20210413

Nos reíamos mucho de la idea de “memoria genética” planteada de forma torticera en algunas películas de ciencia-ficción (“Alien Resurrection” es la primera que me viene a la cabeza al respecto), pero si realmente estos neurocientíficos han podido “transferir” un recuerdo de un caracol a otro mediante ARN (que aún no está claro), es que tenemos todavía mucho que averiguar sobre cómo funciona la memoria: “The results, said Glanzman, suggest that memories may be stored within the nucleus of neurons, where RNA is synthesized and can act on DNA to turn genes on and off. He said he thought memory storage involved these epigenetic changes — changes in the activity of genes and not in the DNA sequences that make up those genes — that are mediated by RNA. (..) Ryan knows Glanzman and trusts his work. He said he believes the data in the new paper. But he doesn’t think the behavior of the snails, or the cells, proves that RNA is transferring memories. He said he doesn’t understand how RNA, which works on a time scale of minutes to hours, could be causing memory recall that is almost instantaneous, or how RNA could connect numerous parts of the brain, like the auditory and visual systems, that are involved in more complex memories.”

A través de este artículo de 2016 (un poco viejo ya, pero sirve igual) me entero de que parte de la ciencia-ficción que he disfrutado es más bien “sistemas-ficción”: una exploración literaria de los sistemas que hacen funcionar nuestra sociedad (economía, política, género, ciencia, religión), sus virtudes y problemas, y cómo podemos hacerlos evolucionar para seguir progresando: “The systems novel is ultimately a space for ambitious thinkers, the ones who want to weave complex thoughts into a tastier parcel than some impenetrable academic tome. The dramatic kick in a systems novel is usually found in the points where the different systems overlap: tackling climate change isn’t all about physics, it also about unpicking the economics of a carbon-driven economy, for example.”

Si vamos a salir de ésta, va a ser porque todas y todos nos vacunemos, y por nada más. Las vacunas ya están funcionando y algunas evidencias de sus beneficios se recogen en este artículo: “La acción de los sueros ya se dejan ver en tres de los colectivos más golpeados por la pandemia y que han sido prioritarios en la estrategia: residencias de ancianos; mayores de 80 años, que ya constituyen menos de la mitad de los fallecimientos y los sanitarios, cuyos contagios bajan un 13% más que en el resto”

Gracias a este artículo descubro la floreciente escena de las fiestas psicodélicas (o “shroom parties”) de Estados Unidos, que ha surgido desde que comenzó la pandemia. El cambio de paradigma más llamativo es, quizá, percibir las drogas psicodélicas más como parte del “self-care personal” (!) que como fiesta y disfrute: “”Maybe snorting your therapy sounded silly until the pandemic pushed our sanity to the brink; in quarantine, 13.3 percent of American adults started using substances or ramped up existing habits. My friends in New York have picked up ketamine like a cozy new hobby akin to knitting.”

Esto, junto al historial terapéutico que ya tenían algunas drogas psicodélicas, y los cambios de legislación para liberalizar su uso clínico, quizá den lugar a un futuro mucho más ligérsico:  “Now, psychedelic therapy is roaring back: Oregon’s legal psilocybin therapy clinics will open in 2023 — the same year the FDA is expected to approve MDMA for therapeutic use, according to MAPS, the organization backing the clinical trials. Soon, maybe you’ll visit your local psychedelic clinic for post-COVID trauma and grab a ketamine lollipop on your way out. Or book a stay at a ketamine resort in Colorado or weed hotel in Arizona for your next family trip (Mom would really love that).”

Ya nos podemos ir olvidando de los guantes de VR noventeros a lo Johnny Mnemonic: este prototipo de pulsera (que podría llevar cualquier smartwatch) de una Universidad de Zurich puede detectar los distintos perfiles de vibración generados en huesos y músculos por las pulsaciones de nuestros dedos, y procesarlas para controlar un teclado virtual (o un piano virtual , o un lo-que-sea-virtual): “The prototype embeds several acceleration sensors in a normal rubber wristband. These sensors detect when the hand touches a surface and which finger the person has used. The researchers found that their novel sensor design can detect tiny differences in the vibration profile on the wrist in order to differentiate between each characteristic finger movement. A custom machine learning pipeline the researchers developed processes the collected data in real time. In combination with the camera system built into a set of VR glasses, which captures the position of the hands, TapID generates extremely precise input.”

Y en Snapchat no estaban muertos: estaban de parranda. Bueno, si por parranda entendemos diseñando nuevos dispositivos hardwares como unas gafas de Realidad Aumentada y un Dron, dirigidos principalmente para desarrollar nuevas aplicaciones: “the new Spectacles will be meant for developers and creators, rather than consumers — though you could probably argue that, at $380, the Spectacles 3 are already mostly limited to that market as well. As the article points out, though, the intention is likely to have the developers make lenses and experiences that consumers will use at some point in the future.”

Aunque si no te llega el presupuesto para unas gafas AR de snapchat, siempre puedes construirte estas “Arduglasses” para molar.

Internet tiene cosas maravillosas, y una de ellas ha sido rescatar para el mundo esta bizarrísima versión soviética para TV de El Señor de los Anillos producida allá por 1990. Aunque no he sido capaz de encontrar subtítulos en inglés, la puedes ver aquí.

The Strike consiguen ser una banda indie actual pero a la vez capturar todo lo bonito de una banda pop de los 80. Buena parte de la culpa la tienen esas líneas de saxo, sin duda.

20210323

¿Somos nuestra mente? Si somos nuestra mente, ¿somos las memorias y experiencias que le han dado forma? Si las memorias residen en el cerebro, enonces ¿somos nuestro cerebro? Y si nuestro cerebro es un conjunto de neuronas, ¿somos esa estructura de neuronas y las conexiones que hay entre ellas (el “conectoma”)? Y si ese “conectoma” o estructura de conexiones se puede preservar o trasladar a otros medios no orgánicos ¿se nos puede “copiar” o “preservar”? O, incluso, ¿que otras personas puedan experimentar las memorias almacenadas por nuestro conectoma? Algunas preguntas más, pocas respuestas, y lo que sabe la comunidad científica por ahora sobre estos asuntos, en este artículo.

