20211020

Facebook puede ser una super-corporación muy rentable, pero en términos de imagen y marca está cada vez más moribundo. Como se señala en esta columna de opinión, está demasiado claro que Facebook, como producto, amplifica nuestros peores comportamientos (propósito para el cual, parcialmente, está diseñado), y en vez de asumir esto y distanciar al resto de sus recursos de la marca, su dirección parece empeñarse en hundirse con ella: “Facebook is a brand in crisis to an extent not seen in tech since they heyday of Microsoft during their antitrust trial. And this is actually far worse than that because the real world ramifications extend far greater. The “Big Tobacco” analogy may be overused here, but it really does feel apt in many ways. The poison is digital, but it’s still poison. The original cigarette makers didn’t set out thinking they were creating addictive death sticks. That came later… So what else can Zuckerberg do? Well, nothing. That sounds extreme but again, these problems are fundamental. They’re inherent to what Facebook, the social network, is. If anything, their PR strategy is just making this all so much worse.”

Estamos todos acostumbrados ya a tener en pocos dias (o incluso en 24 horas) las cosas que compramos online. Pero da escalofríos leer lo precario de las condiciones de los transportistas que lo hacen posible, lo maratoniano de sus jornadas, y los riesgos que se ven obligados a tomar en la carretera debido a los horarios.

En mi generación hemos interiorizado que además de tener un trabajo estable (lo cual ya es en muchas ocasiones es una fantasía), también hay que hacerlo en algo que nos motive, o  incluso que nos apasione, para considerar “bien invertida” la gran porción de tiempo vital que vamos a pasar trabajando.

Y esto en parte es positivo, pero también puede ser una estrategia para que aceptemos la precariedad y las horas extras sin remuneración como algo normal, especialmente en ámbitos creativos: “El deseo de tener un trabajo ‘guay’ y que nos apasione es un fenómeno particularmente moderno y burgués, y, como veremos, un modo de dotar a ciertos trabajos de una pátina de deseabilidad que hace que los trabajadores estén dispuestos a tolerar toda forma de explotación por el mero «honor» de desempeñarlo. La retórica del «haz lo que te gusta y no volverás a trabajar un solo día más en tu vida» es una trampa del desgaste. Al encubrir el trabajo con el lenguaje de la «pasión», se nos impide pensar en lo que hacemos como lo que realmente es: un trabajo, no la totalidad de nuestra vida.”

Ya lo comentaba en la recopilación de la semana pasada: es cuestión de tiempo que alguien fabricara robots al estilo de los simpáticos “perretes” de Boston Dynamics, y les pusiera un rifle de asalto/ametralladora encima. De momento sólo se ha podido ver este prototipo en una feria profesional, pero seguramente acabaremos viéndolos en los futuros conflictos bélicos.

Por otra parte, ya tenemos disponible un juego de rol de mesa escrito por una Inteligencia Artificial. Ahora sólo falta conseguir una IA que lo dirija haciendo de Game Master.

Y hablando de Inteligencias Artificiales, en esta columna de opinión se da un tironcillo de orejas al Cyberpunk como género de ficción, o al menos, en lo que ha derivado actualmente.

Un tema común en muchas historias es la “rebelión de los androides” sometidos a esclavitud. Pero como se apunta en el texto, siempre se trata con una cierta superficialidad muy simplista, donde parece que el mismo hecho de rebelarse ya soluciona la situación, cuando mirando a la historia humana sabemos que es mucho más complejo: “Los escritores, guionistas y departamentos creativos se han esforzado demasiado tiempo en el apartado tecnológico del futuro distópico, dejando de lado a su vez el apartado socio-económico y abandonando lo más fundamental: la lógica material en todo esto. La revolución androide no puede pasar por otro lado disntinto que por los mismos cauces que ha transcurrido la humanidad en sus diferentes revoluciones, excluyendo quizá el tema de la necesidad de vender sus fuerzas para sobrevivir -no necesitan agua o comida, simplemente energía para funcionar y para clonarse y repararse-. Tener en cuenta estos aspectos, el desarrollo de, por decirlo de manera suave, la lucha de clases en el campo androide, humano y en ambos a la vez, es una necesidad urgente del cyberpunk en concreto y de la Ci-Fi en general para renovarse.”  

Y hablando de Ciencia Ficción, hace unas semanas descubrí a Anne McCaffrey y su relato,”La nave que cantaba”, y aparte de lo bonito que es, me voló totalmente la cabeza que la autora adelantara en los 60 tantísimo de lo que ahora consideraríamos cyberpunk. Algo más sobre ella y esta serie de relatos en el articulo (ojo que hay spoilers hacia la parte final).

Jessie Frye vuelve con temas más personales y un toque un poco más “siniestro” en su synthwave habitual. Como siempre, recomendable.

20211014

Aunque estos “polibots” ahora mismo no pasan de ser cámaras demasiado caras, quizá sea una manera de hacer que nos vayamos acostumbrando a tener robots por la calle vigilando que no incurrimos en “comportamientos sociales indeseables”. Aunque en Singapur, esto no es nada nuevo: “Digital rights activist Lee Yi Ting said the devices were the latest way Singaporeans were being watched. “It all contributes to the sense people … need to watch what they say and what they do in Singapore to a far greater extent than they would in other countries,” she told Agence France-Presse.”

