20230125

No es nada nuevo que la industria de Inteligencia Artificial, en apariencia la automatización definitiva, precisa de multitud de mano de obra precaria que realice tareas repetitivas para construir sus productos (en especial, el etiquetado de datos).

Que, además, un producto con tanto alcance como ChatGPT precise de trabajadores en Kenya con sueldos muy bajos (aunque, tristemente, quizá dentro del salario del país) simplemente para filtrar los resultados de su modelo, nos demuestra que de momento no es oro toda la IA que reluce:

“Despite the foundational role played by these data enrichment professionals, a growing body of research reveals the precarious working conditions these workers face,” says the Partnership on AI, a coalition of AI organizations to which OpenAI belongs. “This may be the result of efforts to hide AI’s dependence on this large labor force when celebrating the efficiency gains of technology. Out of sight is also out of mind.” 

También sobre IA, tenemos nuevo video del Atlas de Boston Dynamics, esta vez ayudando en la obra. Aunque bueno, como siempre pasa en youtube, la postproducción lo aguanta todo:

“We probably shouldn’t worry about entire construction sites filled with Atlas robots just yet: it still makes plenty of mistakes that are edited out of these videos. Atlas controls lead Ben Stephens said researchers are still a “long way off” from creating humanoid robots that can routinely tackle dirty and dangerous jobs in the real world.”

Los modelos de IA de generación visual están creando beneficios a sus propietarios, pero las y los artistas que crearon los trabajos con los que se han entrenado estos modelos no dieron su consentimiento, ni reciben ningún porcentaje de los beneficios económicos. Por suerte, vemos los primeros pasos legales para revertir esta situación.

“A lawsuit on behalf of a group of plaintiff artists has been filed in the United States District Court for the Northern District of California against three companies: Stability AI, DeviantArt, and Midjourney, over the alleged infringement of the copyright of the artists in the creation of so-called “artificial intelligence” art.”

Algo de arte y bastante de protesta tienen estas intervenciones a anuncios reales de BMW y Toyota, que afean el “greenwashing” de estos fabricantes.

“Tona Merriman, a spokesperson for Brandalism, said: “Toyota have pushed their ‘Beyond Zero’ sustainability adverts whilst lobbying governments around the world to weaken air quality plans and threatening legal action to protect their profits over a livable climate. Their adverts are duplicitous.”

Más artístico e igual de interesante es “El tercer mundo después del sol”, recopilación de ciencia-ficción latinoamericana que edita Minotauro.

“Compilados con gran acierto por el colombiano Rodrigo Bastidas, se suceden los relatos de Jorge Baradit (Chile), Luis Carlos Barragán (también portadista), Alberto Chimal (México), Gabriela Damián Miravete (México), Fábio Fernandes (Brasil), Maielis González (Cuba), Teresa P. Mira de Echeverría (Argentina), Laura Ponce (Argentina), Giovanna Rivero (Bolivia), Juan Manuel Robles (Perú), Solange Rodríguez Pappe (Ecuador), Ramiro Sanchiz (Uruguay), Susana Sussmann (Venezuela) y Elaine Vilar Madruga (Cuba). Una selección de enorme calidad que desde la primera página del primer relato hasta la última del último pone de manifiesto que desde luego se escribe ciencia ficción en Latinoamérica, y que la etiqueta ciencia ficción casa perfectamente con tradiciones diferentes a las anglosajonas —o eslavas, donde se desarrolló la mejor ciencia ficción desde muy temprano”

Y ciencia-ficción también es “Gesta Orbital”, un nano-juego de rol enmarcado en la 12 word rpg jam, un certamen de juegos de rol indies cuyas micro-reglas han de tener exactamente 12 palabras.

Descubrí lo que era la Zanfoña (o Hurdy Gurdy) con el tema de opening de Black Sails, pero lo que hace Guilhem Desq con este instrumento ya es otra liga.

20230111

En esta versión brasileña del cutre-intento de golpe de estado trumpista del 2021, también se repiten factores similares, a saber: un gobernante saliente que se niega a aceptar los resultados electorales, financiación y logística, complicidad de sectores de la policía, y especialmente, la difusión de bulos y retórica neofascista a través de plataformas sociales.