Antes de echar las campanas al vuelo y comenzar a imaginar futuros a lo Ghost in the Shell, un pequeño dato: tan sólo mapear a nivel de neuronas individuales la zona central del conectoma de una mosca de la fruta (¡ni siquiera el conectoma completo!) ha costado más de 12 años y una inversión total de 40 millónes de dólares. Imaginad las posibilidades a corto o medio plazo de hacer lo mismo en un cerebro humano, billones de veces más complejo.

Que nadie se espere clones ni “fundas” a lo Altered Carbon: los pseudoembriones en cuestión son más bien una especie de modelo o simulación de un embrión real, que va a permitir a los científicos investigar más de cerca las primeras etapas de desarrollo de los embriones, y la aparición de problemas congénitos.

En este artículo se apunta a que una vez comenzamos a hacer desescalada (en los sitios que puede hacer, o en las temporadas en las que va a poder hacerse, más bien), es probable que se produzca el efecto de la “Nostalgia del Confinamiento”. Aun cuando  nadie desea que la pandemia y sus efectos se prolonguen, los que hemos tenido la suerte de poder seguir haciendo trabajo y vida en casa vamos a comenzar a echar de menos la seguridad de un entorno controlado, o vamos a encontrar innecesarios hábitos que dábamos por hecho antes de la pandemia: “The prospect of vaccination shocked my COVID-19 life out of its constrained yet predictable rhythm. I work from home; I wear pants without buttons; I spend Friday nights watching a movie or doing laundry and Saturday nights Zooming with friends. This little world is equal parts dull and intense; everyone I know is sad, exhausted, antsy, and resigned. I can’t wait to leave these confines behind, and yet this world is mine. The people who populate it care about me—they are happy to hear from me, even when I have nothing to say except how hard everything is. The dangers are monumental, but I mostly choose when I confront them.”

En realidad, este “cocooning” o cultural ya empezó en los 80, potenciado por avances tecnológicos como el VHS, los ordenadores personales, o las pizzas congeladas, que hacían posible cada vez más disfrutar del ocio dentro de casa: “The signs of cocooning were everywhere, in wholesome television series such as The Cosby Show and the renewed popularity of frozen dinners such as Lean Cuisines, in the explosion of VCR sales and the uptick in gun ownership. As people emerged from the drug-addled, sexually revolutionized 1970s and early ’80s, cocooning captured a cultural retrenchment and a desire for everything to feel homier and safer.”

En este artículo se aborda una de las cuestiones que más han resonado en los titulares de la semana pasada. Si la Agencia Europea del Medicamento (junto a la agencia análoga en UK y en España, y la comunidad científica en general) nos asegura que la vacuna de AstraZeneca es segura y que, por el momento, no hay evidencia científica que pueda asociar la vacuna a un aumento en la posibilidad de trombos, ¿por qué los estados han decidido suspenderla, si esta suspensión va a causar más muertes por COVID que las que se derivarían de los supuestos efectos secundarios de la vacuna?

La primera es la ilusión de causalidad: “La mente humana busca relaciones de causalidad entre los fenómenos que observa. Lo hace porque representa la realidad en forma de narraciones, las consume y las genera. (..) La realidad, sin embargo, no tiene por qué estar así estructurada; hay niveles de la realidad en los que no existen relaciones causales. Y en los niveles en los que las hay (o así nos lo parece), a veces no son fácilmente identificables. Los seres humanos, sin embargo, atribuimos causalidad a secuencias de fenómenos que, aunque no tienen relación entre sí, ocurren uno detrás del otro.”

La otra, es que en general preferimos sufrir los daños de algo que a priori no controlamos (como el COVID) que de algo que sí decidimos (ponernos la vacuna), aún cuando los riesgos de lo primero sean mucho mayores: “En general, ante dos posibilidades alternativas de causar un daño, preferimos equivocarnos dejando de hacer algo que haciéndolo. Porque al hacerlo, el daño que causamos es activo y otorgamos mayor responsabilidad a quien actúa que a quien no lo hace. Eso es así, incluso, cuando es mayor el daño que se puede derivar de no hacer algo que de hacerlo”.

Aunque es necesario ir con pies de plomo e investigar a fondo cualquier posible efecto secundario, creo que los estados han hecho mucho mal cediendo al miedo y dando estos bandazos con la suspensión de la vacuna: “En España la decisión se ha tomado tarde y, seguramente, empujada por las decisiones de otros estados. Han perdido así los gobernantes españoles una oportunidad magnífica para explicar una decisión (la de no suspender la vacunación con AZ) contra corriente aunque seguramente correcta, y mantener, a la vez, la confianza de la población.”

En otro orden de cosas, pero aún relacionado con la pandemia, Tinder ha empezado a repartir tests PCR gratuitos por correo en USA para tí y tu match, y así intentar que las citas sean un poco más seguras. Aún así, cuidado, que esto no lo garantiza al 100% (pero algo es algo): “But giving out test kits doesn’t make an in-person date entirely safe. Taking a COVID-19 test before meeting up with someone new helps but doesn’t eliminate risk entirely: someone could take the test, send it out, and then catch the coronavirus in the window before the result comes back.”

A través de este artículo descubro el alucinante mundo del “mercadeo” de reviews falsas en Amazon y otras plataformas: existen “agencias” que las marcas o empresas contratan, y éstas reclutan personas via telegram para comprar esos productos y devolverles el dinero gastado después de escribir una review positiva. Todo muy turbio.

Si quieres librarte de una videollamada y ya no sabes qué excusa inventarte, este curioso programa te ayuda a hacer tu trola más pausible simulando diversos ruidos (problemas técnicos en el micro, obras de vecinos, o la más efectiva: bebés llorando).

Con su último EP “Horror Story”, The Midnight han dado una vuelta de tuerca a su sonido para acercarlo más al lado oscuro del retrowave, recordando por momentos a Perturbator o Midnight Danger.

20 minutos en el futuro se pone en modo vacaciones las próximas 2 semanas ¡Nos vemos el próximo 14 de Abril!

20210317

Parece un montaje, una escena sacada de una película, o una posible secuela de “Distrito 9”, pero es simplemente una de las calles de Macao que da al edificio del Grand Casino Lisboa. 20 metros en el futuro.

