Es posible que  Musk haya dado una de las estocadas finales a la supervivencia de Twitter con su absurdo ultimátum del pasado 15 de Noviembre. En un email enviado a medianoche, el nuevo CEO demandaba a los empleados adhesión a una “cultura hardcore” (largas jornadas y horas extra como rutina habitual). Si no existía compromiso a esta especie de régimen de servidumbre antes de las 5 de la tarde de ese día, despido automático.

No hubo muchas sorpresas cuando, juiciosamente, muchas empleadas y empleados de Twitter rechazaron firmar esta especie purga ilegal. Bajo la chaladura Musk, la plataforma se queda cada vez con menos y menos personal, y es cada vez más vulnerable a a brechas de seguridad, problemas técnicos, bots, spam, y al descalabro económico que provoca la huida de marcas anunciantes.

Quizá, la ultima frase de este artículo refleja mejor que ninguna otra el actual estado de Twitter: “Twitter no longer has a communications department to contact for comment.”

Este continuo torrente de gente abandonando la compañía es lo que va a provocar el progresivo deterioro de la plataforma, que vamos a ir presenciando durante los próximos meses. Previsiblemente, Twitter no se romperá de un día para otro: será un continuo goteo de bugs, inoperancia para moderar contenidos, y vulnerabilidad ante ataques de crackers, lo que puede acabar matando a la plataforma.

¿Por cierto, os he dicho ya que estoy en Mastodon? @darum@indieweb.social

“Whether it’s manual RTs appearing for a moment before retweets slowly morph into their standard form, ghostly follower counts that race ahead of the number of people actually following you, or replies that simply refuse to load, small bugs are appearing at Twitter’s periphery. Even Twitter’s rules, which Musk linked to on November 7, went offline temporarily under the load of millions of eyeballs. In short, it’s becoming unreliable.”

“He presents a dystopian future where issues pile up as the backlog of maintenance tasks and fixes grows longer and longer. “Things will be broken. Things will be broken more often. Things will be broken for longer periods of time. Things will be broken in more severe ways,” he says. “Everything will compound until, eventually, it’s not usable.”

Igual que Elon Musk, la industria Tech de Silicon Valley parece estar atravesando una crisis de los 40. La pandemia, la inflación, y la subida de tipos de interés dan fin a una época en la que el capital riesgo llovía del cielo a base de power points.

El ecosistema que esto nos deja no es excesivamente ejemplar: grandes cantidades de dinero gastado en problemas irrelevantes o criptofantasías, muchas empresas poco sostenibles, y despidos masivos.

“It would be unfair to suggest that all of these moves are the emotional equivalent of a 52-year-old man dyeing his hair and trading the minivan for a Corvette. Companies going big and spending lots of money on important and difficult problems with uncertain solutions is cool, in a way. But at the moment, a lot of these bets look half-baked, catastrophically expensive, or outright fraudulent.”

“These explanations—the macroeconomic one and the psychodynamic one—intersect. The tech industry, which had perfected the art of optimizing digital spaces for engagement and ad placement, was prepared to invest deeply in the next adventure. But it’s gotten smacked by post-pandemic inflation and rising interest rates, which has made this pivot harder to execute. The result is the current news: mass layoffs across companies that just a few years ago seemed utterly unstoppable.”

Muchos de los esfuerzos en conseguir Inteligencias Artificiales más éticas están dirigidos a disminuir los sesgos racistas y de genéro que los humanos introducimos en los algoritmos al crearlos y entrenarlos. Pero este artículo apunta, muy acertadamente, a problemas igual de graves: la explotación y precariedad del personal empleado por las industrias de etiquetado y moderación, de las que se nutren las IA:

“Far from the sophisticated, sentient machines portrayed in media and pop culture, so-called AI systems are fueled by millions of underpaid workers around the world, performing repetitive tasks under precarious labor conditions. And unlike the “AI researchers” paid six-figure salaries in Silicon Valley corporations, these exploited workers are often recruited out of impoverished populations and paid as little as $1.46/hour after tax. Yet despite this, labor exploitation is not central to the discourse surrounding the ethical development and deployment of AI systems. In this article, we give examples of the labor exploitation driving so-called AI systems and argue that supporting transnational worker organizing efforts should be a priority in discussions pertaining to AI ethics.”

Parece que la estética Vaporwave, esa prima noventera del synthwave, va a ser todavía más mainstream durante el año que viene. ¡Veremos!

Y otro tipo de estética, a caballo entre lo barroco y el metal extremo apocalíptico, es la que trae la obra de Paolo Girardi. Aquí una galería para conocer un poco más su obra.

Aunque si alguien nos ha de presagiar el advenimiento del apocalipsis, ese será Clippy. Miradle a los ojos. Estoy convencido.

No soy muy de pop indie, pero esta sátira de Los Punsetes me parece inteligentísima y aterradora. En ella, nos reflejan con ironía el concepto desquiciado de nación que fomenta la ultraderecha, con una España “con más tontos que listos, con más fuerza que maña” y “por encima de todos los malos españoles”.


No sé muy bien cómo empezar a describir el espectáculo dantesco de la primera semana de Twitter bajo el mandato Musk: llamar a ex-empleados despedidos el día anterior para volver a ofrecerles sus puestos de trabajo, sistemas de verificación activados y desactivados varias veces de un día para otro, avalancha de cuentas “verificadas” secuestrando la identidad de grandes marcas, y (de momento) el abandono de este nuevo modelo de subscripción para verificaciones.

En muchos casos tenemos todavía vigente una cierta mitomanía neoliberal según la cual  billonarios lo son porque son más capaces, innovadores, o visionarios que el resto de los mortales. Me temo que los bandazos y ocurrencias de adolescente de Musk nos demuestran todo lo contrario.

Hablando de billonarios, parece que las vacas flacas llegan al Zuckerverso. La primera evidencia es el despido de 11,000 empleados, y la causa puede deberse a una combinación de mala dirección, escasa innovación, y empeñarse en meter en calzador un producto (el Metaverso) que nadie parece necesitar:

“There is evidence that Facebook—once a dominant monopoly rightly blamed for all sorts of societal ills—is on the precipice of dropping out of this group through years of sheer mismanagement, a failure to innovate, setting money on fire in pursuit of a metaverse that seemingly no one wants, a vulnerable business model that Apple is squarely taking aim at, and upstart competitors like TikTok that the company seemingly has no answer for.”