Vale la pena echarle un vistazo a las declaraciones de Frances Haughen, que ha destapado los informes internos de Facebook donde la propia plataforma concluye que sus productos amplifican el odio, la desinformación, y los trastornos mentales.

En sus declaraciones se retrata claramente a una super-corporación que sabe perfectamente que lo que es bueno para sus beneficios es malo para la humanidad, y que opta de forma sistemática por lo primero: “The thing I saw at Facebook over and over again was there were conflicts of interest between what was good for the public and what was good for Facebook. And Facebook, over and over again, chose to optimize for its own interests, like making more money. (…) When we live in an information environment that is full of angry, hateful, polarizing content it erodes our civic trust, it erodes our faith in each other, it erodes our ability to want to care for each other, the version of Facebook that exists today is tearing our societies apart and causing ethnic violence around the world.”

Este artículo recoge a grosso modo algunas de las consecuencias del data leak de Twitch de la semana pasada. Una cosa que no es determinante, pero para mí muy llamativa, es que el canal con más ingresos (9 millones de dólares en 1 año) no es de videojuegos, si no de gente (muy talentosa, eso sí) jugando a rol con papel y dados.

¿Os acordáis de las startups que hacían rondas de inversión con criptomonedas, y cuyos fundadores en algunos casos desaparecían con el dinero? Pues ya no hace falta ni siquiera inventarse una empresa para cripto-estafar: con unos divertidos jpg de monos y la magia de los NFT, ¡se puede hacer lo mismo!

¿Algo más cyberpunk que dos empresas rivales de drones luminosos se estén hackeando la una a la otra? Bueno, sí, que esos drones llevaran armas: pero tiempo al tiempo.

En este artículo se exploran las no pocas similitudes de los años 20 retratados por Virgina Woolf en “Mrs. Dalloway” con el vivir de cara a la galería que experimentamos con las plataformas sociales: “But part of the novel’s enduring power—one reason it is summoned as a source of wisdom in the age of the internet—is that it also recognized the limits of omniscience. Set within a London that might feel familiar to anyone who has spent time on social media, a place by turns communal, claustrophobic, creative, and cruel, the novel anticipated our like-laden panopticon. It highlights, in lyric and occasionally excruciating detail, what those young users of Instagram know all too intimately. “I feel seen,” goes a refrain of social media. It could be a claim of gratitude or violation.”

En este simpático juego podemos experimentar en pocos minutos la locura de ser becario o becaria en una oficina donde, de súbito, todo son fuegos por apagar. Quitando que los personajes son animales, ¡tampoco se va tanto del día a día de algunas empresas!

El Papa Eméritus IV (o lo que es lo mismo, la banda de Heavy Metal Ghost) ya está preparando su retorno al mundo de los infieles, y este pegadizo single es su avanzadilla.

20211006

El cambio más radical que las plataformas sociales han provocado en las relaciones humanas no es sólo dar un megáfono a los discursos más estúpidos, polarizantes, o conspiranoicos, que anulan la conversación natural.

También es darnos la capacidad de oír a la vez a todo el mundo, de poder someternos al escrutinio mutuo a todas horas: “The most radical change to our shared social lives isn’t who gets to speak, it’s what we can hear. True, everyone has access to their own little megaphone, and there is endless debate about whether that’s good or bad, but the vast majority of people aren’t reaching a huge audience. And yet at any single moment just about anyone with a smartphone has the ability to surveil millions of people across the globe. The ability to surveil was, for years, almost exclusively the province of governments. In the legal tradition of the U.S., it was seen as an awesome power, one that was subject to constraints, such as warrants and due process (though often those constraints were more honored in the breach). And not only that, freedom from ubiquitous surveillance, we were taught in the West, was a defining feature of Free Society. In totalitarian states, someone or something was always listening, and the weight of that bore down on every moment of one’s life, suffocating the soul. Well, guess what? We have now all been granted a power once reserved for totalitarian governments.”

Aunque para lo anterior, claro, este capitalismo de plataforma tiene que tener sus sistemas funcionando. Creo que las 6 horas de apagón de Facebook de ayer, cuyos detalles encontraréis en esta articulo, no demuestran tanto la fragilidad de la megacorporación y nuestra dependencia de ella (que vale, sí), sino el milagro que es que todos los sistemas globales de Internet funcionen todos los días.

En un mundo donde todo está interrelacionado, la crisis actual de reservas de gas natural se contagia al resto de fuentes de energía, y el hecho de que cada bloque geopolítico (Europa vs. China) haga cada vez más acopio de gas de cara al invierno sólo empeora la situación. En Alemania, el gobierno ya está emitiendo publicidad oficial con consejos para sobrevivir al invierno con cortes de luz o de calefacción. Ahí es nada.

