de oportunidades: muchas de las figuras originales del circuito de competiciones Arcade no tuvo acceso a ordenadores propios ni a Internet de banda ancha en su juventud, y muchos colectivos en USA siguen sin tenerlo hoy en dia: “Cole was touching on one of the most important distinctions in esports. The competitive games with an overwhelming lack of Black players all tend to fall in the same category. They are team-based, with about five players per side. Some are released exclusively for PCs, and competitors tend to connect to all of their matches online. This setup is naturally prohibitive to kids without a dedicated computer or sturdy Wi-Fi. (…) Those prohibitions affect a wide swath of the population. According to data from the New American Economy, nearly 40 percent of Black households lack personal broadband-internet access, compared with 26 percent of white households. Meanwhile, all Street Fighter asks for is a few quarters or a Playstation and a pair of controllers.”

El Oversight Board, que ya ha tomado una resolución sobre el baneo de las cuentas de Trump en Facebook, da una de cal y otra de arena. Resumiendo mucho: Facebook tuvo razón en suspender la cuenta de Trump porque incitaba a la violencia, pero según las reglas de conducta actuales en la plataforma, no puede extender de forma indefinida esa suspensión sin la debida justificación.

Al final, el Oversight Board también da una respuesta lo suficientemente ambigua para que Facebook pueda alargar el asunto cómodamente sin tener que tomar un bando claro, y por tanto evitar que una parte u otra se enfade: “Platforms love keeping policy questions in limbo this way, in part because making a firm decision is so likely to cause trouble. Look at Twitter, which is always “thinking about” new features like editable tweets or paid subscriptions, but never seems to launch them. Or look at Facebook’s own behavior in politically unstable countries like Sri Lanka and Myanmar, where civil society groups said they worked with the platform for years without ever getting a real response to their demands. Making a decision means taking sides — and for a platform built on scale, that gambit rarely pays off.”

Signal, la herramienta de chat que sí respeta tu privacidad, decidió hacer esta inteligente (y un poco gamberra) campaña de anuncios en Facebook, donde exponía directamente en la publicidad la información de targeting que la plataforma guarda sobre cada usuario. Facebook, por supuesto, no se lo ha tomado bien y ha cancelado la campaña. Libre Mercado menos para lo que no nos gusta.

La pasada semana la Escuela de Informática de la Universidad Politécnica de Valencia celebró de forma online este ciclo de charlas enfocado en la unión de la tecnología con el arte, periodismo, o la música. Una de las que tuve oportunidad de ver, y de las que más me gustó, fue ésta. Javier Parra habla sobre cómo descubrió la figura de Josep Renau, sobre el proceso de recrear uno de los murales que Renau no pudo terminar de realizar en la RDA, y donde descubrí muchísimos detalles sobre el proceso investigativo y creativo de un artista que en Valencia deberíamos reinvindicar más.

Hablando de Valencia, quizá gracias a la Inteligencia Artificial y a la Robótica se pueda poner fin a los desaguisados del “arroz con cosas” que de vez en cuando nos toca presenciar. Aunque, como siempre, al final el componente humano es imprescindible para producir la paella: “Los creadores del robot paellero consideran esta herramienta solo un dispositivo que permite ahorrar trabajo al chef y que éste pida centrarse en la creatividad.”

Estas fotos del Dubai Nocturno realizadas por Xavier Portela son una de las demostraciones de que lo Cyberpunk es Ahora.

Si viendo este videoclip no se te escapa una (o varias) lágrimas, revisa que no tengas un canto rodado en lugar de corazón.

20210505

La situación de desastre total que está pasando India sin duda se debe a haber permitido demasiado pronto reuniones multitudinarias en mítines o celebraciones religiosas, con una cierta euforia inconsciente causada por el buen ritmo de vacunación.

Pero hay otro factor menos visible: la demolición paulatina durante las últimas décadas de la sanidad pública, que ha derivado en un sistema hospitalario puntero para hiper-ricos, y un sistema público muy precario que se ha derrumbado rápidamente en la ola actual: “World-class private hospitals catered to wealthy Indians and medical tourists from abroad; state-run facilities were for the poor. Those with money were able to purchase the best available care (or, in the case of the absolute richest, flee to safety in private jets), while elsewhere the country’s health-care infrastructure was held together with duct tape. The Indians who bought their way to a healthier life did not, or chose not to, see the widening gulf. Today, they are clutching their pearls as their loved ones fail to get ambulances, doctors, medicine, and oxygen.”

¿Nos debería servir de aviso?

En un mundo en el que las plataformas y corporaciones tecnológicas pueden influir más en los estados que ciudades, o gobiernos regionales (e incluso algún gobierno no tan regional), comienza a gestarse una “diplomacia digital”: una nueva relación entre ciudades, regiones, ONG’s, y corporaciones, que ojalá sirva para que lo público y la sociedad civil intervengan más en la co-gobernanza de la tecnología: “En definitiva, empresas multinacionales, oenegés, ciudades y gobiernos regionales buscan un papel cada vez más activo en el diseño, toma de decisiones e implementación de la gobernanza tecnológica. (..) Subirse al tren de la digitalización también es hablar de nuestro contrato social. La fractura económica y social, el auge del populismo y el ensimismamiento digital individualizador son una llamada de atención para sentar a todas las partes en una misma mesa y empezar a trabajar en la formulación de un nuevo contrato social para la era digital.”