Como veíamos la semana pasada, el mercado de arte NFT no sólo puede constituir una nueva burbuja especulativa, y traer problemas de apropiación de contenidos y derechos de autor: es que según las estimaciones recogidas en este artículo, la huella de carbono provocada por la emisión de una sola obra de arte NFT puede estar alrededor de la generada por un coche conduciendo durante 1000 km.

En esta especie de artículo-manifiesto, diversos artistas dan su opinión sobre el tema, y en general se insta a buscar vías alternativas en las que un mercado de arte digital pueda ayudar a los artistas a librarse de los intermediarios, sin un coste climático de esta envergadura: “Research into new technologies (including blockchain) is essential. But this has to follow a conscious, less extractivist model. I welcome the fundamental research happening in this space, but there is no doubt that the recent rapid growth of the NFT market exemplifies Silicon Valley’s move-fast-break-things accelerationism. (..) Digital artists absolutely should be able to earn a living making the work they love. But this should not involve the immense footprint it does presently nor the current lack of transparency. New businesses and platforms must align with the values we are hoping to carry into the future.”.

Ante la dificultad (casi imposibilidad) de hacer nuestras tareas del día a día sin usar los servicios de algunas de las grandes corporaciones de Internet, esta investigación de la Northwestern University plantea algunas alternativas interesantes, como las “Huelgas de datos” o el “Envenenamiento de datos”, para anular (o al menos, disminuir) la efectividad de los algoritmos.

Cosas que ya hacemos de forma individual, pero que quizá podrían marcar diferencia con una organización colectiva: “People already use many of these tactics to protect their own privacy. If you’ve ever used an ad blocker or another browser extension that modifies your search results to exclude certain websites, you’ve engaged in data striking and reclaimed some agency over the use of your data. But as Hill found, sporadic individual actions like these don’t do much to get tech giants to change their behaviors. What if millions of people were to coordinate to poison a tech giant’s data well, though? That might just give them some leverage to assert their demands.”

No es sólo que hasta 2011 en la Unión Europea todos los dummys con los que se homologaban la seguridad de vehiculos replicaban el cuerpo medio de un varón: es que ocurre lo mismo en todo lo demás.

Desde los sacos de cemento, hasta los infartos: “Si un hombre y una mujer sufren un infarto de miocardio, ¿quién tiene más posibilidades de morir y no superarlo? Ellas. Concretamente, tienen el doble de posibilidades de fallecer, según un estudio del Hospital Val d’Hebron. No es una denuncia nueva. Esta afección cardiaca ha sido, probablemente, la más socorrida a la hora de ejemplificar cómo siguen existiendo sesgos de género en la investigación y en la atención médica. “Durante mucho tiempo, se consideró que era algo que no afectaba o al menos no lo hacía mayoritariamente a la mujer”, explica la doctora Carme Valls Llobet. “Eso hizo que durante décadas en los estudios que se realizaban sobre esta enfermedad las mujeres estuviesen ausentes o infrarrepresentadas”, añade la autora de ‘Mujeres invisibles para la medicina” (Capitán Swing).”

En una industria copada en buena parte por las grandes producciones, en las que hay poco espacio para historias que no impliquen dispararle a gente o a cosas, una herramienta de código abierto (Twine) dio lugar en la ultima década a una pequeña comunidad de creadores de juegos con ganas de contar cosas diferentes, y con un espíritu que recuerda mucho al fenómeno fanzine en el arte gráfico: “In an industry obsessed with photorealistic graphics, focus-tested gameplay, and ever-evolving open worlds, Twine’s simplicity felt liberating. It imbued games with the DIY spirit of homemade zines, many of them weirder, sharper, and queerer than their mainstream counterparts. According to some of its biggest fans, Twine was nothing short of a revolution.”

Además, uno de los grandes hits creados con Twine, Depression Quest, se pondría en el punto de mira del acoso masivo llevado acabo en el Gamergate, que a su vez se ha revelado como la primera iteración de lo que hoy conocemos como alt-right: “Gamergate’s influence resonated across mainstream politics. The movement bolstered the careers of right-wing outrage merchants like Milo Yiannopoulos, who would later help promote the white nationalist “alt-right.” It fueled the growth of anonymous forum 8chan, which became a base of operations for the violent QAnon conspiracy movement. The controversy also forced companies and news outlets to reckon with much broader, older online harassment problems. Ultimately, many Gamergate supporters probably weren’t that passionate about niche game design software. But they saw ammunition for an endless, ever-evolving culture war — one that continues to this day.”

Entre alguno de los juegos hechos con Twine que se enlazan en el artículo anterior, os recomiendo echarle un ratillo a Cyberpunkland: una pequeña parodia en la que hay que conseguir que nuestra ciudad ciberpunki esté lo más revuelta posible, no vaya a ser que los pandilleros empiecen a hacer ganchillo y a debatir tranquilamente sobre sus problemas.

Podíamos estar acostumbrados a los saxos MIDI, pero este tipo de jazz con “alto-boxes” para saxo parece venir de, al menos, un par de décadas en el futuro.

No es común que haya una bola extra musical en la recopilación, pero descubrí a Lubalin y los temas musicales que crea a partir de broncas de internet me parecen joyas. El más reciente es una especie de pop-country basado en la conversación real con una persona que cree firmemente que su caballo pesa 15,000 libras (unas 6,83 toneladas métricas, más o menos el peso de 2 elefantes africanos juntos).

20210310

La presentación del Neuralink por parte de Elon Musk la semana pasada ha tenido, como siempre, más teatro que ciencia. En este artículo, varios experots en neurociencia resaltan que la tecnología existe desde hace años, y que las prestaciones del prototipo de implante neuronal de Musk son bastante inferiores a productos que llevan en el mercado desde 2013.

En el artículo también se puede descubrir que buena parte de los “avances” probados en cerdos y mostrados por Musk simplemente reproducen los desarrollados por el neurofisiólogo español José Delgado en ¡1965!, con un implante similar probado con toros de lidia (muy castizo todo). Esta tecnología lleva desde entonces evidenciando diversas limitaciones: es hasta cierto punto sencillo “intervenir” funciones motoras, pero las afirmaciones de Musk de que el Neuralink podrá usarse para tratar depresión o desórdenes cognitivos son, como mínimo, muy cuestionables.