La guinda del pastel de esta serie de billonarios fallantes ha sido el estropicio del exchange crypto FTX, cuya dirección ha dilapidado dinero de sus clientes en inversiones propias, esfumando los capitales. Ojo porque, al parecer, el propietario incluso contaba con una backdoor secreta con la que transfería capitales y modificaba secretamente los libros de cuentas. De película.

El camarote de los hermanos Marx que ha sido Twitter en las ultimas semanas nos ha llevado muchos a explorar Mastodon, la alternativa descentralizada y de software libre. Pero es importante que tengamos en cuenta las perspectivas de la gente que lleva más tiempo allí, y ser conscientes de que se trata de un espacio diferente, con otros principios y valores, donde se huye de la búsqueda constante de relevancia y reputación. Este artículo expresa bien los sentimientos enfrentados que provoca en los “locales” la avalancha de nuevos usuarios en el fediverso.

“It’s not entirely the Twitter people’s fault. They’ve been taught to behave in certain ways. To chase likes and retweets/boosts. To promote themselves. To perform. All of that sort of thing is anathema to most of the people who were on Mastodon a week ago. It was part of the reason many moved to Mastodon in the first place. This means there’s been a jarring culture clash all week as a huge murmuration of tweeters descended onto Mastodon in ever increasing waves each day. To the Twitter people it feels like a confusing new world, whilst they mourn their old life on Twitter. They call themselves “refugees”, but to the Mastodon locals it feels like a busload of Kontiki tourists just arrived, blundering around yelling at each other and complaining that they don’t know how to order room service. We also mourn the world we’re losing.”

A pesar de la imagen negativa que tenemos en nuestro imaginario colectivo, la estimulación eléctrica del cerebro viene usándose desde 1940 para tratar enfermedades como el Parkinson o la depresión, si bien su eficiencia varía mucho de individuo a individuo. Una vía para mejorar esto puede ser personalizar esa estimulación eléctrica para cada paciente.

Desde luego, que un implante “vigile” tu estado neuronal y lo “corrija” es una distopía total. Aunque para una persona con depresión, quizá puede significar una gran diferencia. Habrá que ver.

“Now Shanechi and her colleagues are working to create what they call a “closed loop” system. It’s a device that tracks brain activity, recognizes when things are going awry, and automatically stimulates the brain to bring things back to “normal”—whatever that might be for any individual.”

“Eventually, Shanechi hopes, such models could be used alongside wireless brain electrodes. There’s tantalizing evidence that it could work, demonstrated by a woman called Sarah. A team at the University of California, San Francisco, implanted a similar closed-loop system to track a specific pattern of brain activity that seemed to become apparent when Sarah’s depression symptoms were particularly bad. Not exactly a mood decoder, but a “neural sensor.” The device would then deliver a pulse of electricity. hi says.”

“And it seemed to work. As Sarah said at a press conference last year: “My depression has been kept at bay, and that’s allowed me to start rebuilding a life that’s worth living.”

Wakanda Forever me ha parecido algo más que un tributo a Chadwick Boseman: es una peli seria, ligeramente más adulta y anticolonialista que lo acostumbrado en Marvel. Eso sí, cuando es tributo, va muy directa a la patata.

Gracias a este artículo descubro los “Edificios lápiz” japoneses, una curiosa tendencia arquitectónica fruto del boom demográfico y cierto “estrechamiento” cultural del espacio privado.

También descubro a mis años la SCP Foundation, un proyecto de ficción colaborativa donde multitud de personas lleva años creando archivos de seres u objetos sobrenaturales, que esta fundación ficticia se encarga de contener. Si empezáis a leer alguna, que sea la máquina de café.

Hace un par de semanas tuve la suerte de poder ver a LORDI en directo. Este año han sacado nada más y nada menos que 7 álbumes nuevos, que profundizan en estilos distintos. Naturalmente, uno de mis favoritos es “Humanimals”, el álbum dedicado al AOR de los 80’s, y que se abre con este tema.


Con el reciente estreno de la serie basada en The Peripheral, no está de más dedicar el comienzo de esta recopilación a nuestro Santo Patrón, William Gibson. En un repaso del de lo que ha supuesto el cyberpunk como movimiento literario, en este artículo se apunta a cómo una corriente artística e innovadora ha derivado a un conjunto de retro-tópicos fabricados en serie (neones, implantes, corporaciones), apenas una caricatura de las novelas de Gibson y otros autores en los 80.

“Cyberpunk isn’t about hackers or robots or bittersweet noir futures. It’s about real people. The future they live in isn’t exactly the point. What Gibson taught us is that the context of great science fiction can be like the weather—meaning, it can shift. Sometimes cyberpunk needs a hard rain to fall, and other times, more recently, in a down-to-earth Earth rural town, all the story needs is an open sky.”

Unos de los temas comunes en novelas cyberpunk son los operativos militares  (y paramilitares) aumentados tecnológicamente. Pero la realidad de los primeros intentos de esto en el mundo real no están siendo muy satisfactorios para Microsoft.

“Soldiers testing the headsets have complained about their “mission-affecting physical impairments,” and say that wearing the goggles can cause headaches, nausea, and eyestrain (…) One testimony reported by Insider was even blunter. “The devices would have gotten us killed,” said the tester — referring to the light emitted by the goggles’ head-up display, which could alert enemy troops to the wearer’s presence.”

Otro tropo común en lo cyberpunk son las capacidades crecientes de las Inteligencias Artificiales. En el sector músical comienza a pasar lo mismo que en el mundo de la ilustración y el arte visual: varios modelos de IA entrenados con trabajo de artistas (que no han dado su consentimiento ni reciben ninguna compensación económica) son capaces de producir resultados musicales con el potencial de sustituir a artistas y productores. En el sector musical, al menos, las discográficas están mejor organizadas (aunque sea en forma de un lobby algo mafioso) y es de preveer que tengan más recursos para plantar cara a la situación.

La gran noticia de la semana, sin duda, ha sido la entrada (como elefante por cacharrería) del nuevo dueño de Twitter. Se está especulando mucho sobre si sus impetuosas decisiones de producto y modelo de negocio pueden llegar a matar a la plataforma. Pero si algo matará a Twitter, sin duda será su ineptitud como gestor de empresas y organizaciones. Creo que Musk ignora que las organizaciones las forman personas en puestos complejos, que además de realizar tareas, aportan experiencia y visión. Con el chorreo de despidos masivos, Musk puede llevar a la corporación a un punto en el que simplemente sea imposible funcionar.