Este equipo de investigadores de Israel ha desarrollado técnicas de maquillaje que sin llamar demasiado la atención a primera vista, introducen diferencias sutiles que pueden trastocar los algoritmos de reconocimiento facial, cada vez más extendidos entre las fuerzas de seguridad europeas y de USA: “Facial recognition has been the subject of intense scrutiny because it’s been shown to misidentify Black people disproportionately to other demographics, which has directly led to false arrests. And its use at protest demonstrations is viewed as an intimidation tactic, as people might worry their every move is being monitored. (..) Immigration and Customs Enforcement just announced a fresh $3.9 million deal to buy the technology and use it for “rapid alternatives to detention enrollments.” The contract states it will be used at immigration detention centers, though specifically how remains unclear. Facial recognition has been lauded as an efficient way to catch criminals, but its unregulated use is concerning. Perhaps it’s time to invest in some makeup.”

En este espectacular articulo/infografía web se hace un muy buen repaso de la “verticalidad” del desarrollo urbano en varias ciudades desde los años 60-70, y del proceso de dispersión o “urban sprawl” posterior. También puedes ver en 3D la “densidad de altura” de tu barrio o ciudad en este mapa.

Sin darnos mucha cuenta, hemos pasado de tener compañías que regalaban versiones beta de sus productos para refinarlo y solventar problemas antes de su producción, a compañías que nos eligen para darnos el “privilegio” de ser los primeros en comprar sus productos inacabados por unos cuantos cientos de dólares. Es para hacérnoslo mirar.

Si los videos de ASMR intentan ser un sucedáneo de relajación y bienestar mental (lo cual no los hace menos valiosos), los globo sonda sobre la edad de jubilación de un ministro de Seguridad Social supuestamente socialista, son todo lo contrario: “Hay que hacer un cambio cultural en España para conseguir que se trabaje más entre los 55 y los 75 años”. (…) La cultura a la que se refiere Escrivá se parece sospechosamente a la que Guillem Martínez llamó la Cultura de la Transición y que fue destinada a esos trabajadores nacidos durante el baby boom y al calor del plan de estabilidad del 59. (…) El hormigueo sensorial que quiere provocar el ministro, sin embargo, choca con un principio de realidad que, más bien provoca una sensación de opresión en el pecho o en la sien. Para la mitad más uno de la población, aquella que ya no vive bajo el paraguas de la Cultura de la Transición, la entrada en el mercado de trabajo es lenta, costosa y precaria, las carreras laborales son fragmentadas; para los parados de más de 55 años encontrar empleo es una quimera y, si los encuentran, sus bases de cotización se han devaluado de manera pausada pero inexorable.”

“How do you live” es el nombre del nuevo álbum de Amon Tobin, y también el título del tema que abre el álbum. Y como siempre, es algo nuevo, ligeramente inquietante, pero con algo de familiar, y sobre todo, espectacular.

20210929

An0m era el smartphone definitivo para los paranoicos de la privacidad: con un hardware modificado para no tener cámara, micrófono, o gps, con una app de mensajería cifrada e hiper-secreta (para abrirla había que introducir cierta suma clave en la app de calculadora), y vendido sólo a través de una red de confianza, al margen de los canales de distribución normales. Una lástima que en realidad fuera el cebo de una complicada operación conjunta de la policía australiana y el FBI, con el objetivo de capturar narcotraficantes: “An0m was marketed and sold not so much to the security conscious as the security paranoid; its embedded suite of anonymising digital tools went far beyond the requirements of the average user. According to Australian police, it was the ideal telecommunications channel to arrange the safe passage of A$64m of cocaine across the world. An0m was not, however, a secure phone app at all. Every single message sent on the app since its launch in 2018 – 19.37m of them – had been collected, and many of them read by the Australian federal police (AFP) who, together with the FBI, had conceived, built, marketed and sold the devices. (…) Agents reasoned: what if, rather than attempting to infiltrate an existing encrypted phone network, we built our own?”

El turbocapitalismo era esto: cuando la erupción del volcán de La Palma todavía no ha terminado, y ante la catástrofe material y de medios de vida (que no de vidas humanas, afortunadamente) que están sufriendo sus habitantes, el mercado reacciona inflando alquileres para sacar tajada de los damnificados, u organizando excursiones para turistas: “Ya hay empresas que organizan viajes de ida y vuelta para ver el nuevo volcán de Cumbra Vieja. En internet ofrecen sus servicios con la posibilidad de visitar la zona saliendo desde cinco lugares diferentes de La Palma “¿Has visto alguna vez un volcán en erupción? Con este transfer podrás ir a varias zonas seguras y alejadas desde donde podrás contemplar esta belleza de la naturaleza como nunca te habías imaginado”, se puede leer en uno de esos anuncios.”

Si en Taiwan, supuestamente una de las regiones del mundo con más días de lluvia al año, están atravesando una sequía que está impactando a granjas, a la industria de microchips, o que ha obligado al gobierno a cortar el suministro de agua a la ciudadanía dos días enteros a la semana, pues es que se nos vienen curvas.