Como se apunta muy acertadamente en el artículo, quizá esta apuesta por los neuroimplantes tenga que ver más con la “economía de los datos” que con “mejorar” el cuerpo humano: “Some authors argue, then, that the data economy should be understood as a new permutation of capitalism in which data itself is not a commodity, but capital—that is, something capitalists want to own because it generates value through relations of exploitation. (..) While the device does not represent a major advance in brain-machine interfaces, and the pipeline for applications beyond movement disorders is at best decades long, what Neuralink does offer is an opportunity to harvest data about the brain and couple it to the kinds of data about our choices and behaviors that are already being collected all the time. The device is best understood not as a rupture with the past, but as an intensification of the forms of surveillance and data accumulation that have come to define our everyday lives.”

Y hablando de capital, la última moda en inversión son los NFT’s (non-fungible tokens): es decir, el coleccionismo de la “copia original” de un recurso digital verificada mediante blockchain, que puede ser simplemente una imagen o incluso un tuit. La “copia original” de una imagen ligeramente personalizada del famoso meme NyanCat ha llegado a vender por la friolera de 600,000 dólares.

Leyendo el artículo, no sé muy bien si estamos ante una evolución del concepto “obra original”, o de una nueva burbuja de inversión: “Duncan, who has spent $80,000 buying art on the site, displays his purchases on three monitors in his apartment. The works have appreciated in value, but he hasn’t sold much. “I’ll just hold on to it for the rest of my life and maybe pass it down to my kids,” he said. “Or do what art collectors do and auction it off at the end of my life.””

El verdadero problema viene cuando no hay restricciones para que cualquiera “tokenize” una obra y la añade a su wallet de ethereum (para su futura especulación en este mercado), independientemente de que haya creado esa obra o no. Sobre todo cuando se puede hacer con una simple reply de twitter. Os recomiendo bloquear en twitter la cuenta @tokenizedtweets: independientemente de si las cosas que hayáis publicado en twitter puedan tener valor o no en el mercado de NFTs, nadie que no seáis vosotros debería especular con ellas.

En este mini-reportaje se muestran formas de innovación tecnológica que se están desplegando en Tokyo y que, a diferencia de los anteriormente comentados Neuralink y al mercado de NFTs, sí que aportan soluciones reales a problemas reales surgidos durante la crisis pandémica. Unos pueden ser tan de cajón como lavamanos portátiles y que se auto-desinfectan, o tan interesantes como el uso de robots teledirigidos para re-construir intimidad social, o para no exponer a empleados de supermercados a más riesgos de los necesarios.

Cuando usamos el términos “transición ecológica”, creo que corremos el riesgo de estar camuflando realidades más duras y evitar decir explícitamente que el decrecimiento es la unica estrategia a medio plazo (¡o quizá a corto!) con la que vamos a poder sobrevivir: “La tragedia es que, mientras confundimos transición ecológica con paneles solares y coches eléctricos, seguimos sin tener un debate abierto y profundo sobre nuestro destino. De acuerdo, ponemos en marcha el tren de la transición ecológica: ¿adónde nos dirigimos? ¿A un decrecimiento ordenado que sea capaz de evitar el colapso? ¿A una economía del Estado estacionario? ¿A un nuevo capitalismo verde, igual de voraz pero mejor maquillado y con certificación ecológica? ¿A un ecosocialismo heredero de las utopías del siglo XIX? ¿A seguir haciendo equilibrismos -económicos, ecosistémicos y termodinámicos- esperando que no se nos desmorone el tinglado?” 

Este artículo me parece ORO puro. Vamos por partes: Frank Herbert escribió una de las obras claves de ciencia-ficción del siglo XX, en muchos aspectos muy contracultural (y en otros aspectos, algo reaccionaria), con la sana intención de prevenir de los peligros de depositar la dirección de nuestra sociedad en líderes mesiánicos, o en individuos en general (“los superhéroes son desastrosos para la humanidad”, llegaría a escribir).

Sin embargo, siempre he pensado que, hasta cierto punto, a Herbert le salió el tiro con la culata en esto con Dune. Al convertir en protagonista al gran “salvador blanco” que es Atreides, y al construir un mundo profundamente feudal y oligárquico con el que “los buenos” nunca llegan a romper del todo, deja demasiado fácil el mailnterpretar sátira por admiración, que es justamente lo que hace la extrema derecha con la novela: “Here we see that the alt-right is organized around a fan practice as well as an ideology. They build their fascist utopias by appropriating, remixing, and reinterpreting science fiction and fantasy texts. From Gamergate to the Hugo Awards controversy, geek fascists struggle to make inroads into fan culture. The alt-right fights so hard over these genres because they want to lay claim to imagination’s potential to transcend the here and now.”

En otro orden de cosas, quizá el futuro no eran imperios galácticos, sino poder jugar a una consola sosteniendo un plátano en la mano.

Aunque, bueno, ¿quien necesita un plátano cuando puede jugar al tetris en los displays del aeropuerto?

Desde la pandemia parece increíble ver a toda esa gente junta en 2019, aunque es natural que fuera para ver este conciertazo de Pertubator: el maestro del black-synthwave  y su despliegue musical no se merecen menos.

20210303

Según los testimonios y mensajes internos de ex-empleados a los que han tenido acceso en Buzzfeed, las políticas de Facebook para prevenir desinformación, discursos de odio, y teorías de la conspiración puede ser muy efectivas, siempre que no aparezcan por allí Mark Zuckerberg o Joel Kaplan para cambiarlas a dedo y favorecer (oh sorpresa) a figuras políticas de ultraderecha que extienden, precisamente, teorías de la conspiración y discursos de odio.

“Mark personally didn’t like the punishment, so he changed the rules,” a former policy employee told BuzzFeed News, noting that the original rule had already been in use and represented the product of untold hours of work between multiple teams and experts. “That was the first time I experienced having to create a new category of policy to fit what Zuckerberg wanted. It’s somewhat demoralizing when we have established a policy and it’s gone through rigorous cycles. Like, what the fuck is that for?” said a second former policy employee who, like the first, asked not to be named so they could speak about internal matters.”