“Most of us understandably think of technology platforms in abstract terms. When tech titans like Musk or his text-message friends wonder what all those employees at Twitter are doing, they are, quite foolishly, looking at a social network as if it were a basic piece of machinery. “There’s often a supposition that sites like Twitter must work like a car; maybe they need some routine maintenance every year, but under the hood they mostly just work,” Goldman, the former Twitter VP, told me. But Twitter isn’t a car; it’s a living, breathing, dynamic entity.”

Hace unas semanas un tribunal de USA condenaba a Alex Jones (propietario de la web de extrema derecha Infowars) a pagar casi 1 billón de dólares a las familias de las víctimas de la masacre de Sandy Hook, por extender teorías de la conspiración donde retrataba el tiroteo como un montaje y afirmaba que las familias de los 20 niños asesinados eran actores.

Las plataformas sociales tiene buena parte de responsabilidad en la difusión de estos bulos crueles y nocivos. En el artículo se plantea, creo que acertadamente, que además de implementar mejores mecanismos de moderación de contenidos, las soluciones pasan por hacer este tipo de conspiranoias menos rentables monetariamente.

“Jones’ net worth was estimated during the trial to be anywhere between $135 to $270 million, and much of this comes from peddling dubious supplements, survivalist gear, flouride-free toothpaste, what-have-you. The trial revealed that his company makes many tens of millions of dollars each year from selling such merchandise, and that the Sandy Hook families reached out to him in anguish many times only to be rebuffed, according to the families, because the topic was so lucrative for his sales.”

Buena parte del capital riesgo se ha vertido en hype sobrevalorado, o en empresas que no tienen un core tecnológico pero que pretendían aplicar los mismos modelos de crecimiento que las  grandes tecnológicas. En una situación de crisis, con la economía real resentida, todas estas fantasías se van descalabrando, y la fiesta del dinero barato se termina.

“En un mercado inundado de dinero barato, los inversores han bajado el listón y se han guiado por criterios en muchas ocasiones muy cuestionables. El principal es confundir proyectos de otra índole con empresas tech sólo porque tienen una aplicación o usan algoritmos en algún punto de su funcionamiento. Netflix no es una empresa de tecnología, Peloton no es una empresa de tecnología, Gorillas, GoPuff y Getir tampoco son empresas de tecnología. Por eso no van a tener los márgenes de las que realmente sí lo son y para las que, en realidad, no hay tantos modelos: SaaS (software como servicio), publicidad digital, cloud y poco más. Una compañía puede mejorar una industria, introducir eficiencia y mejorar rentabilidad con transformación tecnológica, pero va a seguir siendo logística, una empresa de bicicletas con pantallas o una productora y distribuidora audiovisual.”

Cambiando de tercio, os invito a conocer más de cerca la maravillosa historia de la persona que ha “visitado” todos los sistemas solares de la inmensa galaxia virtual construída en el juego multijugador Eve Online.

Y hablando de videojuegos, ya terminé la nueva entrega de Monkey Island. Ojo que hay spoilers en este artículo, pero estoy completamente de acuerdo con sus conclusiones. Ron Gilbert y el resto del equipo podrían haber ejecutado un fácil producto de nostalgia, pero en vez de eso han decidido usar el juego para hablar de algo más profundo: de hacernos viejos, de atesorar recuerdos, o de asumir que no hay una llave mágica que de golpe y porrazo nos revele el sentido de la vida.

Ya podemos escuchar el nuevo álbum de Polyphia, “Remember that you will die”. Un álbum que demuestra que Polyphia no son el Futuro del Rock Progresivo: son el Presente del Rock Progresivo.


Tras la invasión a Ucrania hemos empezado a dislumbrar la maquinaria de desinformación del régimen de Putin, que pretende que las “operaciones especiales en Ucrania” (o sea, la invasión) tienen como propósito “el liberar a la población” (o sea, masacrarla). Pero lo que apunta en este artículo es que en Europa llevamos inmersos en esa campaña de desinformación más de 10 años, en los que Putin ha estado proyectando una imagen de lider estable y responsable mientras financiaba populismos de extrema derecha en buena parte de Europa.

Afortunadamente, todo eso se derrumbó como un castillo de naipes en el mismo momento en el que se inició la invasión: la diferencia entre realidad y propaganda es demasiado obvia y sangrante.

“While a few big events like the US’ 2016 election and the UK’s Brexit helped bring this meddling to light, many remained unaware or unwilling to accept that Putin’s disinformation machine was influencing them on a wide range of issues. Small groups of determined activists tried to convince the world that the Kremlin had infiltrated and manipulated the economies, politics, and psychology of much of the globe; these warnings were mostly met with silence or even ridicule.”

“All that changed the moment Russian boots touched Ukrainian soil. Almost overnight, the Western world became overwhelmingly aware of the Kremlin’s activities in these fields, shattering the illusions that allowed Putin’s alternative, Kremlin-controlled information ecosystem to exist outside its borders. As a result, the sophisticated disinformation machinery Putin spent decades cultivating collapsed within days.”

Aunque creo que no han sido jurídicamente demostrados, los lazos de la presidencia Trump con el régimen de Putin son a estas alturas un poco obvios, y como mínimo ambos comparten un desprecio descarado a las normas democráticas. Justamente la comisión que investiga los ataques al Capitolio del 6 de Enero de 2021 ha detallado nueva información que demuestra que los planes de Trump para saltarse los resultados de las elecciones ya estaban en marcha mucho antes del recuento de votos.

““This Big Lie, President Trump’s effort to convince Americans that he had won the 2020 election began before the election results even came in,” Lofgren said. “It was intentional, it was premeditated, it was not based on election results or any evidence of actual fraud affecting the results, or any actual problems with voting machines. It was a plan concocted in advance.”

Y para terminar de hablar de autoritarismos, en este artículo de The Atlantic se analizan los ultimos movimientos de Xi Jinping, cuya deriva imperial excede incluso los límites tradicionales de un régimen tan represivo y antidemocrático como el del gobierno chino.

“If events unfold as anticipated, Xi will emerge from the congress as the most commanding figure in Chinese politics since Mao Zedong, who ruled almost unchallenged from his founding of the People’s Republic, in 1949, to his death 27 years later. Yet the event will be more like a coronation than a party conference.”