Ha sido tremendamente decepcionante presenciar durante la semana pasada el comportamiento de la dirección de Basecamp. Aparte de haber fundado Basecamp y parido Ruby on Rails, Jason Fried y David Heinemeier Hansson son dos empresarios ampliamente conocidos por su estridente activismo y muy públicas opiniones sobre política, sociedad, los excesos de Silicon Valley, la adiccion tóxica al capital riesgo (aunque tengan de inversor a Jeff Bezos desde 2006, hum), la diversidad en las empresas, el trabajo en remoto, la gestión de equipos, o las tácticas monopolistas de Apple. Tanto, que les ha dado para escribir 5 libros (yo tengo 2 de ellos), o para ceder sus oficinas como cuartel de campaña del candidato demócrata de Chicago. Hasta aquí, todo bien.

Pero cuando empleados han afeado una conducta interna algo racista y han debatido sobre el problema, los dos fundadores han reaccionado como auténticos man-child y han prohibido súbitamente “toda discusión sobre temas sociales o políticos” entre empleados, por “distraernos de nuestra misión y ser polarizantes“. Traducción: “calladitos, que aquí se viene a trabajar”. Menos los jefes, que ya opinan de lo que quieran.

El resultado: una carta abierta de una de las empleadas es viral, la comunidad dev en twitter les pone a caer de un burro, y en menos de dos días, más de un 25% de empleados abandonan la empresa, y muchos otros empleados cuentan cada vez más detalles.

Menos mal que existen otras formas de concebir empresas y colaboración. Este pequeña “poemización” del espíritu cooperativista sobre el que se construyó el Grupo Mondragón muestra muy bien lo posible que es trabajar de otra forma distinta: “At least I wil know / The Work that I do / Will not just result / In having a few / Who already are rich / Get even richer!”

Este año es el centenario del nacimiento de uno de los escritores más importantes del siglo XX (¡al menos, para mí!), y uno de los que mejor imaginó el futuro: Stanislaw Lem. Este articulo recoge muchas de las razones que hacen su obra tan especial, y también repasa la excelente labor que llevan haciendo en Impedimenta durante los ultimos años para editar mucho de su trabajo inédito en nuestro país.

Y hablando de Futuros, así se imaginaban en 1890 “la vida eléctrica”. Quizá se acertase poco o mucho, pero todas estas ilustraciones son oro puro.

Y quizá otra clase de kilates, pero oro sin duda, son los chicos de TWRP. Yo, al menos, necesito este tipo de canciones tanto como we “need each other”.

20210428

De cara a la galería, a Silicon Valley le gusta aparecer muy preocupado por la diversidad, pero de forma constante hace experimentar a las minorías una cruda realidad muy distinta. En este entorno, parece que la startup de cripto-divisas Coinbase es una de las que se está llevando la palma en racismo: “One Black employee said her manager suggested in front of colleagues that she was dealing drugs and carrying a gun, trading on racist stereotypes. Another said a co-worker at a recruiting meeting broadly described Black employees as less capable. Still another said managers spoke down to her and her Black colleagues, adding that they were passed over for promotions in favor of less experienced white employees. The accumulation of incidents, they said, led to the wave of departures.“It was the first time I realized what racism felt like in the modern world,” said Layllen Sawyerr, a compliance analyst who is Black. “I felt like I was being bullied every day at work.” She said she filed a discrimination complaint with Coinbase’s legal department before quitting in 2018.”

El principal argumento de Apple para controlar quién entra o quién no en la App Store es la de ejercer de filtro de seguridad y calidad de las apps que se ponen a disposición de los usuarios. Pero una sola persona está siendo capaz de dejar en evidencia que Apple no quiere (y casi ni puede) detener los fraudes millonarios de varias apps-estafa en su Store. Porque en el fondo Apple a lo que han venido no es a eso, si no a tener un monopolio de 64 billones de dólares: “That man’s name is Kosta Eleftheriou, and over the past few months, he’s made a convincing case that Apple is either uninterested or incompetent at stopping multimillion-dollar scams in its own App Store. He’s repeatedly found scam apps that prey on ordinary iPhone and iPad owners by luring them into a “free trial” of an app with seemingly thousands of fake 5-star reviews, only to charge them outrageous sums of money for a recurring subscription that many don’t understand how to cancel. “It’s a situation that most communities are blind to because of how Apple is essentially brainwashing people into believing the App Store is a trusted place,” he tells The Verge.” 

Hablado de billones, Epic Games ha recaudado 1 billón de dólares en inversión para seguir construyendo su “metaverso”: esa realidad virtual global cuyas versiones literarias conocemos de novelas como Snow Crash o Ready Player One. Veremos si se queda en un Second Life con esteroides, o si en unos años nos pasamos los dias con las gafas de VR.

Mientras llega la realidad virtual tenemos que atender, desgraciadamente, a la realidad real. Y una de las realidades de Estados Unidos es que, en lo que llevamos de 2021 (hasta el 16 de Abril), han habido 141 tiroteos masivos domésticos (¡más de uno por día!), y la cifra sigue creciendo. En este artículo se recogen “sólo” los 11 peores del año.  Tristemente, esta noticia humorística de El Mundo Today da demasiado en el clavo.

Si las vibraciones de una tela de araña se pudieran traducir a música, sonarían como podéis ver en este artículo, porque es justo lo que han hecho un conjunto de investigadores y matemáticos del MIT. Casi parece como si a las arañas les fuera el rollo Aphex Twin.