Comentábamos la semana pasada que el minado de bitcoin ya consumía más energía al año que Argentina, pero es que también está consiguiendo que haya escasez de stock de procesadores, de tarjetas gráficas con GPU, o directamente de portátiles, en el resto de ámbitos.

Dentro de la siempre excelente agenda que organiza el equipo de deCharlas (UJI), la de la semana pasada fue especialmente interesante. En ella, Emma López nos habló de los distintos sesgos existentes en el desarrollo de algoritmos, y cómo detectarlos o auditarlos (parte del trabajo que hacen en Eticas Research and Consulting).

Y hablando sobre algoritmos, no tengo muy claro si conseguir animar a la gente fotografiada hace décadas mola mucho o da cosica.

Frente a la concentración del contenido (no exclusivamente, pero mayoritariamente) erótico en OnlyFans, muchos creadores están optando por independizarse de las plataformas y recuperar el control de su propia rentabilidad (las plataformas de este tipo pueden llegar a extraer hasta un 20%). Ojalá empecemos a ver más cosas así con todo tipo de contenido, y en otras plataformas como Youtube o Patreon.

La semana pasada, un poco antes de que Daft Punk anunciaran oficialmente su separación, leía este artículo/hilo donde se mostraba un poco del proceso de fabricación de los icónicos cascos que usaba el dúo.

Una reimaginación nostálgica de los 80-90, cuando cada necesidad (hacer fotos, ver películas, escuchar música) tenía su propio dispositivo. Quizá  lo que me da nostalgia de verdad es poder hacer una de esas cosas sin sufrir las notificaciones/interrupciones de todo lo demás.

Hace poco descubrí que el llamado Bardcore (reinterpretaciones pseudo-medievales de temas contemporáneos) es todo un fenómeno iniciado el año pasado y que lo peta en youtube. Aquí va también una buena explicación sobre su origen y desarrollo.

20210223

En este artículo, las amigas de Postfuturear hace una muy buena exposición sobre cómo la pandemia, más que provocar un cambio de paradigma (borrón y cuenta nueva), está actuando de fuerza directora que acelera tendencias nuevas o ya existentes.

Y sobre todo, que está más claro que nunca que si seguimos con la forma “clásica” de entender el mundo (causa-efecto lineal) y de tomar decisiones, nos van a dar pal pelo: “Son muchos los retos que tenemos entre manos. Y no son sencillos o que puedan solucionarse simplemente con un puñado de políticas públicas, ayudas económicas e Inteligencia Artificial. Son complejas. Y por ello hay que ser estratégicos para alcanzar mejores escenarios. (…) Si continuamos en la misma tesitura, con la que nos han educado desde pequeñas o desde incluso algunas perspectivas clásicas de la economía, o la Historia estilo pre-años 1960, de entender el mundo desde una perspectiva simplificada, muy lineal causa-efecto, pues la forma que tendremos de tomar decisiones será acorde. Pero no por ello encajable en un mundo visiblemente complejo y no-lineal.”

Mientras, en Texas sufren un nuevo episodio de las consecuencias de la ruptura del vórtice polar provocado por el calentamiento del ártico. Mucho más intenso que las nevadas de Madrid, en Texas y Oklahoma llevan más de una semana con temperaturas rondando los 20 o 30 grados bajo cero, y lo que es más grave, una buena parte de la población pasa este episodio sin electricidad, agua, ni gas. Estamos viendo escenas que nunca habríamos pensado ver en el primer mundo, como ciudadanos poniendo tiendas de campaña en la cama para poder soportar las temperarturas nocturnas. Quizá un teaser de lo que nos espera en las próximas décadas.

En otro orden de cosas, por este artículo me entero de que es relativamente común que partículas cósmicas ionizantes interactúen con dispositivos electrónicos en nuestro planeta y cambien de signo algún bit (el efecto es conocido como Single-Event Upset). Aunque los efectos normalmente ni se notan, lo particular de este caso fue lo decisivo del bit cambiado para este streamer que estaba jugando a Super Mario 64, y los efectos que pudo ver su público en directo.

Hablando de lo cósmico, en esta galería de The Guardian se recoge una muy buena serie de instantáneas sobre el aterrizaje del Perseverance en Marte: no sólo las primeras imágenes que ha enviado el rover, si no también sobre la experiencia del momento desde el centro de control de la NASA.

Hasta este próximo 29 de Marzo, los empleados de Amazon del centro logístico de Alabama estan votando si sindicarse para presentar un frente unido.

En esta entrevista se puede empezar a conocer mejor las leoninas condiciones de los empleados de los almacenes de Amazon, y las presiones de la dirección para tratar de impedir o retrasar la votación: “I’ve talked with workers about why they’re engaged in this fight, some certainly say we’d like to have more money, but a lot of it is about, you know, the ability to use the bathroom without having to worry that they might get docked some sort of pay or at least not have the ability to rise in the organization if they just aren’t working as quickly as Amazon requires. (..) Amazon is aggressively fighting this. I think their big fear is that this will expand beyond. And so it’s an interesting sort of political calculus to decide how aggressively you stop this union drive in Bessemer, but also, if you go too aggressively, maybe you alienate customers and invite Congress and others to elevate the status of this drive.”

Aunque parezcan fotografías, en realidad se trata la reconstrucción 3D de un apartamento, que llega a niveles de detalle sorprendentes. Ya estamos un poquito más cerca de DEVS.

Recomiendo mucho ver el t3chdays de la semana pasada, que tuvo agenda triple e interesante a partes iguales: los 20 años y futuro de Wikipedia, el proyecto #NoMoreMatildas, y los sesgos que los humanos introducimos en los algoritmos de clasificado automático (y como intentar evitarlos).

Alguien ha decidido entrenar uno de los modelos de IA que más se ha comentado en esta recopilación (GPT-3, del que nace mi querido AI Dungeon) con los tuits de la mejor cuenta de Twitter de toda la historia: @MondoMascots. Y el resultado son estas pequeñas maravillas en forma de muy verosímiles mascotas japonesas.

Este tema musical de Chad Vangaalen es extraño, pero la animación que ha creado para su videoclip en homenaje a su difunto padre es todavía más extraña (y maravillosa, que una cosa no quita la otra).