“Although comparisons between Xi and Mao are inevitable, China’s leader today resembles, in many respects, more of an imperial emperor than a Marxist revolutionary. Mao wished to overturn the established order, both at home and abroad, and fomented political and social upheaval to achieve his goals. Xi’s agenda is much closer to imperial China’s. He intends to restore the nation as the dominant power in Asia at the core of a new Sinocentric system, similar in nature to the position it held in the region under the dynasties.”

En otro orden de cosas, investigadores de la universidad de Glasgow consiguen crackear contraseñas en segundos analizando las huellas termales recientes dejadas por nuestros dedos sobre el teclado. ¡Ni siquiera las teclas son ya seguras!

Este artículo me ha parecido interesantísimo porque desmenuza muy bien el cambio de paradigma creativo que estamos sufriendo: de obra artística a franquicia para la que hay que crear “contenido”. Ésto nos va haciendo desandar victorias ganadas en décadas anteriores y nos devuelven a una situación donde las corporaciones tienen la sartén por el mango, en perjuicio de los artistas y de las obras creadas colectivamente.

“Dentro del marco de la creación cultural hemos pasado del paradigma del Arte como mercancía al del mundo ficcional como mercancía. Ya no se trabaja con obras sino con licencias, universos narrativos, propiedades intelectuales que se despliegan en secuelas, precuelas y spin-offs adaptadas a uno o varios medios. Lo peor que puede ocurrir a un autor ya no es una adaptación que le desagrade, es no poder volver a trabajar con conceptos ya ofrecidos en otra obra porque estos pasan a manos del grupo editorial, el estudio cinematográfico o la franquicia de videojuegos. “

“El problema no es individual ni concreto, reside en la mera concepción de la creación como mercancía, en el capitalismo mediando sobre el arte, trazando líneas de propiedad y derecho sobre la imaginación y la pasión. (…) Es necesario repensar la forma en que entendemos la obra y a su creador. Quizá ha llegado el momento de hablar de la titularidad artística más y, poco a poco, abolir la idea de la propiedad (intelectual).”

Si queremos seguir explorando el universo con radiotelescopios para encontrar más información sobre otros planetas, y sobre el origen (y futuro) del nuestro, el siguiente paso a tomar según este artículo (que también tiene mucho de panfleto) es construir mega-radiotelescopios en la cara oculta de la Luna.

“Space exploration is our destiny, but we can only fulfil it, only discover the deepest mysteries of our Universe, by first returning to the Moon. Perhaps the most important outcome from our return to the Moon will be an explosion of pure science. We can build huge telescopes on the Moon to peer further back in time than we could ever do from Earth, or even in space. We must look beyond the compelling goals of lunar and even interplanetary exploration along with commercially driven projects to seek answers to the most fundamental questions ever posed by humanity: where did we come from? Are we alone in this vast Universe? Telescopes will eventually provide the answers, but on a scale beyond our current dreams.”

Hace mucho que no aparecían Cyberdecks en esta recopilación, así que para compensar, aquí va una lista de las mejores artesanías retrofuturistas de 2022.

Justice edita por primera vez en vinilo su EP “Planisphere” (que creo que data del 2008), y lo publica en plataformas. Hasta ahora no lo había escuchado, y ya solo el comienzo me parece espectacular.


La pasada semana Mr. Musk hizo otro de sus teatralizados anuncios, desvelando el prototipo de Robot Doméstico de Tesla (el cual, en la presentación, tuvieron que cargar a pulso entre varias personas para sacarlo del escenario). Como siempre, los expertos y académicos especialistas en robóticas ven díficil de conseguir lo anunciado por Musk en un plazo de cinco años. “Quizá en 20 o 25 años sí podamos ver algún robot de este tipo caminando entre nosotros”, dicen los expertos.

Hast aquí todo como siempre: lo nuevo en esta ocasión es que tanto mercados e inversores también han reaccionado negativamente ante el anuncio de Tesla. ¿Se estarán dando cuenta por fin que el modus operandi Musk es la venta de humo?

También tiene bastante de humo “las propuestas de salvador” de Musk cuando hay problemas sociales o climáticos en diferentes partes del mundo. Esta vez le ha tocado a la jueventud Iraní, que está plantando cara a la teocracia fascista que gobierna Irán, a pesar de la terrible represión que el estado despliega contra ellas y ellos.

La propuesta de Musk, activar Starlink para saltarse la censura estatal de Internet, a priori podría ser de ayuda: pero para acceder a Starlink hace falta un kit que cuesta alrededor de 550$, que además hay que introducir de contrabando en el país, y que difícilmente está al alcance de ninguno de los activistas. Afortunadamente, éstos se las arreglan bien en el ámbito de las radiocomunicaciones.

“Whether it’s Thai children stuck in a waterlogged cave, the Covid-19 pandemic, or faltering American transit infrastructure, Musk has repeatedly offered technological solutions that are either plainly implausible, botched in execution, or a mixture of both.”

“Starlink — or a competitor — may one day bring unfettered net uplinks to Iran and other countries where online dissent is choked out, but for today’s Iranian protesters, the realities far exceed the PR punch of a two-word tweet.”

En otra dictadura fascista, como la de China, libertades personales como los matrimonios del mismo sexo son ciencia-ficción. Afortunadamente, algunas parejas de Hong Kong encuentran espacios de resistencia en la intimidad y en Internet, y están casándose mediante videollamada gracias al condado de Utah.

“Although same-sex marriage remains illegal in Hong Kong, under a different set of laws to mainland China, residents who get married in other places are able to apply for dependent visas in the city for their partners. Married gay people are also able to mark themselves as married in tax filings. Hong Kongers who were married virtually by an officiant in Utah include ex-legislator Raymond Chan, Hong Kong’s first openly gay lawmaker. (Chan, along with other pro-democracy figures, has been charged with subversion under a Beijing-imposed national security law.)”

En este fantástico estudio de La Intersección (responsables de @nolesdescasito en twitter), se apunta a que la transfobia en redes sociales es minoritaria, pero está coordinada y organizada para ejercer el acoso hacia estas minorías:

“Las comunidades de extrema derecha y la trans-excluyente están altamente conectadas e intercambian 785 retuits de usuarios en una comunidad a otra. Además, emiten mayor proporción de tuits respecto a los usuarios que la conforman. Aunque no son las más grandes, están muy activas. Es decir, no son más, pero consiguen hacer bastante ruido.”