En otra celebración del día del libro en pandemia, una de las soluciones más creativas para interaccionar de forma segura en una firma de libros con la autora o autor ha sido este brazo robótico. Rotring en mano (mecánica), este brazo reproduce los movimientos captados del firmante en su tablet, transmitidos por Internet desde cualquier parte del mundo.

Aunque la innovación en la tecnología no tiene por qué tener que ver con brazos robóticos y 5G: puede consistir, simplemente, en adecuar la forma de usar una aplicación a la idionsincrasia de la persona que la tiene que usar. Para mí, el Yayagram es un invento que se merece medalla de oro: “Lucio, de 35 años, define su artilugio, llamado así por su única abuela, como “cacharro” y evita palabras rimbombantes para hablar de una “caja que permite comunicarse mediante mensajes de voz”. En este caso, con las nietas Lucía, Beatriz, Irene, María y Ana, pues sus nietos Francisco y Manuel sí viven en la misma ciudad. El sistema cuenta con un botón que la mujer debe presionar para comenzar a grabar su voz, y después, como las antiguas telefonistas conocidas como Las chicas del cable, seleccionar con quién quiere contactar. Entonces pronuncia su mensaje y este se envía, como un audio normal, y llega a la aplicación de mensajería Telegram que tienen descargada sus familiares. (..) Para contestar han de teclear con normalidad y enviar su respuesta. La abuela Felisa, a continuación, recibe el mensaje y lo puede leer físicamente, en letra grande, gracias a una pequeña impresora térmica “como las de los supermercados” conectada al Yayagram.”

El adelanto del próximo disco de Gaspard Augé (el 50% de Justice) es espectacular y promete muchísimo. Aquí puedes escuchar el temazo al completo.

20210421

Si sigue a este ritmo, el minado de Bitcoin producido en China en 2024 excederá en consumo energético al de Italia o Arabia Saudí, y ya pone en peligro los objetivos marcados por China para conseguir ser “carbon-neutral” en 2060:  “Without appropriate interventions and feasible policies, the intensive bitcoin blockchain operation in China can quickly grow as a threat that could potentially undermine the emission reduction effort taken place in the country,” it warned.”

En este artículo escrito por uno de los inventores del concepto original de non-fungible-token explica cómo su idea inicial (conseguir que los artistas tuvieran más control e ingresos de su arte digital) ha terminado convirtiéndose en una burbuja especulativa y un hobby para ricos altamente contaminante: “Technology should be enabling artists to exercise control over their work, to more easily sell it, to more strongly protect against others appropriating it without permission. By devising the technology specifically for artistic use, McCoy and I hoped we might prevent it from becoming yet another method of exploiting creative professionals. But nothing went the way it was supposed to. Our dream of empowering artists hasn’t yet come true, but it has yielded a lot of commercially exploitable hype.”

Usar SMS’s como doble factor de autenticación puede parecer seguro, pero con servicios con los que se pueden re-enrutar el destino de SMS’s de forma sencilla, los hackers tienen via libre para hacerse con nuestras cuentas (y, como cuentan en el artículo, hacerlo les puede costar tan sólo unos 16$): “I hadn’t been SIM swapped, where hackers trick or bribe telecom employees to port a target’s phone number to their own SIM card. Instead, the hacker used a service by a company called Sakari, which helps businesses do SMS marketing and mass messaging, to reroute my messages to him. This overlooked attack vector shows not only how unregulated commercial SMS tools are but also how there are gaping holes in our telecommunications infrastructure, with a hacker sometimes just having to pinky swear they have the consent of the target. Once the hacker is able to reroute a target’s text messages, it can then be trivial to hack into other accounts associated with that phone number. In this case, the hacker sent login requests to Bumble, WhatsApp, and Postmates, and easily accessed the accounts.”

Si un fabricante de solera como LG tira la toalla definitivamente con los smartphones porque no hay manera de conseguir rentabilidad, es posible que en un futuro cercano no tengamos opciones en dispositivos móviles más allá del “Bigigantismo” de Apple vs. Samsung: “Esta situación ha hecho que muchas marcas comiencen a plantearse si les compensa mantenerse en un mercado que está altamente copado por 2 grandes actores a los que no pueden hacer frente. A esto se añade, además, la salida de LG que, según explica Reuters, hará que Apple y Samsung devoren su share.”

O quizá, aunque damos por hecho que las cosas crecen para siempre, simplemente el mercado ya ha dado todo lo que podía de sí, y está comenzando a decrecer: “A esta alta competencia en el mercado de los smartphones se suma la ralentización que está sufriendo el negocio durante los últimos años, según los informes remitidos por Counterpoint relativos a 2019 y 2020.  Según sus datos, durante los últimos 12 meses el mercado de los móviles a nivel global ha sufrido una caída del 10%. Este descenso ha sido consecuencia de la crisis sanitaria del COVID-19 y la paralización de la economía que ha ido aparejada. Sin embargo (..) este decrecimiento ya se venía produciendo en años anteriores, ya que en 2019 la caída fue del 1% respecto al año anterior y, en 2018, del 4% en comparación con el ejercicio previo.”

¿Tanques Robots Asesinos? Por supuesto, aún no se están usando en combate real, pero si alguien tenía que estar en la vanguardia de esto, tenían que ser los Rusos: “The remotely piloted tank, called Uran-9, can be and be outfitted with 30mm automatic gun turrets, flamethrowers, and anti-tank missiles — yet another sign we’re headed towards a future in which automated weapons systems will be duking it out on the battlefield.” 