Desde luego, lo que no mejora la situación es que el nuevo dueño de Twitter (del cual hemos presenciado coqueteos más que descarados con la extrema derecha) haya desmantelado en todos los países los equipos de moderación, encargados entre otras cosas de frenar discursos de odio y planificación de la violencia en la plataforma:

“Billionaire Elon Musk, who completed his acquisition of Twitter in late October, fired the company’s entire staff in Brazil except for a few salespeople, said a person familiar with the firings who spoke on the condition of anonymity to describe sensitive matters. Among those fired in early November included eight people, based in São Paulo, who moderated content on the platform to catch posts that broke its rules against incitement to violence and misinformation, the person said. The person said they were not aware of any teams actively moderating rule-breaking content on Twitter in Brazil.”

Este grupo de expertos de la ONU conminaba hace poco a los directivos gestores de estas plataformas sociales a asumir su verdadera responsabilidad para frenar la propagación de discursos de odio.

Mucho me temo que esto caerá en saco roto, como siempre. A vista de los hechos, los propietarios e inversores tech están interesados en lo de siempre: en que pasemos tanto tiempo como sea posible en sus productos, aunque sea a base de que la desinformación y los discursos de odio sigan circulando.

“Llamamos a Elon Musk (Twitter), Mark Zuckerberg (Meta), Sundar Pichai (Google), Tim Cook (Apple) y a los directores ejecutivos de otras plataformas de redes sociales a centrar su modelo de negocio en los derechos humanos, la justicia racial, la rendición de cuentas, la transparencia, la responsabilidad social corporativa y la ética”, emplazaron. 

“Los expertos les recordaron “que la responsabilidad corporativa en materia de justicia racial y de derechos humanos es una responsabilidad social fundamental. Respetar los derechos humanos beneficia a largo plazo a estas empresas y a sus accionistas”.

“Pese a que muchas empresas aseveran que no permiten la incitación al odio, los especialistas señalaron que hay una amplia brecha entre los compromisos de estas compañías con sus directrices y su posterior cumplimiento en las redes sociales.”

No quiero negar que las plataformas sociales también tengan efectos positivos y puedan provocar que cambiemos a mejor, y que causas de justicia social avancen gracias a ellas.

Aunque este articulo apunta a algo muy interesante y que deberíamos reflexionar. El apoyo que hacemos a causas sociales en redes, ¿es activismo, o es más bien auto-imagen? ¿Estamos contribuyendo realmente a esas causas, o estamos diluyendo todavía más la voz de los colectivos minoritarios?

“BLM, the Ukraine refugee crisis, Roe v. Wade, and other urgent social justice issues and movements are being commodified and leveraged to gain social capital. In their wake blazes a trail of neoliberal sentiment that quickly burns out once apps are turned off and phones are tucked away. This is the textbook definition of performative allyship. “

“Instagram offers a podium to speak out as an activist online, but does not offer all voices the same opportunity to be heard. Understanding this unequal footing is vital in knowing how performative allyship may drown out groups that lie at the core of an issue. In choosing to participate vocally online, we should be aware of the space we are taking up. What is our positioning with this issue? Will our message connect with tangible action? Why are we reaching for the social media megaphone in the first place?”

Donde sí que se están jugando la seguridad y la vida por hacer un activismo necesario y extremadamente valiente, es en Irán. Según este artículo, el estado iraní tiene casi preparados nuevos medios tecnológicos para incrementar aún más su brutal represión, con las mujeres en su punto de mira.

No sorprende tampoco que entre sus proveedores tecnológicos hayan compañias chinas, otro de los regímenes más especializados en represión y vigilancia ciudadana constante.

“Mahsa Alimardani, who researches freedom of expression in Iran at the University of Oxford, has recently heard reports of women in Iran receiving citations in the mail for hijab law violations despite not having had an interaction with a law enforcement officer. Iran’s government has spent years building a digital surveillance apparatus, Alimardani says. The country’s national identity database, built in 2015, includes biometric data like face scans and is used for national ID cards and to identify people considered dissidents by authorities.”

“Some face recognition in use in Iran today comes from Chinese camera and artificial intelligence company Tiandy. Its dealings in Iran were featured in a December 2021 report from IPVM, a company that tracks the surveillance and security industry.”