En otro orden de cosas, ya casi tenemos encima la adaptación a TV de “The Peripheral”, la penúltima novela de William Gibson, y en mi opinión, uno de sus más brillantes trabajos desde la época de Neuromante y Conde Cero. ¡A ver si la serie le hace justicia!

En un giro también muy cyberpunk, aunque algo más absurdo (¡y alarmante!), tenemos este brazo robótico que enarbola un machete y está controlado por una planta. Poca broma con las macetas.

Y también un poquitín cyberpunk, o al menos un poco minecraft, son estas prendas pixeladas que fueron presentadas hace poco en la semana de la moda de París.

La semana pasada me llegó por fin el kickstarter de CY_BORG, la versión cyberpunk del juego de rol Mork Börg. Todavía estoy asimilando la locura visual y gráfica del manual y el resto de material que lo acompaña, pero desde luego puedo decir que han elevado la fórmula del juego anterior al cubo. Alucinante.

Cada vez estoy más hypeado con los adelantos que Polyphia está haciendo de su próximo álbum. Este tema y videoclip con Steve Vai ya ha sido para mí el novamás.


Ya he comentado en anteriores recopilaciones que el entrenamiento con imágenes de modelos de inteligencia artificial presenta varios problemas, especialmente para artistas que no han dado su consentimiento para que su arte se use para entrenar redes neuronales (que pueden acabar quitándoles el trabajo).

Pero en este artículo tenemos algunos más: los conjuntos de imágenes para entrenamiento de IAs son verdaderamente difíciles de auditar y moderar, y actualmente se pueden encontrar en ellos imágenes de ejecuciones o desnudos filtrados sin consentimiento. Y despurar las responsabilidades entre las organizaciones que construyen esos conjuntos de datos es todavía más difícil.

“Have I Been Trained aims to empower people to see whether there are images they want to be removed from the datasets that power AI, but Motherboard’s reporting shows that it’s more difficult to find anyone who will take responsibility for scraping these images from the internet in the first place. When reached for comment, Google and Stability AI referred us to the maintainers of the LAION dataset. LAION, in turn, pointed to Common Crawl. Everyone we contacted explained that they have methods to filter abusive content, but admitted that they are not perfect. “

“All of this points to an increasingly obvious problem: AI is progressing at an astonishing speed, but we still don’t have a good understanding of the datasets that power AI, and little accountability for whatever abusive images they contain.”

Sobre lo anterior, en esta carta abierta se pide más participación ciudadana en el funcionamiento de la futura Agencia Estatal para la Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), la organización pública que deberá velar por la forma en que se entrenan y explotan estos algoritmos.

“En una carta al Gobierno de España, más de 40 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Civio, reclamamos al Gobierno que dé prioridad al respeto por los derechos, la transparencia y la inclusividad en el uso de algoritmos, inteligencias artificiales (IAs) y sistemas de decisión automatizados por parte de las administraciones públicas.”

Por otra parte, además de invertir en tecnologías de IA, buena parte del capital se ha vertido en “negocios” que no son rentables si tienen que mantener una relación legal con sus empleados. Y, obviamente, no tener relación legal con tus empleados es simplemente ilegal. Lo cual, tarde o temprano, debe tener consecuencias.

Como seguro que ya sabes, el drama de la invasión rusa a ucrania toma un nuevo giro siniestro con la movilización de ciudadanos rusos iniciada por Putin. En esta entrevista al dueño de una compañía de videojuegos que ha salido del país antes de que lo recluten forzosamente, podemos ver un poco más desde dentro lo que es vivir en una Rusia dominada por Putin y su propaganda.

“On the day Putin declared the war, I knew I would never fight on behalf of this new Nazi Reich. They are my personal enemies: mercenaries who steal my country from me, occupy foreign territories, and kill innocent people. Putin’s army commanders have had plenty of time to turn down their contracts; instead, they are recruiting more cannon fodder now.”

Estamos acostumbrados a pensar que las redes sociales y las campañas publicitarias de grandes marcas tienen mucho que ver en lo que consideramos “físico normativo”, y es verdad. Pero este artículo también apunta a que la imagen corporal, y los body-types que se consideran normativos o no, es algo que se nos comienza a construir desde bien pequeños en el seno familiar.

“Awareness of body ideals starts early, and reflects children’s experience of the world around them. In one study, children aged three to five were asked to choose a figure from a range of thin to large sizes, to represent a child with positive or negative characteristics. They were for example asked which children would be mean or kind, who would be teased by others and whom they would invite to the birthday. The children tended to choose the bigger figures to represent the negative characteristics.”

“The type of social platform and activity also plays a role. One 2022 review found that Instagram and snapchat (both extremely visual) were more negatively linked to body image than Facebook, while taking and manipulating selfies was more damaging than actually posting them.”

“Unsurprisingly “thinspiration” content that promotes thinness and dieting, also showed negative effects (due to negative self-comparisons), as did fitness-promoting posts categorised as “fitspiration”.

Ya hemos llegado a ese punto: millonarios destruyendo arte real para que sus NFTs, ese vehículo para la especulación, pueda optar a tener algún valor financiero. Lo sentimos mucho, Frida.

Otro gran artista, esta vez de las letras, fue Terry Pratchett. En este artículo de The Guardian podemos conocer más detalles sobre los últimos años de su vida, en los que trató de trabajar y crear hasta el ultimo minuto a pesar del avance de la rara forma de Alzheimer que padecía.

El Pony Pisador llevan muchos años tocando, pero no me he enterado de que existían hasta hace muy poco. Como estas semanas ando volviendo a cierta isla pirata, este videoclip va ni que pintado.


Una de mejores cosas que podían salir del batacazo global de las criptodivisas es que los criptomineros abandonen su actividad debido a su decreciente rentabilidad: justamente lo que está ocurriendo. Una de los primeras consecuencias es que el mercado de tarjetas gráficas, GPU, y ordenadores, deja de estar copado por el criptominado en masa y va volviendo poco a poco a la normalidad.

Al decrecer cada vez más la rentabilidad del minado en criptodivisas, plataformas como ethereum han consumado ya la transición a otros algoritmos de verificación. El resultado “secundario” de esto es que el consumo energético dedicado a la plataforma bajará alrededor de un 90%. Hasta ahora, el consumo anual dedicado a esta plataforma era equivalente al de una ciudad como Bangladesh.