Esta re-edición ilustrada y limitada de todos los relatos de Philip K. Dick en 4 volúmenes es un festín para los ojos, y eso que aún no la he podido ver en persona. Aunque al precio de 679$, no creo que llegue a poder tenerla en las manos.

Otro tema editorial, esta vez más asequible. En el juego de rol “Scroll” que lanzan en NoSoloRol, los personajes que interpretaremos ya no serán personas en un futuro distópico, si no que directamente serán programas sentientes en una Internet Cyberpunk.

La semana pasada, tras un pequeño retraso, se lanzaba por fin Liquid Tension Experiment 3, el nuevo disco del super-grupo progresivo formado por Tony Levin, John Petrucci, Mike Portnoy, y Jordan Rudess. Aunque ya habian adelantado algunos temas como éste por youtube, puedes escuchar el disco doble completo en spotify.

20210413

Nos reíamos mucho de la idea de “memoria genética” planteada de forma torticera en algunas películas de ciencia-ficción (“Alien Resurrection” es la primera que me viene a la cabeza al respecto), pero si realmente estos neurocientíficos han podido “transferir” un recuerdo de un caracol a otro mediante ARN (que aún no está claro), es que tenemos todavía mucho que averiguar sobre cómo funciona la memoria: “The results, said Glanzman, suggest that memories may be stored within the nucleus of neurons, where RNA is synthesized and can act on DNA to turn genes on and off. He said he thought memory storage involved these epigenetic changes — changes in the activity of genes and not in the DNA sequences that make up those genes — that are mediated by RNA. (..) Ryan knows Glanzman and trusts his work. He said he believes the data in the new paper. But he doesn’t think the behavior of the snails, or the cells, proves that RNA is transferring memories. He said he doesn’t understand how RNA, which works on a time scale of minutes to hours, could be causing memory recall that is almost instantaneous, or how RNA could connect numerous parts of the brain, like the auditory and visual systems, that are involved in more complex memories.”

A través de este artículo de 2016 (un poco viejo ya, pero sirve igual) me entero de que parte de la ciencia-ficción que he disfrutado es más bien “sistemas-ficción”: una exploración literaria de los sistemas que hacen funcionar nuestra sociedad (economía, política, género, ciencia, religión), sus virtudes y problemas, y cómo podemos hacerlos evolucionar para seguir progresando: “The systems novel is ultimately a space for ambitious thinkers, the ones who want to weave complex thoughts into a tastier parcel than some impenetrable academic tome. The dramatic kick in a systems novel is usually found in the points where the different systems overlap: tackling climate change isn’t all about physics, it also about unpicking the economics of a carbon-driven economy, for example.”

Si vamos a salir de ésta, va a ser porque todas y todos nos vacunemos, y por nada más. Las vacunas ya están funcionando y algunas evidencias de sus beneficios se recogen en este artículo: “La acción de los sueros ya se dejan ver en tres de los colectivos más golpeados por la pandemia y que han sido prioritarios en la estrategia: residencias de ancianos; mayores de 80 años, que ya constituyen menos de la mitad de los fallecimientos y los sanitarios, cuyos contagios bajan un 13% más que en el resto”

Gracias a este artículo descubro la floreciente escena de las fiestas psicodélicas (o “shroom parties”) de Estados Unidos, que ha surgido desde que comenzó la pandemia. El cambio de paradigma más llamativo es, quizá, percibir las drogas psicodélicas más como parte del “self-care personal” (!) que como fiesta y disfrute: “”Maybe snorting your therapy sounded silly until the pandemic pushed our sanity to the brink; in quarantine, 13.3 percent of American adults started using substances or ramped up existing habits. My friends in New York have picked up ketamine like a cozy new hobby akin to knitting.”

Esto, junto al historial terapéutico que ya tenían algunas drogas psicodélicas, y los cambios de legislación para liberalizar su uso clínico, quizá den lugar a un futuro mucho más ligérsico:  “Now, psychedelic therapy is roaring back: Oregon’s legal psilocybin therapy clinics will open in 2023 — the same year the FDA is expected to approve MDMA for therapeutic use, according to MAPS, the organization backing the clinical trials. Soon, maybe you’ll visit your local psychedelic clinic for post-COVID trauma and grab a ketamine lollipop on your way out. Or book a stay at a ketamine resort in Colorado or weed hotel in Arizona for your next family trip (Mom would really love that).”

Ya nos podemos ir olvidando de los guantes de VR noventeros a lo Johnny Mnemonic: este prototipo de pulsera (que podría llevar cualquier smartwatch) de una Universidad de Zurich puede detectar los distintos perfiles de vibración generados en huesos y músculos por las pulsaciones de nuestros dedos, y procesarlas para controlar un teclado virtual (o un piano virtual , o un lo-que-sea-virtual): “The prototype embeds several acceleration sensors in a normal rubber wristband. These sensors detect when the hand touches a surface and which finger the person has used. The researchers found that their novel sensor design can detect tiny differences in the vibration profile on the wrist in order to differentiate between each characteristic finger movement. A custom machine learning pipeline the researchers developed processes the collected data in real time. In combination with the camera system built into a set of VR glasses, which captures the position of the hands, TapID generates extremely precise input.”

Y en Snapchat no estaban muertos: estaban de parranda. Bueno, si por parranda entendemos diseñando nuevos dispositivos hardwares como unas gafas de Realidad Aumentada y un Dron, dirigidos principalmente para desarrollar nuevas aplicaciones: “the new Spectacles will be meant for developers and creators, rather than consumers — though you could probably argue that, at $380, the Spectacles 3 are already mostly limited to that market as well. As the article points out, though, the intention is likely to have the developers make lenses and experiences that consumers will use at some point in the future.”