Si seguís en Twitter al santo patrón de esta recopilación (William Gibson, @GreatDismal), ya os será familiar la profusión con la que usa el Retuit para mostrar sutilmente que, poco más o menos, cada vez nuestro mundo está más cerca de ser una de sus novelas. O casi peor: con villanos más incompetentes: “Here’s what the mind that predicted late-stage capitalist tech hell does: wordlessly observes like a retweet bot broadcasting our descent into madness in real-time. (…) The only truly disappointing inconsistency between his early work and now is that the protagonists and semi-human despots in the Neuromancer series are smarter and savvier than our real-life operators. (…) Last year, Gibson told NPR a more eloquent version of the same thing: “Cyberspace, as described in Neuromancer, is nothing at all like the internet that we live with,” he said, “which consists mostly of utterly banal and silly stuff.”

Hablando de descensos a la locura, Jeff Vogel (fundador de Spiderweb software, también conocido como el señor que hizo Exile o Avernum) relata en clave jocosa un viaje a Las Vegas post-Covid, la ciudad que quizá sea una de las metáforas definitivas de nuestros tiempos: “It is a special sort of reality bubble that makes its own reality-defying truth. In Las Vegas, building a city in the middle of a desert is a good idea, your cocktail waitress actually likes you, and poker is a game of skill. (…) When we visited, the temperature outdoors peaked at 115. The entire region was in the grasp of a crippling drought. The dams that keep the entire region functional (i.e. air-conditioned) were close to no longer working. Supply chain meltdowns cause McDonalds to run out of cups. Or meat. Considering that, even on its best days, Las Vegas is a searing affront to the eyes of God, there was a delightful End of Days feeling to the proceedings.” 

Me parece muy curioso que, como parte de la campaña de marketing de una película en Netflix, se lance un juego indie con estética fuertemente retro (y que además tiene muy buena pinta).

Y hablando de jugar, la gente de Critical Role lleva varios años deleitando al respetable emitiendo en directo sus partidas de rol de mesa, y todavía mejor, viviendo de ello. Este one-shot especial de horror sci-fi que rinde tributo a las grandes películas del género (Alien, sobre todo) es super-recomendable, incluso si nunca has jugado una partida de rol. Además de lo bueno de las interpretaciones, de los chascarrillos, y de lo bien que se lo pasan (para mí, lo más importante para ver una sesión de rol “desde fuera”), el final es sorprendente y emocionante.

Y para cerrar en la vena de ci-fi y frikismo, después de muchos años me he reenganchado de nuevo a Machinae Supremacy, que con este nuevo single van poniéndonos los dientes largos mientras llega su nuevo álbum.

20210922

Como se cuenta en este artículo, si repasamos algunas de las cosas que nos están pasando (rotura de stock de microchips, escasez de gas natural y subida de precios, pandemia, eventos climáticos graves y más frecuentes), queda la sensación de que, como civilización, estamos saliendo de una fase de abundancia material y de crecimiento.

En las siguientes décadas, la nueva fase consistirá en decrecimiento y en escasez: quizá sea la única forma de hacer compatible nuestra presencia en el planeta en una realidad con límites, que durante tanto tiempo hemos decidido ignorar: “Hemos pasado el verano de nuestra civilización, en el que todo iba cada vez a más y mejor, en el que la abundancia material fue la norma. Como la cigarra de la fábula, no hemos aprovechado la bonanza del verano para hacer acopio para los malos tiempos. Ahora se acerca el otoño de la civilización.”

Frente a estos desafíos climáticos, de suministro de materiales, y de potenciales pandemias futuras, está claro que si la humanidad se sigue refugiando en nacionalismos y rivalidades geopolíticas entre bloques, nos pondremos las cosas todavía más difíciles a nosotros mismos: “COVID-19 is a warning. The next pandemic could be more lethal and less susceptible to vaccines. We cannot wait for the world to cast aside nationalism and geopolitical rivalries. Try as we might to fix the world order, we must prepare to deal with pandemics in one that remains broken.”

Entre las investigaciones internas de Facebook que ha filtrado Wall Street Journal, están las que tenían como foco la salud mental de los jovenes que usan Instagram. Los resultados hallados internamente por Facebook eran claros: Instagram y su naturaleza adictiva puede causar problemas de depresión, dismorfia corporal, o bulimia, especialmente en adolescentes. Las acciones por parte de la dirección de Facebook tras conocer estos resultados fue la de siempre: quitarles importancia, y seguir con el business as usual.

Aunque la Ley Rider ya es una realidad, algunas de las plataformas también están intentando seguir con su business as usual (es decir, sin contratar a sus empleados) con distintas estrategias de dudosa eficacia: “El Tribunal Supremo dejó bien claro que es irrelevante que el trabajador tenga ciertas libertades en el desempeño de su labor; lo que importa a la hora de establecer una relación laboral, en el fondo, es a quién pertenece la herramienta digital. Mientras Glovo sea el dueño de la aplicación y de su algoritmo, que es el medio para poner en contacto a clientes y repartidores y calcular las tarifas de entrega (aunque se puedan modificar ligeramente), hay subordinación y, por lo tanto, relación laboral.”

Con cosas como las anteriores, cada vez más empleados tecnológicos están cuestionándose seguir trabajando en empresas que exhiben comportamientos cpoco éticos. Hasta ahora los sectores “tradicionales” donde más ocurría esto eran la banca y las apuestas online, pero plataformas sociales o de envio a domicilio se están ganando a pulso que les pase lo mismo.