Y para terminar de hablar (por el momento) de plataformas, simplemente apuntar a un hecho muy simple: una corporación que no es capaz de pagar el alquiler sus oficinas, quizá es una corporación a la que no le quedan muchos telediarios.

Aunque bueno, con Elon nunca se sabe: quizá esto es lo que entiende Musk por “negociar”.

“What Elon may be doing by not paying the rent is signaling that he is actually interested in renegotiation of the terms of the lease agreement,” Bornstein said. (The New York Times reported last month Musk is hoping to renegotiate or opt out of some of its office rental agreements.)”

Durante la nefasta gestión de Musk en Twitter hemos podido ver claros ejemplos de algo que, seguramente, hemos sufrido todas y todos en nuestros puestos de trabajo: el Micromanagement.

Este “estilo” de dirección (o desdirección) se caracteriza por tratar al equipo como niños que necesitan instrucciones detalladas y vigilancia constante de sus superiores, en vez de verlos como adultos profesionales, con los conocimientos y competencias necesarios para tomar decisiones de forma autónoma. En este artículo nos dan algunas pautas de cómo reconocerlo, por qué se produce, y algunas vías para transformarlo:

“Nobody likes to be micromanaged. We all know this. Think about the plant in the tight pot: it thrives when it’s moved to a bigger place with more light. The same is true for people. If you don’t believe in the qualities of your teams, they will never thrive and make use of their full potential.”

“This is not only bad for the people but also for business. Unused potential leads to dead ends in innovation and motivation. It will stall growth in the team, the department they are part of, and eventually, the whole organization. Ironically enough, underperformance is what micromanagers fear the most. That is why they are often micromanagers in the first place. They don’t want to underperform or fail, so they think they need to hover over everyone to ensure it doesn’t happen.”

Tenía el ojo echado a Pentiment desde antes de navidades, y por fin empecé este año con este videojuego. Llevaré aproximadamente un tercio, pero ya me tiene entusiasmado.

Es un juego altamente narrativo, con un arte espectacular, basado en las conversaciones y relaciones de personajes, con apenas algún puzzle ligero, y sin ningún tipo de estadística o mecánica adicional. Está diseñado para que no se pueda abarcar todo, y eso convierte cada decisión en algo crucial y determinante para la historia: con quién comes, con quien hablas, a dónde vas. Es una maravilla.

In Obsidian Entertainment’s Pentiment, history is constantly building on itself. When traveling artist Andreas Maler visits the Bavarian town of Tassing, it’s already dealing with class division, liturgical disagreements, and community drama, all influenced by everything from interpersonal conflict to centuries of religious change to the political specifics of the 16th-century Holy Roman Empire. And then the murders begin.”

A mis años descubro de rebote todo un género como el Deathcore, así que el comienzo del año me parece buen momento para la intensidad musical de Lorna Shore.

Meta-recopilación de 2022

Quizá un poquito tarde, pero aquí llega el clásico anual de 20 minutos en el futuro: ¡la meta-recopilación! Aquí tienes las recopilaciones más visitadas de cada mes durante el pasado año 2022: una recopilación de recopilaciones.

Sin más, y esperando seguirte viendo por este blog, ¡te deseo un Feliz año 2023!

Enero: Brian Eno es anti-NFT (¡bien!), Pandemia, Mafia y Google Maps, Robert Bruno, Sam Onche, o IRYS.

Febrero: Eliminalia, Vigilancia digital en Japón, Apagón al Capitalismo, Software libre en las escuelas, o Dream Fiend.

Marzo: Guerra por Satélite, Clubhouse Anti-Putin, Universos Espejo, Las galeras de Google, Facebook decrece, o Kavinsky.

Abril: Google de perfil con Putin, Ley de Mercados Digitales, Sindicatos en Amazon, Genoma Humano, Lovots, o Reckless Love.

Mayo: Janelle Monáe, Nigeria sin vuelos, Pedir Glovo en pleno temporal, @nolesdescasito, CriptoNorCoreanos, o Tractores brickeados

Junio: China decrece, Ciberataques con fusiles, USA y las Armas, The Memory Librarian, Caballos por Email, y Polyphia.