Aunque si no te llega el presupuesto para unas gafas AR de snapchat, siempre puedes construirte estas “Arduglasses” para molar.

Internet tiene cosas maravillosas, y una de ellas ha sido rescatar para el mundo esta bizarrísima versión soviética para TV de El Señor de los Anillos producida allá por 1990. Aunque no he sido capaz de encontrar subtítulos en inglés, la puedes ver aquí.

The Strike consiguen ser una banda indie actual pero a la vez capturar todo lo bonito de una banda pop de los 80. Buena parte de la culpa la tienen esas líneas de saxo, sin duda.

20210323

¿Somos nuestra mente? Si somos nuestra mente, ¿somos las memorias y experiencias que le han dado forma? Si las memorias residen en el cerebro, enonces ¿somos nuestro cerebro? Y si nuestro cerebro es un conjunto de neuronas, ¿somos esa estructura de neuronas y las conexiones que hay entre ellas (el “conectoma”)? Y si ese “conectoma” o estructura de conexiones se puede preservar o trasladar a otros medios no orgánicos ¿se nos puede “copiar” o “preservar”? O, incluso, ¿que otras personas puedan experimentar las memorias almacenadas por nuestro conectoma? Algunas preguntas más, pocas respuestas, y lo que sabe la comunidad científica por ahora sobre estos asuntos, en este artículo.

Antes de echar las campanas al vuelo y comenzar a imaginar futuros a lo Ghost in the Shell, un pequeño dato: tan sólo mapear a nivel de neuronas individuales la zona central del conectoma de una mosca de la fruta (¡ni siquiera el conectoma completo!) ha costado más de 12 años y una inversión total de 40 millónes de dólares. Imaginad las posibilidades a corto o medio plazo de hacer lo mismo en un cerebro humano, billones de veces más complejo.

Que nadie se espere clones ni “fundas” a lo Altered Carbon: los pseudoembriones en cuestión son más bien una especie de modelo o simulación de un embrión real, que va a permitir a los científicos investigar más de cerca las primeras etapas de desarrollo de los embriones, y la aparición de problemas congénitos.

En este artículo se apunta a que una vez comenzamos a hacer desescalada (en los sitios que puede hacer, o en las temporadas en las que va a poder hacerse, más bien), es probable que se produzca el efecto de la “Nostalgia del Confinamiento”. Aun cuando  nadie desea que la pandemia y sus efectos se prolonguen, los que hemos tenido la suerte de poder seguir haciendo trabajo y vida en casa vamos a comenzar a echar de menos la seguridad de un entorno controlado, o vamos a encontrar innecesarios hábitos que dábamos por hecho antes de la pandemia: “The prospect of vaccination shocked my COVID-19 life out of its constrained yet predictable rhythm. I work from home; I wear pants without buttons; I spend Friday nights watching a movie or doing laundry and Saturday nights Zooming with friends. This little world is equal parts dull and intense; everyone I know is sad, exhausted, antsy, and resigned. I can’t wait to leave these confines behind, and yet this world is mine. The people who populate it care about me—they are happy to hear from me, even when I have nothing to say except how hard everything is. The dangers are monumental, but I mostly choose when I confront them.”

En realidad, este “cocooning” o cultural ya empezó en los 80, potenciado por avances tecnológicos como el VHS, los ordenadores personales, o las pizzas congeladas, que hacían posible cada vez más disfrutar del ocio dentro de casa: “The signs of cocooning were everywhere, in wholesome television series such as The Cosby Show and the renewed popularity of frozen dinners such as Lean Cuisines, in the explosion of VCR sales and the uptick in gun ownership. As people emerged from the drug-addled, sexually revolutionized 1970s and early ’80s, cocooning captured a cultural retrenchment and a desire for everything to feel homier and safer.”

En este artículo se aborda una de las cuestiones que más han resonado en los titulares de la semana pasada. Si la Agencia Europea del Medicamento (junto a la agencia análoga en UK y en España, y la comunidad científica en general) nos asegura que la vacuna de AstraZeneca es segura y que, por el momento, no hay evidencia científica que pueda asociar la vacuna a un aumento en la posibilidad de trombos, ¿por qué los estados han decidido suspenderla, si esta suspensión va a causar más muertes por COVID que las que se derivarían de los supuestos efectos secundarios de la vacuna?

La primera es la ilusión de causalidad: “La mente humana busca relaciones de causalidad entre los fenómenos que observa. Lo hace porque representa la realidad en forma de narraciones, las consume y las genera. (..) La realidad, sin embargo, no tiene por qué estar así estructurada; hay niveles de la realidad en los que no existen relaciones causales. Y en los niveles en los que las hay (o así nos lo parece), a veces no son fácilmente identificables. Los seres humanos, sin embargo, atribuimos causalidad a secuencias de fenómenos que, aunque no tienen relación entre sí, ocurren uno detrás del otro.”

La otra, es que en general preferimos sufrir los daños de algo que a priori no controlamos (como el COVID) que de algo que sí decidimos (ponernos la vacuna), aún cuando los riesgos de lo primero sean mucho mayores: “En general, ante dos posibilidades alternativas de causar un daño, preferimos equivocarnos dejando de hacer algo que haciéndolo. Porque al hacerlo, el daño que causamos es activo y otorgamos mayor responsabilidad a quien actúa que a quien no lo hace. Eso es así, incluso, cuando es mayor el daño que se puede derivar de no hacer algo que de hacerlo”.