“Before the Merge, Ethereum ran on proof-of-work, where computers all around the world competed to solve puzzles so they could add a new block to the chain. That was pretty energy-inefficient because all these miners were competing to solve the puzzle at the same time, but only one could win; all other energy was wasted. Proof of stake, on the other hand, has validators who’ve put up their Ethereum as collateral. If they misbehave, they’ll lose the Ethereum they staked.”

Hablando de consumo eléctrico, no sé muy bien cómo rodará este prototipo de Delorean. Pero desde luego su aspecto pone las películas de ciencia ficción al alcance de la mano. Bueno, al alcance de la mano de los que se lo puedan pagar, claro.

Esta newsletter de Casey Newton abre un debate y reflexión bastante relevante, a mi entender. Proveedores como Cloudfare protegen las webs de sus clientes de ataques maliciosos e intentos masivos de denegación de servicio. Pero si su cliente es Kiwi Farms, un foro donde activamente se están organizando atentados contra minorías y/o activistas pro-aborto: ¿sus servicios de protección le convierten en cómplice de estos atentados?

En teoría, la cuestión no sería si estos foros nocivos están protegidos o no por Cloudfare, si no perseguir la organización de estos atentados y proteger a las victimas. Pero en la práctica, que compañías como Cloudfare se pongan de perfil en estos casos sólo da más cancha a los acosadores.

“Certainly it would be a good thing if everyone from local police departments to national lawmakers took online harassment more seriously, and developed a coordinated strategy to protect victims from doxxing, swatting, and other common vectors of online abuse — while also doing better at finding and prosecuting their perpetrators.”

“In practice, though, they don’t. And so Cloudflare, inconvenient as it is for the company, has become a legitimate pressure point in the effort to stop these harassers from threatening or committing acts of violence. Yes, Kiwi Farms could conceivably find other security providers. But there aren’t that many of them, and Cloudflare’s decision to stop services for the Daily Stormer and 8chan really did force both operations further underground and out of the mainstream.”

El iPhone era, para sus fans acérrimos, un símbolo de status, innovación, y vanguardia. Hasta que Apple se dedicó a hacer lo lógico para una empresa de su tamaño: seguir sacando modelos con poca o ninguna innovación entre ellos, y seguir ampliando mercado para que todo el mundo posible tenga un iPhone. Al autor de esta columna, le diría: “¡Sorpresa! Te enamoraste de una corporación cuyo objetivo era el mismo que todas las demás: vender.”

 “The iPhone 14, meanwhile, with a suite of incremental and frankly boring improvements, is the iPhone that will change nothing. This isn’t a knock on Apple, exactly. It’s a credit to the company for which, where iPhone quality is concerned, the scale slides from “very good” to “very, very good.” But the iPhone’s predictability is a sign of the shifting cultural landscape around the device—and the changes in attitudes brought on in part by Apple’s own innovations. Where the iPhone once symbolized verve, it now evokes crushing inevitability. The company will produce, the people will consume, and the waste will pile up (and up and up). Don’t let the branding deceive you: With the introduction of the latest devices, Apple has now forged 38 distinct models of iPhone since 2007, once all the Pluses, Maxes, Minis, and SEs are accounted for.”

Tener un video viral en Tik Tok con millones de reproducciones puede parecer un éxito: pero en un modelo medievalizante que invisibiliza cada vez más la autoría, el rédito de una creación está condenado a ser capturado por celebrities e influencers:

“Los bailes de TikTok contribuyen a que los lanzamientos de los artistas despeguen hasta los primeros puestos de las listas de éxitos. En plataformas como YouTube, los derechos de una canción “siempre los tiene el autor”, que es a quien llega la remuneración económica. Por el contrario, el rédito que consiguen los creadores de las coreografías cuando una de ellas se convierte en la más bailada de la red social resulta mínimo si quienes la reproducen no etiquetan en los créditos a quienes inventaron esos movimientos.”

“En España, esa falta de reconocimiento puede quedar en una tímida protesta para que se mencione al verdadero autor de los bailes. Pero, en Estados Unidos, cada vez más creadores de contenidos acuden a abogados especializados para proteger sus obras. Keara Wilson, que ideó el #SavageChallenge a partir de una canción de Megan Thee Stallion, mantuvo en redes sociales una lucha que se alargó durante más de un año para que se reconociese que ella tenía los derechos de autor de su coreografía. Su danza se volvió viral en el confinamiento, cuando decenas de influencers blancas la copiaron sin mencionar a la creadora.”

Este articulo de Polygon recoge algunas de las próximas novedades que veremos en literatura ci-fi en lo que queda de año. ¡Muchos títulos interesantes a tener en cuenta!

Quizá no es lo más práctico, pero para personas muy fans de las Raspberry Pi’s, este setup  que se puede adquirir en Estsy nos puede hacer sentir dentro de una historia cyberpunki.

Aunque tampoco es terriblemente innovador, un nuevo EP de Timecop1983 siempre es de agradecer. Este “Multiverse EP” nos trae aires ligeramente más futuristas que trabajos anteriores.


En Twitter algo estaba cambiando: equipos y recursos se estaban destinando a encontrar maneras de ponerle freno al alcance de los bulos de extrema derecha y las campañas de acoso a minorías o mujeres.

Admitiendo que una estrategia de moderación siempre se queda corta a gran escala, otras opciones interesantes se estaban barajando: introducir fricción a la hora de propagar tuits nocivos, o la posibilidad de des-mencionarmos de una conversación (lo cual sí que hemos llegado a tener hace poco).

¿Y cual fue el principal freno que ha dejado paradas o abandonadas muchas de estas iniciativas internas? Por supuesto, la irrupción de Musk y sus payasadas accionariales:

“Before that work could be fully implemented, however, Musk reached an agreement with Twitter’s board to buy the company. Shortly afterward, employees who’d been leading the Moonshot partnership left. And in the months since Musk signed the deal, the health research team has all but evaporated, going from 15 staffers to just two.”

““The chaos of the deal made me realize that I didn’t want to work for a private, Musk-owned Twitter, but also that I didn’t want to work for a public, not-Musk-owned Twitter,” a former employee says. “I just no longer wanted to work for Twitter.””