20210216

El posible descubrimiento de un nuevo planeta alrededor de Alpha Centauri no es importante tanto el planeta en sí (que podría ser un gigante gaseoso sin superficie sólida) sino como por poder ser el primer planeta que hallamos en la “zona habitable” de una estrella, de entre todos los exoplanetas que ya se conocen.

Todo esto se está consiguiendo con el proyecto NEAR (New Earths in the AlphaCen Region), iniciativa privada de Breakthrough Watch, que opera en el VLT (Very Large Telescope) de Chile, y cuya técnica puede abrir una nueva era en la detección de exoplanetas: “For decades, the difficulty of achieving even this more modest measurement limited direct imaging to hot giant planets orbiting far from their stars. That is, until NEAR was built. It is a mid-infrared coronagraph, a specialized instrument designed to blot out the bulk of a star’s thermal glow at a tight wavelength of 10 microns. Augmented by adaptive optics to compensate for the blurring turbulence of Earth’s atmosphere, in operation it switches its focus between Alpha Centauri A and B every tenth of a second, using observations of each star to help calibrate those of the other. It progressively winnows out starlight, and stacks frame after frame to allow any faint planetary light to accumulate and eventually be seen.​”

Mientras descubrimos nuevos mundos habitables, por aquí no paramos de trabajar para conseguir que el nuestro no lo sea. En este caso, ya no estamos agotando los recursos de la biosfera para transporte o industría: ahora simplemente los estamos agotando para minar bitcoins: “Este círculo vicioso parece que no tendrá fin en ningún momento. Mucho menos ahora con el valor del Bitcoin en máximos históricos. Según declaraciones de Michel Rauchs, parte del equipo de Cambridge que creo la herramienta en una entrevista hecha en el podcast Tech Tent de la BBC, “el alto consumo de energía es así por diseño” y “no cambiará a corto plazo, salvo que el valor de la criptomoneda baje significativamente”.”

El pasado jueves fue el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Tradicionalmente, al ser “Ciencia” un término un poco restringido, se suele hablar de STEM (Science, Technology, Engineering, and Math).

Pero a través de este artículo descubrí muy gratamente que se comienza también a hablar de STEAM (Science, Technology, Engineering, Art, Math), como forma de fomentar la incorporación de los procesos creativos, de diseño, y artísticos en el desarrollo tecnológico y científico. Desde esta recopilación, muy a tope con todo esto: “STEAM says we can be better engineers by learning how to think artistically, and we can re-engage artists with science by letting them see how STEM can work in the arts. It’s infinitely more exciting, especially in an increasingly interdisciplinary and digital world. In STEAM, creativity is the central tenet. It not only revives and modernizes STEM, it actually addresses, through real-world projects, why the STEM subjects should matter to everyone. And that’s how we should all be learning.”

El editor 3D de modelos humanos que Epic Games va a liberar próximamente va a suponer un paso de gigante en el “realismo digital” de muchas aplicaciones, y como todos los avances tecnológicos de este tipo, seguro que tendrá consecuencias inesperadas: “It’s impressive tech, but like with all technology, there will be unforeseen consequences. It democratizes the creation of hyper realistic digital human faces and will cut the production time of some video games and films by huge amounts. Like all technological advancements, it could also be used for pornography. A market for well constructed 3D avatars of celebrities and ex-partners already exists online.”

Una forma muy común de engagement de los influencers con su audiencia son las “sesiones” de preguntas y respuestas en las stories. Pero, como siempre en la vida, hay marcas y creadores de contenidos que no han tenido ningún reparo en colar publicidad encubierta en este tipo de interacciones.

En este caso, quizá el asunto sea doblemente grave, ya que esta campaña concreta estaba dirigida a fomentar las apuestas online entre el público (mayoritariamente joven) de estos influencers. Y, para colmo, el “despliegue” de la campaña ha sido tan cutre que apenas se ha cambiado el copy de estos anuncios encubiertos: “Eso es un poquito privado”.

Aparte de lo psicodélico y ciberpunki de esta expo, es que además va a contar con música de Amon Tobin o Brian Eno entre otros.

A través de este artículo me he comenzado a adentrar en la escena rolera de Japón, cuyas particularidades son fascinantes. Aparte del hecho de que La Llamada de Cthulhu sea el juego de cabecera (¡bien!), lo que más me ha flipado es sin duda el asunto de los replays: libros con transcripciones de partidas de rol (con toda la conversación in & out of character) acompañadas de ilustraciones, que llevan editándose desde los años 80 para servir de introducción a los que quieren empezar a jugar.

Y es que la influencia japonesa llega a muchos campos culturales, y buena muestra de ello es la Kumbia Samurai cultivada por el conjunto argentino-nipón “Los Parraleños”.

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En este siglo, el mayor desafío al que se enfrenta el “surveillance state” no es tener más fuentes de información con las que vigilar a la población civil. Esto se ha logrado con creces, y apenas hay espacio para más cámaras de CCTV, sensores, satélites, o seguimiento digital. El verdadero problema es extraer patrones e información de esa miríada de datos (y evitar así la llamada “surveillance overload”). Ahí es donde entra en juego la industria de las “fusion technologies”, y en este artículo de WIRED nos dan una pincelada de su origen y crecimiento desbocado durante la última década.

Y aunque, desde luego, estos sistemas se pueden construir con medidas para salvaguardar la privacidad de los ciudadanos, parece poco probable que estados e industria estén muy preocupados ahora mismo por esto: “But the uncomfortable truth is that fusion’s more dystopian incarnations are already out in the world. Dahlia Peterson, a research analyst at Georgetown’s Center for Security and Emerging Technology, told me that fusion architectures are central to the Chinese government’s campaign against dissidents and minority citizens, particularly the Uighur Muslim group. One such system, the Integrated Joint Operations Platform, fuses together facial recognition scans from CCTV cameras; financial, medical, and criminal records; hardware identifiers from smartphones and computers; even mandatory questionnaires that ask residents, among other things, how many times they pray each day. According to reporting by The New York Times, a cloud computing center in Xinjiang, powered in part by chips from Nvidia, can comb through hundreds of millions of photos and reports from the area’s many checkpoints while applying real-time analytics to up to 1,000 CCTV cameras simultaneously.”