Aunque es necesario ir con pies de plomo e investigar a fondo cualquier posible efecto secundario, creo que los estados han hecho mucho mal cediendo al miedo y dando estos bandazos con la suspensión de la vacuna: “En España la decisión se ha tomado tarde y, seguramente, empujada por las decisiones de otros estados. Han perdido así los gobernantes españoles una oportunidad magnífica para explicar una decisión (la de no suspender la vacunación con AZ) contra corriente aunque seguramente correcta, y mantener, a la vez, la confianza de la población.”

En otro orden de cosas, pero aún relacionado con la pandemia, Tinder ha empezado a repartir tests PCR gratuitos por correo en USA para tí y tu match, y así intentar que las citas sean un poco más seguras. Aún así, cuidado, que esto no lo garantiza al 100% (pero algo es algo): “But giving out test kits doesn’t make an in-person date entirely safe. Taking a COVID-19 test before meeting up with someone new helps but doesn’t eliminate risk entirely: someone could take the test, send it out, and then catch the coronavirus in the window before the result comes back.”

A través de este artículo descubro el alucinante mundo del “mercadeo” de reviews falsas en Amazon y otras plataformas: existen “agencias” que las marcas o empresas contratan, y éstas reclutan personas via telegram para comprar esos productos y devolverles el dinero gastado después de escribir una review positiva. Todo muy turbio.

Si quieres librarte de una videollamada y ya no sabes qué excusa inventarte, este curioso programa te ayuda a hacer tu trola más pausible simulando diversos ruidos (problemas técnicos en el micro, obras de vecinos, o la más efectiva: bebés llorando).

Con su último EP “Horror Story”, The Midnight han dado una vuelta de tuerca a su sonido para acercarlo más al lado oscuro del retrowave, recordando por momentos a Perturbator o Midnight Danger.

20 minutos en el futuro se pone en modo vacaciones las próximas 2 semanas ¡Nos vemos el próximo 14 de Abril!

20210317

Parece un montaje, una escena sacada de una película, o una posible secuela de “Distrito 9”, pero es simplemente una de las calles de Macao que da al edificio del Grand Casino Lisboa. 20 metros en el futuro.

Como veíamos la semana pasada, el mercado de arte NFT no sólo puede constituir una nueva burbuja especulativa, y traer problemas de apropiación de contenidos y derechos de autor: es que según las estimaciones recogidas en este artículo, la huella de carbono provocada por la emisión de una sola obra de arte NFT puede estar alrededor de la generada por un coche conduciendo durante 1000 km.

En esta especie de artículo-manifiesto, diversos artistas dan su opinión sobre el tema, y en general se insta a buscar vías alternativas en las que un mercado de arte digital pueda ayudar a los artistas a librarse de los intermediarios, sin un coste climático de esta envergadura: “Research into new technologies (including blockchain) is essential. But this has to follow a conscious, less extractivist model. I welcome the fundamental research happening in this space, but there is no doubt that the recent rapid growth of the NFT market exemplifies Silicon Valley’s move-fast-break-things accelerationism. (..) Digital artists absolutely should be able to earn a living making the work they love. But this should not involve the immense footprint it does presently nor the current lack of transparency. New businesses and platforms must align with the values we are hoping to carry into the future.”.

Ante la dificultad (casi imposibilidad) de hacer nuestras tareas del día a día sin usar los servicios de algunas de las grandes corporaciones de Internet, esta investigación de la Northwestern University plantea algunas alternativas interesantes, como las “Huelgas de datos” o el “Envenenamiento de datos”, para anular (o al menos, disminuir) la efectividad de los algoritmos.

Cosas que ya hacemos de forma individual, pero que quizá podrían marcar diferencia con una organización colectiva: “People already use many of these tactics to protect their own privacy. If you’ve ever used an ad blocker or another browser extension that modifies your search results to exclude certain websites, you’ve engaged in data striking and reclaimed some agency over the use of your data. But as Hill found, sporadic individual actions like these don’t do much to get tech giants to change their behaviors. What if millions of people were to coordinate to poison a tech giant’s data well, though? That might just give them some leverage to assert their demands.”

No es sólo que hasta 2011 en la Unión Europea todos los dummys con los que se homologaban la seguridad de vehiculos replicaban el cuerpo medio de un varón: es que ocurre lo mismo en todo lo demás.

Desde los sacos de cemento, hasta los infartos: “Si un hombre y una mujer sufren un infarto de miocardio, ¿quién tiene más posibilidades de morir y no superarlo? Ellas. Concretamente, tienen el doble de posibilidades de fallecer, según un estudio del Hospital Val d’Hebron. No es una denuncia nueva. Esta afección cardiaca ha sido, probablemente, la más socorrida a la hora de ejemplificar cómo siguen existiendo sesgos de género en la investigación y en la atención médica. “Durante mucho tiempo, se consideró que era algo que no afectaba o al menos no lo hacía mayoritariamente a la mujer”, explica la doctora Carme Valls Llobet. “Eso hizo que durante décadas en los estudios que se realizaban sobre esta enfermedad las mujeres estuviesen ausentes o infrarrepresentadas”, añade la autora de ‘Mujeres invisibles para la medicina” (Capitán Swing).”