Al final tenía que ocurrir: alguien ha presentado una ilustración generada con una IA y ha ganado un premio. Como ya comentaba la semana pasada, es normal que artistas e ilustradoras estén que trinan: estos modelos se han entrenado con su trabajo, sin retribución alguna, sin su consentimiento, y además los resultados de estas IAs pueden llegar a sustituirles profesionalmente en el futuro.

“Artists are concerned about the rise of AI-generated art. Atlantic writer Charlie Warzel went viral after running an edition of the magazine’s newsletter with a Midjourney-generated picture of Alex Jones. A major publication using AI for art instead of a human upset a lot of people. “Technology is increasingly deployed to make gig jobs and to make billionaires richer, and so much of it doesn’t seem to benefit the public good enough,” cartoonist Matt Borrs told Warzel in a follow up piece. “AI art is part of that. To developers and technically minded people, it’s this cool thing, but to illustrators it’s very upsetting because it feels like you’ve eliminated the need to hire the illustrator.”

Esto no es un pato

Como también he comentado muchas veces en esta newsletter, la idea de “IA neutral” es una mera fantasía. Las IAs incorporan de serie los sesgos de las personas que las construyen, y de las sociedades con cuyos datos se entrenan. Y eso, como este artículo explica muy bien, son muchos sesgos.

Las recientes declaraciones de Macron sobre una próxima era humana de decrecimiento y los movimientos de la comisión europea para renunciar a sus propios dogmas libremercadistas en relación al precio de la energía son señales de un futuro que tenemos muy próximo. El problema no es tener que decrecer (no tenemos otra para sobrevivir): la cuestión es si decreceremos todos juntos, o si pagaremos los excesos de corporaciones y super-ricos decididos a seguir viviendo a todo trapo.

“¿Qué nos está diciendo Macron con la cabeza gacha y rehuyendo la mirada? Lo que nos está diciendo es que el experimento neoliberal, que nos ha atenazado desde el There is no alternative de Thatcher y Reagan de principios de los años 80, ha fracasado. Ha fracasado estrepitosamente. Y ha fracasado porque no hay gas suficiente, no hay diésel, fallan las cosechas por la combinación de un cambio climático desbocado con la falta de fertilizantes, y encima, a la Francia muy nuclear y mucho nuclear, le falla su núcleo: en este momento, 31 de las 57 centrales nucleares francesas están paradas, y la mayoría lo estará por largo tiempo. El invierno del 2022 será durísimo en Francia, el país que dio origen a las ideas decrecentistas. El modelo del crecimiento infinito en un planeta finito no podía funcionar, y no ha funcionado. Pero la mirada de Macron dice más, mucho más. Está diciendo: “Y esto va a recaer sobre vuestras espaldas”.”

Hablando de super-ricos y sus fantasías, este extracto del nuevo libro de Douglas Rushkoff retrata muy bien la obsesión de algunos billonarios por “prepararse para sobrevivir” al colapso de la civilización. Colapso provocado por el crecimiento insostenible con el que ganan dinero, y dinero que se gastan en intentar sobrevivir al colapso. Genios.

Aunque me temo que por mucho que se gasten en bunkers con piscina y ejércitos privados, a la larga el Jackpot (término Gibson) nos va alcanzar a todos por igual, a no ser que cooperemos y nos ayudemos mutuamente.

“What I came to realise was that these men are actually the losers. The billionaires who called me out to the desert to evaluate their bunker strategies are not the victors of the economic game so much as the victims of its perversely limited rules. More than anything, they have succumbed to a mindset where “winning” means earning enough money to insulate themselves from the damage they are creating by earning money in that way. It’s as if they want to build a car that goes fast enough to escape from its own exhaust.”

En una nota positiva, es posible que el caparazón de los crustáceos contenga un electrolito que haga mucho más eficientes las baterías electricas. ¡Pilas de cangrejo en todas partes!

Y dado que el viernes y el final de la semana laboral ya están cerca, no se me ocurre mejor forma de celebrarlo que el nuevo tema de The Midnight.


¿Queréis Cyberpunk? Estos artistas congoleños que se fabrican disfraces con desechos como forma de arte-protesta es lo más Cyberpunk que he visto este año.

Os enlazo la galería directamente del portafolio del fotógrafo Stephan Gladieu, pero este artículo amplia un poco más información (a pesar de poner demasiado foco en el fotógrafo europeo y no en los artistas del Congo).

Esto es una ficción satírica, una exageración divertida, pero creo que sí que retrata bien la forma de pensar de Elon Musk y otros billonarios de Silicon Valley. En sus cabezas, todos los aspectos de nuestra vida y de nosotras mismas son productos a explotar.

El mundo cripto ya es bastante pufo de por sí. Pero el congreso Mundo Crypto que se celebró hace poco en Madrid lo fue todavía más, porque al parecer el programa de conferencias ni siquiera trataba mucho sobre criptomonedas.

“La sensación de fiasco se incrementó cuando, a partir de las diez de la noche, los organizadores invitaron a los asistentes a colocarse un set de realidad virtual en la cabeza, de los que no tienen pantalla y metes el móvil dentro, para entrar juntos a dicho “metaverso” y batir el récord Guinness de cantidad de gente conectada (al “metaverso”). Pero la cosa no funcionó. El wifi se cayó, la aplicación no funcionó y nadie llegó a ver gran cosa. El Palacio de los Deportes estaba, de repente, lleno de chavales con gafas gigantes balanceando la cabeza buscando un avatar de Thawani en un supuesto mundo virtual.”

El tener tiempo para el ocio, y el no tener la carga cognitiva al máximo para poder disfrutarlo, son cada vez más un privilegio. Como siempre, la peor parte se la llevan las mujeres, que tienen que sostener en muchas ocasiones una doble jornada laboral dentro y fuera de casa:

“Es la doble jornada —trabajo retribuido y no retribuido, el doméstico―, la llamada carga mental —el esfuerzo mental de organización diaria al que se ven sometidas las mujeres dentro y fuera del trabajo—, y también la autoexigencia, sobre todo en el ámbito laboral, derivada de los estereotipos y la brecha de género: redoblan esfuerzos para alcanzar los mismos objetivos que los hombres, para demostrar las mismas competencias y, en ocasiones, para no cargar al resto del equipo con un trabajo que ellas pueden asumir.”