Si la tecnología que hace posibles los Deepfakes ya va de camino de destruir el vídeo como prueba documental, es natural esperar que a la voz le vaya a pasar lo mismo. Lo curioso es que quizá en el futuro, veamos a celebrities alquilar su “patrón de voz”  para que una IA pueda recrear su aparición en eventos, música, o anuncios, sin tener que realizar las grabaciones propiamente dichas: “Celebrity applications of voice clones are likely to be the most prominent in the next few years, with companies hoping the famous will want to boost their income with minimal effort by cloning and renting out their voices. One company, Veritone, launched just such a service earlier this year, saying it would let influencers, athletes, and actors license their AI voice for things like endorsements and radio idents, without ever having to go into a studio.”

A ver, ¿de verdad esto no es un módulo de Mothership o de Cultos Innombrables? Un millonario, una maestra entrenada para ser astronauta, una superviviente de cáncer, y un ingeniero ex-militar son seleccionados por un polémico magnate de Silicon Valley para subir a órbita en una nave totalmente automatizada. ¿Quizás para investigar un oscuro secreto cósmico? Esto se escribe solo.

Si alguien podía versionar a King Crimson en clave de Jazz, tenían que ser Tony Levin y su hermano. Espectacular.

20210915

Acompañadme en esta bizarra historia de los criptoinversores que compraron un crucero para construir en él una utopía anarco-capitalista que fuera libre de los estados. Que de anarquista tenía poco, y consistía más bien en ricos disfrazando de política el hecho de no querer pagar impuestos.

Spoiler: SALE MAL. Entre otras cosas, porque los propietarios no tenían ni idea de la industría marítima/naviera, no tenían permisos para verter residuos desde el barco, ni aseguradora. También porque los futuros “ciudadanos” no serían libres ni de poder cocinar en sus “viviendas” (por las regulaciones de seguridad que se deben cumplir a bordo).

Mientras, en el mundo real, varios desafíos que vienen: la vacunación en los países del tercer mundo, los problemas en las cadenas de suministros, y un mundo en el que ya no hay marcha atrás a un clima cada vez más extremo: “El desenlace más llamativo de los últimos tres meses ha sido el drástico incremento en la frecuencia, gravedad y alcance global del clima extremo: tormentas, sequías, olas de calor, temperaturas promedio más elevadas, incendios e inundaciones. El criterio colectivo de la comunidad científica sugiere que la experiencia brutal de este año no es atípica, sino la nueva normalidad climática. Porlo tanto, podemos esperar más de lo mismo (y probablemente mucho peor) en los próximos 20-30 años.  El desafío hoy es acelerar el ritmo de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar episodios generados por el clima aún más graves”

A través de este artículo descubro el mercado internacional de basura, y la muy poca transparencia del proceso de reciclado de plásticos, que en su mayoría acaban en vertederos de otros países: “Llevamos mucho tiempo poniendo el dedo en la llaga del sistema de Ecoembes. Todos los envases que se ponen en el mercado pagan una tasa para su reciclaje pero ese reciclaje no se produce”, expone López de Uralde, que se remite al informe Maldito Plástico en el que se denuncia que las cifras de materiales plásticos reciclados en España no llegan siquiera al 30%. Además, desde Greenpeace explican que el optimismo de las cifras manejadas por Ecoembes tiene que ver con que la organización sólo contabiliza el reciclaje de los envases ligeros de uso doméstico.”

Buenas y malas noticias: la gente que es horrible en Internet lo es en cualquier otro ámbito de su vida, no porque las redes sociales saquen lo peor de estos tipos. Lo que sí que consigue Internet y las plataformas sociales es darles un amplificador desmesurado para su comportamiento tóxico, que nunca antes en la historia habían tenido.

“Toxic online political discussions are disproportionately driven by malicious individuals taking advantage of the megaphone offered. One study published in the Personality and Individual Differences journal in 2017 found that the most aggressive online trolls may tend to be high in cognitive empathy, which allows them to identify when they’re pushing someone else’s buttons, but low in affective empathy, enabling them to avoid feeling bad or internalizing the suffering they cause. (…) As platforms have optimized for connectedness, they have negligently optimized for the growth of mob-like communities connecting around noxious yet identity-defining goals.”

Próximamente en nuestras pantallas: product placement dinámico en series y películas según los datos que la plataforma de turno tenga sobre nuestras preferencias y demografía. Al final tenía que pasar.

Tras ver el trailer de Matrix 4 y estar ya con todo el hype, volver a leer este artículo me parece importantísimo. La primera película de Matrix muy bien puede leerse como una metáfora del proceso porque el que estaban pasando las hermanas Watchowsky en ese momento: el de salir del armario como trans. Sin embargo, mucha de la narrativa de la película ha sido secuestrada precisamente por hombres cis reaccionarios: “In our reality, the idea of taking the red pill has since come to bolster some of the worst people on the internet. In 2019, to be “redpilled” is to suddenly realize all the ways that social justice issues, particularly those related to feminism, can cause a person (usually a young man, though women have also used the term) to not be their truest self. The obvious irony here is that the red and blue pills were dreamed up by two trans women, in the middle of a story that is now widely read as an allegory about how immensely powerful it can be to discover one’s true self by getting online.”