En una industria copada en buena parte por las grandes producciones, en las que hay poco espacio para historias que no impliquen dispararle a gente o a cosas, una herramienta de código abierto (Twine) dio lugar en la ultima década a una pequeña comunidad de creadores de juegos con ganas de contar cosas diferentes, y con un espíritu que recuerda mucho al fenómeno fanzine en el arte gráfico: “In an industry obsessed with photorealistic graphics, focus-tested gameplay, and ever-evolving open worlds, Twine’s simplicity felt liberating. It imbued games with the DIY spirit of homemade zines, many of them weirder, sharper, and queerer than their mainstream counterparts. According to some of its biggest fans, Twine was nothing short of a revolution.”

Además, uno de los grandes hits creados con Twine, Depression Quest, se pondría en el punto de mira del acoso masivo llevado acabo en el Gamergate, que a su vez se ha revelado como la primera iteración de lo que hoy conocemos como alt-right: “Gamergate’s influence resonated across mainstream politics. The movement bolstered the careers of right-wing outrage merchants like Milo Yiannopoulos, who would later help promote the white nationalist “alt-right.” It fueled the growth of anonymous forum 8chan, which became a base of operations for the violent QAnon conspiracy movement. The controversy also forced companies and news outlets to reckon with much broader, older online harassment problems. Ultimately, many Gamergate supporters probably weren’t that passionate about niche game design software. But they saw ammunition for an endless, ever-evolving culture war — one that continues to this day.”

Entre alguno de los juegos hechos con Twine que se enlazan en el artículo anterior, os recomiendo echarle un ratillo a Cyberpunkland: una pequeña parodia en la que hay que conseguir que nuestra ciudad ciberpunki esté lo más revuelta posible, no vaya a ser que los pandilleros empiecen a hacer ganchillo y a debatir tranquilamente sobre sus problemas.

Podíamos estar acostumbrados a los saxos MIDI, pero este tipo de jazz con “alto-boxes” para saxo parece venir de, al menos, un par de décadas en el futuro.

No es común que haya una bola extra musical en la recopilación, pero descubrí a Lubalin y los temas musicales que crea a partir de broncas de internet me parecen joyas. El más reciente es una especie de pop-country basado en la conversación real con una persona que cree firmemente que su caballo pesa 15,000 libras (unas 6,83 toneladas métricas, más o menos el peso de 2 elefantes africanos juntos).

20210310

La presentación del Neuralink por parte de Elon Musk la semana pasada ha tenido, como siempre, más teatro que ciencia. En este artículo, varios experots en neurociencia resaltan que la tecnología existe desde hace años, y que las prestaciones del prototipo de implante neuronal de Musk son bastante inferiores a productos que llevan en el mercado desde 2013.

En el artículo también se puede descubrir que buena parte de los “avances” probados en cerdos y mostrados por Musk simplemente reproducen los desarrollados por el neurofisiólogo español José Delgado en ¡1965!, con un implante similar probado con toros de lidia (muy castizo todo). Esta tecnología lleva desde entonces evidenciando diversas limitaciones: es hasta cierto punto sencillo “intervenir” funciones motoras, pero las afirmaciones de Musk de que el Neuralink podrá usarse para tratar depresión o desórdenes cognitivos son, como mínimo, muy cuestionables.

Como se apunta muy acertadamente en el artículo, quizá esta apuesta por los neuroimplantes tenga que ver más con la “economía de los datos” que con “mejorar” el cuerpo humano: “Some authors argue, then, that the data economy should be understood as a new permutation of capitalism in which data itself is not a commodity, but capital—that is, something capitalists want to own because it generates value through relations of exploitation. (..) While the device does not represent a major advance in brain-machine interfaces, and the pipeline for applications beyond movement disorders is at best decades long, what Neuralink does offer is an opportunity to harvest data about the brain and couple it to the kinds of data about our choices and behaviors that are already being collected all the time. The device is best understood not as a rupture with the past, but as an intensification of the forms of surveillance and data accumulation that have come to define our everyday lives.”

Y hablando de capital, la última moda en inversión son los NFT’s (non-fungible tokens): es decir, el coleccionismo de la “copia original” de un recurso digital verificada mediante blockchain, que puede ser simplemente una imagen o incluso un tuit. La “copia original” de una imagen ligeramente personalizada del famoso meme NyanCat ha llegado a vender por la friolera de 600,000 dólares.

Leyendo el artículo, no sé muy bien si estamos ante una evolución del concepto “obra original”, o de una nueva burbuja de inversión: “Duncan, who has spent $80,000 buying art on the site, displays his purchases on three monitors in his apartment. The works have appreciated in value, but he hasn’t sold much. “I’ll just hold on to it for the rest of my life and maybe pass it down to my kids,” he said. “Or do what art collectors do and auction it off at the end of my life.””

El verdadero problema viene cuando no hay restricciones para que cualquiera “tokenize” una obra y la añade a su wallet de ethereum (para su futura especulación en este mercado), independientemente de que haya creado esa obra o no. Sobre todo cuando se puede hacer con una simple reply de twitter. Os recomiendo bloquear en twitter la cuenta @tokenizedtweets: independientemente de si las cosas que hayáis publicado en twitter puedan tener valor o no en el mercado de NFTs, nadie que no seáis vosotros debería especular con ellas.

En este mini-reportaje se muestran formas de innovación tecnológica que se están desplegando en Tokyo y que, a diferencia de los anteriormente comentados Neuralink y al mercado de NFTs, sí que aportan soluciones reales a problemas reales surgidos durante la crisis pandémica. Unos pueden ser tan de cajón como lavamanos portátiles y que se auto-desinfectan, o tan interesantes como el uso de robots teledirigidos para re-construir intimidad social, o para no exponer a empleados de supermercados a más riesgos de los necesarios.