Julio: Metaverso, Creación según DALL-E, Raje Musk, Mafia Uber, Maldivas Flotantes, Influencers desaparecidos, Torre Ciberdiabólica, o Hatchie

Septiembre: Bye Bye criptomineros, Deloreans, Cloudfare y Kiwi Farms, Iphone ya no es cool, Apropiación Tiktok, Ci-fi, Setups Raspberry, y Timecop1983.

Octubre: Humobot Musk, Matrimonio Homosexual en China por Zoom, Transfobia en Twitter, The Peripheral, CY_BORG, o Polyphia.

Noviembre: William Gibson, AR Militar, IAs musicales, Musk matando Twitter, Bulos lucrativos, Burbuja Tech, Eve Online, Monkey Island, y Polyphia.

Diciembre: Cory Doctorow, ChatGPT, Partos virales, Elon Musk y la guerra cultural vs Apple, Infierno de virus, Shortlife, y Fleetwood Mac.

 

20221226

Esta es la última recopilación del año, y no me iba a quedar sin mencionar la suerte de sustitutivo de Trump que nos ha tocado tener en 2022: nuestro Eloncio Musk. Si pensábamos que el primer mes de su califato en Twitter ya daba vergüenza ajena, las últimas semanas han sido (de momento) el colofón. Suspender masivamente cuentas de periodistas, entrar a gritarles en un space de voz en twitter y horas después eliminar esa funcionalidad de la plataforma, prohibir cualquier enlace a otras plataformas, retractarse, lanzar una encuesta preguntando si debería irse, perderla, no irse.. en fin, ya sabéis.

Creo que el extremismo de derechas, las conspiranoias antivacunas, la transfobia , o comportarse como un niño mimado de 8 años, son claras señales de alguien cuya salud mental está cayendo en barrena.

“I think we’ll look back on the last decade as a time when social media gave previously marginalized groups the ability to speak directly to elites and, as a result, elites lost their minds.”

“Twitter is currently doing to one man’s psyche what it has done to countless societies around the world. He paid $44 billion for a website he believed was a “biological neural net,” a digital collective unconscious that he could use to take us to Mars, and it turns out that frothing Id hates him. Can you imagine how painful the cognitive dissonance must be? If people boo you and think you’re a shameless loser then what’s all the money for? Why are you sleeping in your office? If money can’t make people like you then what was any of it for?”

La narrativa que les gusta vender a las corporaciones Tech es que su presencia crea riqueza y mejora las oportunidades de los territorios y sociedades a su alrededor. Pero estas imágenes y relato de un barrio de chabolas de Tijuana alrededor de un almacén de Amazon, que parece sacado de una distopía cyberpunk, nos dicen lo contrario.

“Nueva Esperanza es una colonia de cientos de habitantes. Sobre ella se levanta la gran nave color azul cielo de Amazon entre cascajos abandonados a mitad de calle de lo que un día fueron coches particulares, resortes de colchones que aguardan para un momento ser parte de una estructura de casa. La única calle pavimentada es la que entra y sale de la planta de Amazon.” 

“Rest of World habló con 15 habitantes de Nueva Esperanza, identificando así a los seis vecinos que aún trabajan en el centro de distribución. Tanto trabajadores como vecinos de la colonia sienten que Amazon no ha cumplido sus dos promesas básicas: padecen de condiciones laborales precarias en la empresa y la colonia sigue sufriendo por la falta de desarrollo urbano y servicios básicos. “No hemos visto el desarrollo que nos habían prometido”, dijo Genaro Hernández, de 58 años, quien trabajó durante tres meses en el área de limpieza. “

El haber conseguido generar energia a base de fusión nuclear es sin duda un paso esperanzador, pero creo que este artículo pone en perspectiva bastante bien la comunicación que se ha hecho en los medios frente a las expectativas razonables que podemos tener al respecto de la fusión.

“In this context, if we look at the NIF’s 3.15 MJ, it should be clear that we have not suddenly entered the age of commercial nuclear fusion reactors, nor that we’re on the verge of one. What it does mean, however, is that this  particular ICF facility has achieved something of note, namely limited fusion ignition. In how far this will be helpful in getting us closer to commercial fusion reactors should become clear over the coming years.”