Este de-make de la canción de Gotye que la convierte en un falso temazo comercial de los ochenta casi tiene derecho a ser considerado una canción aparte. ¿El retrofuturo era esto?

20210908

Lo último del mundillo de la cripto-especulación ha sido que el co-creador de Vine programa un generador de tesoros para juegos de rol (sin stats, ni imagenes, ni nada más), genera 8000 “loots” (o conjuntos de estos items en texto) verificables por blockchain, y en una semana se ha generado un mercado de 180 millones de dólares. La valoración media de estos loots (que son, al final, 5 o 6 lineas de texto que no llegan a 100 palabras) está como mínimo a 50.000$ la pieza, si no el doble o el triple.

Mucha gente quiere ver en esto un interés palpable por un “metaverso” a la Ready Player One, donde los diferentes universos virtuales de videojuegos puedan unirse con un protocolo común y una forma verificable de trasladar personajes y equipo de uno a otro. Podría ser eso, o también que los inversores de criptomonedas buscan desesperadamente un pelotazo tras otro.

Mientras tanto, otra cara de la economía digital es que en medio de uno de los peores temporales e inundaciones que ha visto la ciudad de Nueva York, las plataformas de reparto empujaran a sus riders a salir a hacer repartos con la promesa de ganar más dinero. O lo que es peor, que en unas condiciones así, los consumidores pidamos comida a domicilio a través de una app, como si la cosa no fuera con nosotros: “In New York City, delivery couriers who survive on meager wages often are incentivized to work during rain and snow storms because gig companies offer the lucrative bonuses and incentives, an organizer at Los Deliverstas Unidos, a grassroots network of immigrant food delivery workers in New York City, told Motherboard. While the conditions during Wednesday evening’s tropical storm were exceptional, the reasons delivery workers braved life-threatening conditions continued to be the promise of higher than usual earnings. “

La estrategia que ha seguido Australia para hacer frente al COVID (confinamientos estrictos y cortos en cuanto aparecían los primeros casos) sin duda ha dado buenos resultados en cuanto a frenar hospitalizaciones y muertes.

Sin embargo, la inversión en vacunas y su posterior despliegue en el país no ha sido tan brillante, y algunas iniciativas de apps promovidas en algunas regiones parecen más idea del Gobierno de China que de una democracia moderna: “And the government of South Australia, one of the country’s six states, developed and is now testing an app as Orwellian as any in the free world to enforce its quarantine rules. Returning travelers quarantining at home will be forced to download an app that combines facial recognition and geolocation. The state will text them at random times, and thereafter they will have 15 minutes to take a picture of their face in the location where they are supposed to be. Should they fail, the local police department will be sent to follow up in person.”

El próximo trabajo del neurocientífico Anil Seth pinta a nuestro cerebro como una máquina de predecir muy evolucionada que necesita “alucinar” el yo consciente y el mundo a su alrededor para poder funcionar. Aunque, personalmente, la entrevista tampoco me transmite que el autor tenga ninguna certeza al respecto: “One pivotal one in your argument about the how and why of consciousness is the idea that “I predict myself, therefore I am”. What is the “I” in that sentence? It’s a collection of perceptual predictions. It’s a playful sentence. The “I” is deliberately ambiguous there – it says there is an experience arising of me being a single unified individual, with all these different attributes: memories, emotional bonds, experiences of body. For this piece of flesh and blood here, they seem to be unified – at least if I don’t reflect on it too much.”

Ya es oficial: la escasez de microchips va para largo, o al menos eso dice Toshiba. Es más complicado de lo que parece, y participan muchos factores: una bajada de demanda durante la pandemia, que obligó a reestructurar la producción, una fuerte subida de la demanda antes de lo esperado, unido a las limitaciones de extracción de tierras raras, entre otras cosas. El caso es que quizá esto sea uno de los primeros indicios de que el ritmo de producción y consumo actuales no es tan sostenible como parece.

¿Cómo he podido estar tanto tiempo sin haber visto “Calles de Fuego”? Sin tener ni rastro de tecnología ni de ordenadores, creo que esta película de los 80 que nos pinta unos 50 anacronísticos, oscuros, y sobre todo muy rock’on’roll, quizá haya influido tanto como los libros de William Gibson en la estética cyberpunk que conocemos. Al menos, la influencia en el juego de rol de mesa de Cyberpunk 2020 es patente: el famoso Johnny Silverhand es básicamente un Tom Cody con ciberimplantes.

Y hablando de cine y de William Gibson, el famoso guión que el padrino del Cyberpunk escribió para Alien 3 y que nunca llegó a producirse, va a llegar dentro de poco en forma de novela. Pero la noticia es que no es el guión que ya ha aparecido adaptado al cómic, si no otra versión al parecer distinta que Gibson escribió como alternativa a su propuesta para Alien 3.

Y Amon Tobin, como siempre, no parece querer terminar su fase hiperactiva, con multitud de lanzamientos bajo varios alias. Se viene nuevo disco “oficial” (es decir, bajo su nombre), y tiene pintaza.