Uno de los problemas con las IAs generativas visuales es que, para construirlas, están siendo entrenadas con los trabajos de las mismas ilustradoras cuyo estilo intenta imitar, sin su consentimiento, sin compensación económica, y sustituyendo poco a poco a estos profesionales en el futuro.

Con esto, vemos algo que en mayor o menor medida ocurre en todo lo que hace el capitalismo: se extrae valor del trabajo de otras personas para aumentar la riqueza de personas que no han hecho ese trabajo.

“But Stålenhag does not like the way new technologies can be set up to enrich already powerful tech companies and CEOs. “AI is the latest and most vicious of these technologies,” he says. “It basically takes lifetimes of work by artists, without consent, and uses that data as the core ingredient in a new type of pastry that it can sell at a profit with the sole aim of enriching a bunch of yacht owners.”

En unos Estados Unidos en plena deriva reaccionaria, donde se retroceden cada vez más en derechos, la oligarquía tech tienen claro de qué lado está. En este caso, Facebook ha entregado un chat privado entre madre e hija a la policía para que sean perseguidas legalmente por estar pensando en abortar.

““Since the reversal of Roe, Facebook’s parent company Meta and other Big Tech companies have made lofty promises about defending access to reproductive healthcare,” Caitlin Seeley George, managing director of nonprofit Fight for our Future, said in a statement. “At the same time, these companies’ hypocritical surveillance practices make them complicit in the criminalization of people seeking, facilitating, and providing abortions.””

“Alone among the stars” es un pequeño juego de rol de mesa en solitario, en el que vamos escribiendo en forma de diario los descubrimientos planetarios de nuestro personaje. Además, esta versión digital construida con Twine facilita jugarlo en el navegador y exportar la bitácora espacial que vamos construyendo.

El nuevo single de Polyphia es, como siempre, una maravilla y una locura a la vez. Su próximo álbum está al caer, y pinta muy potente.


Seguro que ya te has hartado de verlas, pero las primeras imágenes que ha proporcionado el nuevo telescopio espacial James Webb de la NASA son espectaculares, y todo un hito para la ciencia y el conocimiento humanos. Que desde nuestra pequeña roca seamos capaces de ver con esta nitidez las galaxias de “nuestros alrededores” nos enseña todo lo que todavía nos queda por descubrir.

Mientras tanto, los efectos nocivos de nuestra actividad en el clima del planeta son cada vez más evidentes, y a día de hoy ciudades como Monterrey están ya al borde de una situación distópica.

“Al inicio, el programa Agua para Todos —un día de recorte a la semana, dependiendo de la zona, para garantizar la estabilidad del suministro— fue anunciado como una acción hasta solidaria. Pero fue insuficiente y las medidas más drásticas iniciaron el pasado 4 de junio, cuando las autoridades anunciaron que solo se garantizarían seis horas de agua, de las 4:00 a las 10:00 de la mañana.”

“En otras partes del estado, la gente pasa días sin agua. Han bloqueado calles para exigir que las autoridades envíen más ‘pipas’. Han robado contenedores y botes de basura para almacenar el agua, después de que desaparecieran de las tiendas en un frenesí de compras tras el anuncio de los recortes. Y, mientras tanto, en San Pedro Garza García, el municipio más rico de Latinoamérica, activistas denuncian que varios campos de golf no han dejado de regarse diariamente con agua potable.”

Puede parecer que la sequía extrema que vive Monterrey y otras grandes urbes de México nos pilla muy lejos, pero a la vista de las olas de calor e incendios que estamos sufriendo en España, creo que simplemente van unos escalones por delante en la misma escalera que subimos nosotros: la de la desertización.

“Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), “para nuestros nietos, serán normales los veranos como el peor de la historia y para sus hijos, será hasta fresco”. Córdoba será la nueva Bagdad: sufrirá cinco días a 47/48º, cuando la temperatura más alta jamás registrada en España es de 46,9º. Son cifras propias de Irak.”

Esta idea de concepto propone mini-camiones de la basura eléctricos y autónomos en París, donde los camiones de basura actuales forman atascos de tráfico en las calles más estrechas del centro día sí y día también. Aunque bueno, parece que incluso cuando miramos al futuro seguimos imaginando ciudades coche-centristas, dando por sentado que va a seguir habiendo combustible y coches para todos. Y ya veremos.

El trastorno afectivo estacional veraniego es una especie de depresión en la que intervienen factores como las altas temperaturas, pero también la sensación de soledad cuando toda la gente de alrededor parece celebrar sus vacaciones con felicidad.

Ninguna sorpresa con que este trastorno se vea agravado cada vez más por las desigualdades económicas y por nuestro uso de plataformas sociales en Internet:

“Al mismo tiempo, existe un factor socioeconómico asociado a este tipo de depresión. Habituados a asociar el verano con una época de derroche y puro ocio, las personas que por su situación laboral o económica no tienen acceso a este tipo de vacaciones pueden ver intensificada su ansiedad, sintiéndose en una posición de debilidad o exclusión con respecto al resto de la sociedad que, como falsamente tiende a pensarse, sí estará aprovechando el verano de la mejor forma posible. Si de por sí la situación no fuera complicada, esta se ve, en todas sus aristas, consecuentemente agravada por el auge de las redes sociales, plataformas que dibujan estilos de vida alejados de la realidad y, en muchas ocasiones, absolutamente ficcionados.”

Hablando de plataformas sociales y de Internet: hasta Google está dejando de ser “atractivo” para las generaciones más jóvenes, que ya usan más TikTok o Instagram para realizar búsquedas en Internet.

Con todo lo problemático que es que Google sea el monopolio de búsqueda, al menos los resultados que arroja provienen de un análisis previo de las webs reales que forman la telaraña de Internet. Si cambiamos esa búsqueda por las plataformas, estaremos cumpliendo el sueño de Zuckerberg y tantos otros: que no tengamos Internet, pero que tengamos Facebook/Instagram/Tiktok.

Y hablando de oligarcas de Internet, esta reciente acción artístico-gastronómica en Nueva York propone comernos a los ricos de una vez, aunque sea metafóricamente y en forma de helado.

Ya estaba tardando en aparecer lo nuevo de Perturbator por aquí. Esta colaboración con Johannes Persson acerca el sonido del artista electrónico a sus orígenes black-metaleros.

20 minutos en el futuro se pone en modo vacaciones el resto del verano ¡Nos vemos en Septiembre!