Cuando usamos el términos “transición ecológica”, creo que corremos el riesgo de estar camuflando realidades más duras y evitar decir explícitamente que el decrecimiento es la unica estrategia a medio plazo (¡o quizá a corto!) con la que vamos a poder sobrevivir: “La tragedia es que, mientras confundimos transición ecológica con paneles solares y coches eléctricos, seguimos sin tener un debate abierto y profundo sobre nuestro destino. De acuerdo, ponemos en marcha el tren de la transición ecológica: ¿adónde nos dirigimos? ¿A un decrecimiento ordenado que sea capaz de evitar el colapso? ¿A una economía del Estado estacionario? ¿A un nuevo capitalismo verde, igual de voraz pero mejor maquillado y con certificación ecológica? ¿A un ecosocialismo heredero de las utopías del siglo XIX? ¿A seguir haciendo equilibrismos -económicos, ecosistémicos y termodinámicos- esperando que no se nos desmorone el tinglado?” 

Este artículo me parece ORO puro. Vamos por partes: Frank Herbert escribió una de las obras claves de ciencia-ficción del siglo XX, en muchos aspectos muy contracultural (y en otros aspectos, algo reaccionaria), con la sana intención de prevenir de los peligros de depositar la dirección de nuestra sociedad en líderes mesiánicos, o en individuos en general (“los superhéroes son desastrosos para la humanidad”, llegaría a escribir).

Sin embargo, siempre he pensado que, hasta cierto punto, a Herbert le salió el tiro con la culata en esto con Dune. Al convertir en protagonista al gran “salvador blanco” que es Atreides, y al construir un mundo profundamente feudal y oligárquico con el que “los buenos” nunca llegan a romper del todo, deja demasiado fácil el mailnterpretar sátira por admiración, que es justamente lo que hace la extrema derecha con la novela: “Here we see that the alt-right is organized around a fan practice as well as an ideology. They build their fascist utopias by appropriating, remixing, and reinterpreting science fiction and fantasy texts. From Gamergate to the Hugo Awards controversy, geek fascists struggle to make inroads into fan culture. The alt-right fights so hard over these genres because they want to lay claim to imagination’s potential to transcend the here and now.”

En otro orden de cosas, quizá el futuro no eran imperios galácticos, sino poder jugar a una consola sosteniendo un plátano en la mano.

Aunque, bueno, ¿quien necesita un plátano cuando puede jugar al tetris en los displays del aeropuerto?

Desde la pandemia parece increíble ver a toda esa gente junta en 2019, aunque es natural que fuera para ver este conciertazo de Pertubator: el maestro del black-synthwave  y su despliegue musical no se merecen menos.

20210303

Según los testimonios y mensajes internos de ex-empleados a los que han tenido acceso en Buzzfeed, las políticas de Facebook para prevenir desinformación, discursos de odio, y teorías de la conspiración puede ser muy efectivas, siempre que no aparezcan por allí Mark Zuckerberg o Joel Kaplan para cambiarlas a dedo y favorecer (oh sorpresa) a figuras políticas de ultraderecha que extienden, precisamente, teorías de la conspiración y discursos de odio.

“Mark personally didn’t like the punishment, so he changed the rules,” a former policy employee told BuzzFeed News, noting that the original rule had already been in use and represented the product of untold hours of work between multiple teams and experts. “That was the first time I experienced having to create a new category of policy to fit what Zuckerberg wanted. It’s somewhat demoralizing when we have established a policy and it’s gone through rigorous cycles. Like, what the fuck is that for?” said a second former policy employee who, like the first, asked not to be named so they could speak about internal matters.”

Comentábamos la semana pasada que el minado de bitcoin ya consumía más energía al año que Argentina, pero es que también está consiguiendo que haya escasez de stock de procesadores, de tarjetas gráficas con GPU, o directamente de portátiles, en el resto de ámbitos.

Dentro de la siempre excelente agenda que organiza el equipo de deCharlas (UJI), la de la semana pasada fue especialmente interesante. En ella, Emma López nos habló de los distintos sesgos existentes en el desarrollo de algoritmos, y cómo detectarlos o auditarlos (parte del trabajo que hacen en Eticas Research and Consulting).

Y hablando sobre algoritmos, no tengo muy claro si conseguir animar a la gente fotografiada hace décadas mola mucho o da cosica.

Frente a la concentración del contenido (no exclusivamente, pero mayoritariamente) erótico en OnlyFans, muchos creadores están optando por independizarse de las plataformas y recuperar el control de su propia rentabilidad (las plataformas de este tipo pueden llegar a extraer hasta un 20%). Ojalá empecemos a ver más cosas así con todo tipo de contenido, y en otras plataformas como Youtube o Patreon.

La semana pasada, un poco antes de que Daft Punk anunciaran oficialmente su separación, leía este artículo/hilo donde se mostraba un poco del proceso de fabricación de los icónicos cascos que usaba el dúo.

Una reimaginación nostálgica de los 80-90, cuando cada necesidad (hacer fotos, ver películas, escuchar música) tenía su propio dispositivo. Quizá  lo que me da nostalgia de verdad es poder hacer una de esas cosas sin sufrir las notificaciones/interrupciones de todo lo demás.

Hace poco descubrí que el llamado Bardcore (reinterpretaciones pseudo-medievales de temas contemporáneos) es todo un fenómeno iniciado el año pasado y que lo peta en youtube. Aquí va también una buena explicación sobre su origen y desarrollo.