20210901

En realidad ya lo sabemos todos, y este aviso del IPCC no hace más que ponerlo en papel de forma “oficial”: el aumento de 1.5C de la temperatura global es irreversible, está causado por la humanidad, sus consecuencias van a ser graves, y va a afectar a todas las regiones del planeta. Una de las primeros eventos con consecuencias muy graves ha sido la ola de calor en USA y Canadá durante junio y julio.

Otra de las cosas que ha dicho el IPCC es que es evidente que la única forma de evitar un colapso climático total, y conseguir un futuro en el que la humanidad pueda sobrevivir, es abandonar un sistema económico en el que la fantasía del crecimiento perpetuo se ha convertido en un dogma: “El informe del IPCC asume que “los objetivos de mitigación y desarrollo no pueden alcanzarse mediante cambios incrementales”. Obcecarse en el crecimiento exige desarrollar enormemente tecnologías que puedan reducir las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, pero esas tecnologías de CCS (Captura y Secuestro de Carbono) no se están materializando como se preveía. “

Mientras tanto, una parte del capital y de la innovación tecnológica de Silicon Valley se está dedicando a.. poner vallas publicitarias en el espacio. Algo que desde luego nadie necesita, pero que ni siquiera está claro que sea legal.

Otra de las ideas en las que al parecer se está vertiendo capital y talento es el nuevo robot de Tesla. Aunque conociendo el historial de Musk, y sabiendo que esto ocurrió de verdad en la presentación oficial (parece de El Mundo Today), todavía esperaremos a ver lo qué pasa.

Al parecer, investigadores que trabajan en las soluciones de Realidad Virtual de Facebook ha pensado que era necesario poder proyectar los ojos del usuario en el visor que lleva. Y bueno, pues no sé, ¿de verdad hacía falta? “Facebook Reality Labs wants to help people see your eyes while you’re in virtual reality — even if the results sit somewhere between mildly unsettling and nightmarish. Earlier this week, FRL released a paper on “reverse passthrough VR,” a recipe for making VR headsets less physically isolating. Researchers devised a method for translating your face onto the front of a headset, although they emphasize it’s still firmly experimental.”

Otro desarrollo tecnológico más real, y quizá más útil (¡para los militares de USA, claro!) es potenciar las capacidades de los sistemas de AI para predecir eventos, aunque sea en unos pocos días en el futuro.

Lo irónico es que este anuncio se hizo unas semanas antes de la lamentable y desesperanzadora situación por la que está pasando Afganistán. Aunque quizá en esto el ejército de USA no necesitaba de tecnología para predecir nada, y ya se tenía claro que iban a abandonar a la ciudadanía afgana a su suerte, dejando el país a merced de los Talibanes.

En otro orden de cosas, también hay descubrimientos científicamente inesperados. Como que estos organoides cerebrales creados a partir de células madre desarrollan espontáneamente sus propios “ojitos”: “Un nuevo estudio desarrollado por investigadores del Hospital Universitario de Düsseldorf, en Alemania, ha comprobado que los organoides cerebrales tienen la capacidad intrínseca de autoorganizar estructuras sensoriales primitivas que responden a la luz: son vesículas ópticas, que crecen progresivamente como estructuras similares a «ojos» y que incluyen gran parte de las células y otros componentes característicos del sistema visual.”

Durante estas vacaciones, una de las miniseries más comentadas ha sido “White Lotus”. Aún siendo cortita, creo que la serie cuenta con muchísimas lecturas, prescinde de moralejas, y planta delante nuestro una verdad dolorosa y rotunda: los ricos blancos siempre ganan. Ojo que en el enlace puede haber varios SPOILERS.

Hablando de Ricos Blancos, otra de las cosas que por fin he podido ver en vacaciones fue el muy celebrado especial de Bo Burnham, “Inside”, y no puedo dejar de enlazar esa pequeña sátira disfrazada de homenaje que es “Jeffrey Bezos”.

Otro pedacito de cultura, en este caso en forma de videojuegos, al que he podido hincar el diente durante vacaciones ha sido “Essays on Empathy”, una recopilación de pequeños juegos indies con especial enfoque en lo narrativo a cargo del estudio valenciano Deconstructeam. Aunque aún no me ha dado tiempo de catar todos, ya os digo que son muy recomendables.

Y para terminar esta vuelta de vacaciones con una recomendación musical de verdad, aquí tenéis las LOVEBITES, un cojunto femenino de power metal japonés que me descubrieron hace unas semanas. Mi reseña sería: “Reinas, el barrio entero pa vosotras”.

20210721

Supuestamente, la firma israelí NSO Group vende su software hackea-móviles (Pegasus) a gobiernos y fuerzas de seguridad con fines antiterroristas. Pero como demuestra estos datos que desvela este leak, varios de sus países clientes (México, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, o Hungría, entre otros) lo han usado sistemáticamente para espíar a activistas de derechos humanos, periodistas, abogados, políticos de la oposición, empresarios, líderes religiosos, ministros de otros países, o incluso a los familiares del jefe de estado de turno.