Curioso efecto psicológico: al parecer percibimos como más seguras, aún siendo del mismo material, las mascarillas de color negro (quizá por su apariencia más solida, o por que se ven menos las costuras) o las de color blanco (quizá por su “pureza”).

Y hablando de pandemia: un nuevo estudio científico apunta al cambio climático como potencial causa del salto del covid de murciélagos a humanos. La cadena, en este caso, sería: emisiones y calentamiento global convierten zonas con matorrales tropicales del sur de china en sabanas tropicales, más favorables a la proliferación de diversas especies de murciélagos, que a su vez están más en contacto con humanos porque las zonas urbanas también crecen más. Y posiblemente, así estamos ahora.

En el bloqueo de última hora a Trump desde las plataformas sociales que pudimos presenciar hace una semanas, las corporaciones se pusieron de parte de la constitucionalidad de USA (por fin) frente al intento de estado de excepción del cutre-golpe alentado por el ex-presidente.

Pero, como se reflexiona en esta columna, ¿qué hubiera pasado si los directivos de la plataforma hubieran decidido que el golpe era la vía “constitucional”, y la victoria de Biden la “excepcionalidad”? ¿Qué será lo que decidan en la siguiente crisis? “Se revela un estatuto del presente que permite identificar al soberano actual: el propietario de los medios de comunicación que permiten la visibilidad y la operatividad del vínculo entre el pueblo difuso y su líder. Esta vez han estado de la parte del orden constituido. ¿Pero quién garantiza que una próxima vez no se decidan del lado de la producción del estado de excepción? ¿De qué dependerá que se sitúen de una parte o de otra? ¿O qué sucedería si un próximo líder fuera propietario, como Hitler, de los nuevos medios de producción de propaganda? ¿Acaso no es esa la fuerza soberana última de Putin y del Politburó chino?”

En esta charla, Eva Belmonte (directora de Civio y autora de El BOE nuestro de cada día) nos cuenta un poco más sobre el trabajo que desarrollan en la fundación y cómo, durante la pandemia, ha resultado ser más importante que nunca.

La primera que he ido a buscar en el diccionario ha sido, por supuesto, “ciberespacio”

Gracias a este calendario, ni un día en 2021 sin recordar o conocer el papel de una mujer en Ciencia/Tecnología/Matemáticas/Ingeniería.

Un nuevo eco-museo bajo el agua por parte de Jason deCaires, que ya se une a los de Lanzarote o Maldivas.

Y el enlace anterior me trajo automáticamente a la cabeza la portada de “Empty”, muy ciberpunki álbum que God Lives Underwater lanzara en 1995. Si no me equivoco, la escultura que aparece en la portada del disco también es obra de Jason deCaires.

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Estamos acostumbrados a que los futuros distópicos, por su propia definición, nos presenten peores condiciones de las que tenemos ahora. Pero, y aunque esto resulte un poco deprimente, ¿y si en realidad estás historias son más optimistas de lo que nosotros somos en nuestro presente actual? (o al menos, el presente actual de USA).

Al fin y al cabo, como se reflexiona en este artículo, en el clásico de 1995 Johnny Mnemonic hay una pandemia (causa por el uso excesivo de Internet, LOL), pero su existencia no se discute, los protestantes usan mascarillas, hay un grupo de científicos que trabaja para erradicarla y atiende pro-bono a los más desfavorecidos, y hay una resistencia multicultural que se ha organizado contra los excesos de las corporaciones y el capitalismo (liderada por Ice-T).

¿Igualito que nosotros? “Some people have worked incredibly hard to try to give us something better, but at every point bullies and con men have dragged us back down into the muck. (..) I wanted the fantasy that the most powerful man in the movie would spend his dying breath helping people instead of grasping after power like a Skeksis. That the people would band together and rise up in non-violent protest. Okay, that one actually happened. And we all saw the response. And we’re all seeing the response to the Mirror World inversion of those protests.”

De las alternativas a Whatsapp, Signal es una de las opciones más interesantes, enfocadas en la privacidad, de código abierto, y desarrollada por una non-profit. Sin embargo, como cuentan en The Verge, algunos de los viejos vicios Silicon Valley-istas de los fundadores (la obsesión por crecer, la reticencia a establecer políticas o mecanismos de moderación, o el flirteo con criptomonedas) pueden terminar haciendo que Signal acuse los mismos problemas que Facebook+Whatsapp: “Whatever the case, Acton is clearly proud of Signal’s recent growth. “It was a slow burn for three years and then a huge explosion,” he told TechCrunch this month. “Now the rocket is going.”  rockets make it into orbit. Others disintegrate in the atmosphere. Signal employees I spoke to worry that the app’s appetite for growth, coupled with inattention to potential misuses of the product, threaten its long-term future. (Of course, not growing would threaten its long-term future in other ways.)”

Aunque hace años que las recreaciones de artistas difuntos en los medios no son tan infrecuentes (una de las últimas, la de Lola Flores en la campaña de Cruzcampo), en Corea del Sur han ido un paso más allá, y han reconstruido con Inteligencia Artificial cómo cantaría temas nuevos un famoso cantautor que lleva fallecido desde los 90. Esto ha despertado un debate con muchos ángulos: ¿Es ético hacer esto? ¿Se puede considerar a esa IA “autora” de la obra? ¿Se puede considerar al difunto “autor” de la obra? ¿Las grabaciones de audio pueden dejar de ser pruebas documentales?

Siguiendo en la línea de lo anterior, en Microsoft se les ha ocurrido la idea de poder “recrearnos” después de nuestra defunción a partir de un potaje de datos de nuestras redes sociales. Aunque esta posibilidad ya se trataba en un episodio de “Black Mirror”, en realidad Manuel Bartual ya lo predijo con el Abuelo de “Bienvenidos al Futuro”.

Una de las movidas fuertes de esta semana ha sido ver cómo desde un foro de reddit se podía reventar la estrategia bajista de varios fondos buitre de Wall Street, que han corrido a presionar a la bolsa de valores y las apps de inversión para poner restricciones a la compra de los valores que les estaban haciendo perder millones. Con todo esto resulta evidente que no hay tal cosa como el “Libre Mercado”: simplemente hay gente con mucho capital que diseña y/o manipula las reglas del juego para poder seguir acumulando capital.