Quizá lo más grave de esta lista que se filtra ahora es que algunos de los periodistas incluidos en ella fueron asesinados hace meses. ¿Cómo saber en qué medida este software espía ha ayudado a planear y ejecutar estos asesinatos? Fabricante y gobiernos, como siempre, tiran balones fuera: “The phone number of a freelance Mexican reporter, Cecilio Pineda Birto, was found in the list, apparently of interest to a Mexican client in the weeks leading up to his murder, when his killers were able to locate him at a carwash. His phone has never been found so no forensic analysis has been possible to establish whether it was infected. NSO said that even if Pineda’s phone had been targeted, it did not mean data collected from his phone contributed in any way to his death, stressing governments could have discovered his location by other means. He was among at least 25 Mexican journalists apparently selected as candidates for surveillance over a two-year period.”

En su nuevo libro “Los nueve gigantes: Cómo las grandes tecnológicas amenazan el futuro de la humanidad”, Amy Webb destaca los peligros de una IA desbocada en manos de las grandes corporaciones y estados autoritarios, y cómo intentar mitigar esto de forma pragmática para que no acabemos en el peor escenario posible: “El problema es que no hay un interruptor para la inteligencia artificial, no se puede apagar: existe. Pero creo que creo que tenemos que darnos cuenta de que, en algún momento, tenemos que solucionar algunos sesgos de los sistemas, solucionar los datos y pensar bien qué estamos construyendo y por qué. Y yo espero que la suficiente gente diga: «Vamos a esperar y a pensarnos esto». Lo mejor que pueden hacer las personas a título individual es como lo que se hace con el cambio climático: si entiendes que existe el cambio climático, empiezas a hacer cosas para cambiar tu comportamiento porque no quieres que la temperatura del planeta siga aumentando. Así que, si estás preocupado por la inteligencia artificial, haz lo mismo: pequeños cambios. Con suerte, a los líderes mundiales también se les ocurrirán cambios que tengan un impacto duradero.”

A primera vista paracería que en el mundo médico, por estar ligado al método científico y a la evidencia, deberían producirse menos sesgos de género. Pero como este artículo explica, no es tan sencillo: a día de hoy seguimos sufriendo de una laguna de conocimiento sobre el cuerpo femenino y sus síntomas en diversas enfermedades, provocada por los médicos decimonónicos que estigmatizaban sistemáticamente la menstruación: Today, of course, it’s no longer professionally plausible for a doctor to argue that all women are physically incapacitated during their periods. But because Western scientists for so long stigmatized menstruation, and excluded input from female physicians who might have been more willing to study periods and other functions of female biology, science got a late start collecting quality data on menstruation.”

El ya extinto Skymall era el equivalente a la teletienda por sus productos “ideas de bombero” en USA durante los 90 (remember la batamanta). Pero su espíritu sigue vivo en los anuncios de Instagram: “I can’t actually figure out whether my likes increased the strangeness of the ads much, given they were already pretty batty. But over the next few days I got a flood of ads for modular edit-control systems and light-bending color cubes and faux-flame lightbulbs that will turn my home into “a cozy wonderland”, and so many — so very, very many — arms for holding my phone so I can become an influencer.”

Una buena manera de conmemorar los pufos Silicon Valley más sonados de la última década (Theranos entre los más tops, claro) son estos pequeños juguetes de coleccionista.

Como ha dicho William Gibson alguna vez, la primera película protagonizada por Serpiente Plissken (1997 Rescate en Nueva York) fue una influencia muy importante antes incluso de escribir Neuromante. Y cuando más lo pienso, más me convenzo de que quizá sea la primera película verdaderamente cyberpunk de los 80: “Some seem like the result of parallel thinking, like Blade Runner and the Mad Max sequel The Road Warrior, both of which arrived in theaters the following summer. Others feel like they couldn’t have happened without Escape’s example, like The Terminator, with its pulsing electronic score and dim view of what’s to come, or the fiction of William Gibson, who freely cites Escape as an inspiration for the stories he’d start publishing a few years after its release and the cyberpunk movement that followed. Both would turn the ripples of influence created by Escape into waves (…)  Gibson has cited a single line of dialogue — “You flew the Gullfire over Leningrad, didn’t you?” — as especially inspiring. We never learn much about what Snake was doing in Leningrad but there’s a whole world suggested in that single line. “

Muy interesante entrevista con uno de los traductores de Orwell al castellano y una de las personas que más sabe sobre el escritor: “Su paso por España supuso un parteaguas en su educación política. Si bien llevaba varios años frecuentando los ambientes del ILP, partido a la izquierda de los laboristas pero hostil al despotismo soviético, Orwell tenía buena relación con algunos comunistas. Pero la miserable estrategia de la URSS en la Guerra Civil española, los asesinatos de militantes socialistas o anarquistas durante los Hechos de Mayo, la ilegalización del POUM, y además, el relato que hizo la prensa comunista extranjera de todo ello, indignaron sobremanera a Orwell.”

Que los Maiden traigan buenos temas es siempre una excelente noticia, y si es con este videoclip animado, ¡pues todavía mejor!

20 minutos en el futuro se pone en modo vacaciones el resto del verano ¡Nos vemos en Septiembre!