También es relevante notar que ya se han vendido los derechos para hacer la película basada en el libro que relatará este asunto, cuando el libro todavía no se ha escrito, y el propio asunto todavía sigue sucediendo.

Uno de los principales youtubers de divulgación científica en español (con más de 1 millón de seguidores) dejará de hacer vídeos profesionalmente porque, aparte de ser poco rentable, la componente aleatoria introducida en el algoritmo de la plataforma desde agosto del año pasado le está provocando efectos psicológicos comparables a los de una adicción al juego: “[Los youtubers] invertimos tiempo y dinero en algo que normalmente nos perjudica, pero que de tanto en tanto nos beneficia mucho, dándonos un subidón de dopamina que nos hace olvidar todo lo que hemos perdido para llegar a ese momento de falsa ilusión, de éxito”, relata el divulgador. “Es exactamente lo mismo que ocurre cuando se aprieta el botón de las máquinas tragaperras o se hace girar la ruleta”, avisa: “Ser youtuber o, especificando más, creador de contenido que depende de esta plataforma para su sustento económico y su realización vital, ha pasado a ser, en términos de salud mental, algo muy similar a ser adicto al juego. Ludopatía en su estado más puro”.

El nuevo disco de Judge Bitch es todo temazos: All Killer, No Filler. La vertiente más heavymetalera del retrowave, a toda máquina.

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Según las conspiranoias del ideario de QAnon, el dia de la investidura de Biden tenía que producirse la “jugada maestra” final de Trump. En el momento adecuado del acto, ejército y FBI irrumpirían para detener a Biden y a la plana principal demócrata, con la aparición estelar de Trump, que seguiría siendo presidente y revelaría todo como un astuto plan para poder arrestar a la supuesta red de pederastia internacional.

Obviamente, ninguna de estas fantasías sucedió, y Trump simplemente cogió su avión a Florida y Biden fue proclamado presidente. En chats y foros online especializados, como muestra este artículo, se pudo vivir en directo el derrumbamiento mental de los creyentes de QAnon durante el acto. Aunque mucha gente se apresuró a re-amoldar sus creencias para casarlas con lo que acababan de presenciar, para muchos otros fue un despertar a la realidad de QAnon: poco más que una campaña de un juego de rol de fantasía en vivo.

Como alguno de los QAnonistas lo expresaba: “HOW COULD WE BELIEVE THIS FOR SO LONG? ARE WE ALL IDIOTS?”. Pues va a ser que sí.

Lo que no es una fantasía es la lista de más de 100 indultos que Trump se ha apresurado por firmar en sus últimos días de presidencia. Aparte de su infame ex-asesor Bannon, muchos de estos indultos están relacionados con espionaje (industrial y de otros tipos) y con, oh sorpresa, el juicio sobre las relaciones de la campaña electoral de Trump con Rusia.

En un sorprendente giro, Facebook va a poner la decisión de revocar la suspensión de las cuentas de Trump en manos del Oversight Board. Este Board, un ente independiente formado por expertos y líderes civicos internacionales, fue creado el año pasado para tomar decisiones de moderación de contenido, y sus decisiones no pueden ser revocadas ni siquiera por el propio Zuckerberg.

Aunque de momento suena a una rama judicial de la Corporación-Estado que es Facebook, el dia que los usuarios podamos votar este Oversight Board será uno de los primeros pasos para tener una plataforma realmente gestionada por la comunidad y no por unas pocas manos privadas.

Este comic explica de forma muy sencilla cómo la pandemia está volviendo a sacar a la mujer del mercado de trabajo: ante el cierre de colegios, cuarentenas varias, y la imposibilidad de compaginar trabajo y cuidado de hijos, las que se están viendo forzadas a abandonar sus trabajos son ellas.

Esto, además, provoca que los padres que sí mantienen su trabajo tengan mejores oportunidades para ascender, con lo que las mujeres que se incorporen al mercado de trabajo en el futuro lo tendrán todavía más difícil: “The reverberations of this pandemic will be felt by women for years to come.”

Una de las comidilla de esta semana en redes sociales ha sido, sin duda, el tema del Rubius y Andorra. No es nada nuevo que las rentas altas se desplacen a paraísos fiscales para huir de la fiscalidad de su país de origen, pero quizá lo público de la figura del youtuber y la crisis sanitaria que atravesamos hace el gesto todavía más sangrante. Me parece que el verdadero problema es, en realidad, que se permita la existencia de paraísos fiscales en la Unión Europea.

También me llaman la atención las declaraciones que se recogen en este otro artículo, donde El Rubius parece percibir a la Agencia Tributaria como un señor que aplica la normativa según sus simpatías y que le ha pillado manía justamente a él: “Esto no es algo que haya contado muchas veces, pero Hacienda a mí me ha tenido en el punto de mira desde el día uno. Siempre han estado intentando putearme, tío. Lo he hecho bien. Lo he hecho todo legal. Aun así, por ser el único tonto que se ha quedado en España me putean a mí, ¿sabes? Esto, en plan, no me lo estoy inventando ni nada. No lo he contado nunca, tampoco ha salido nunca, pero llevan detrás mía y tratándome como un criminal desde el día uno, cuando soy el único tonto, por así decirlo, que se ha quedado aquí pagando impuestos. Y no se, eso a veces pues me toca los cojones. Pues mira, si vais a estar así conmigo, pues a lo mejor me voy, sabes. Manda huevos que me quede, me puteen, e intentéis ir a por mí.”

A través de este artículo he descubierto “El Caballero del Dragón”, una curiosa intentona española en los 80 de mezclar ciencia ficción y fantasía medieval, con Miguel Bosé como alienígena y un Klaus Kinski del que todo el equipo terminó hasta el gorro.

“New Retro Illustrations: Retro Reimagined by a New Generation” es un libro de arte que reune a 40 ilustradores japoneses que se han propuesto crear nuevo arte mirando al anime y diseño de los 80: el llamado “New Retro”.

Y para New Retro, el mejor cierre es este álbum con aires al Carpenter de los 80, que se ha distribuido en cinta, y que sirve de banda sonora oficial para un juego de rol fanzinero que se llama, convenientemente, ALT NYC 88.