Confieso que, a pesar de todos los sentimientos enfrentados y dudas éticas que me provoca las IAs de generación visual, también quise verme dibujado por la IA de Lensa. El problema más obvio de estos modelos IA es que han sido entrenados con el trabajo de miles de artistas, sin permiso ni retribución económica alguna. El otro, es que esos trabajos también tienen claros sesgos de género y raciales, que se trasladan a sus resultados:

“When I tried the new viral AI avatar app Lensa, I was hoping to get results similar to some of my colleagues at MIT Technology Review. The digital retouching app was first launched in 2018 but has recently become wildly popular thanks to the addition of Magic Avatars, an AI-powered feature which generates digital portraits of people based on their selfies.”

“But while Lensa generated realistic yet flattering avatars for them—think astronauts, fierce warriors, and cool cover photos for electronic music albums— I got tons of nudes. Out of 100 avatars I generated, 16 were topless, and in another 14 it had put me in extremely skimpy clothes and overtly sexualized poses.”

Esta máquina de escribir “fantasma” simplemente lee tus golpes de teclado, se conecta a ChatGPT, y escribe en el folio la respuesta de la IA. Pero desde luego, haría las delicias de cualquier escritor de terror de los 80.

Otro proyecto artístico que transita entre la performance artística, la ilustración, la coña sarcástica, el juego de rol, y la ciencia-ficción, es este “Ministerio Postnatural” surgido en la escena rave valenciana.

“El Códice Metro-Silicius es a su vez la compilación de salmos que conforma el evangelio postnatural y un repaso por los veinte años de historia del culto a través de los comentarios del investigador Teodoro Grimaldi. Este compendio de relatos cortos y microrrelatos comprende el ascenso al poder y declive del Profeta Digital y los ministros de la fe como hilo conductor, pero aborda con mordaz humor otro tipo de temas como la fusión hombre-máquina como medio para inmortalidad, el ecoterrorismo o la red concebida como un ente superior omnisciente.”

“Este libro contiene un universo en sí mismo, con sus mitos, sus leyendas y su bestiario de criaturas transhumanas y cyberpunks. Algo así como si Ridley Scott, Cronenberg y Hunter S. Thompson se hubiesen aliado para crear su propia versión de El Señor de los Anillos. En lugar de Gondor, Rivendel y Mordor, aquí los personajes se mueven por el Reino de Alienatronia, Asphaltia y Violencia City (una misteriosa ciudad permanentemente cercada por las llamas) y se ven obligados a atravesar espacios inhóspitos como la Llanura de las Mil Raves o el Páramo de la Desolación. En lugar de elfos, enanos y orcos, aquí tenemos tecnomantes, electrófagos, adictos al código, Hijos del Litio y diversos ministros y figuras sagradas. Este mundo imaginario, construido a lo largo de casi dos décadas, será de hecho la base de un juego de rol que se llamará SacredTech.”  

Y para ir cerrando 2022, qué mejor banda sonora que los Stick Men siendo comandados por Tony Levin.

Escuchando sus pasajes sonoros, me gustaría desearos desde esta recopilación un Feliz 2023 a todas y todos, sin importar si sois Humanos, Perros, Robots, Sombras, Reales, o Vurt.

20221213

Si no conoces a Cory Doctorow, periodista, co-editor de BoingBoing, y autor de ciencia-ficción, esta entrevista es una muy buena manera de conocerle. Y si ya le conocías, leéla igualmente: sus perspectivas sobre el estado de descomposición de la industria Tech de Silicon Valley, de la literatura Cyberpunk, de nuestra relación con la tecnología, o el futuro de las IAs, son siempre interesantes.

“Look at these completely ordinary mediocre monopolists, doing what monopolists have done since the days of the Dutch East India Company, with the same sociopathy, the same cheating, the same ruthlessness—we should do unto them as we did unto the Rockefellers and the Carnegies and so on. And that strain of techlash, I think, rightly views the cyberpunk motifs as fiction that has been mistaken for reality, the same way Elon Musk mistakes the fairy tales about unitary inventors—who, in their lab, create a faster-than-light machine or whatever—for a thing that actually happens in the world, as opposed to a kind of juvenile fantasy, and then declares himself to be Iron Man.”

“Cyberpunk was a radical literature. And, if you’re going to radicalize people, you have to engage with computers as they are so that people understand that you’re not making up a fairy tale but reflecting on their actual lived experience about things that can happen, do happen, and could be better.”

Si estas últimas semanas no has probado ChatGPT, o al menos has oido hablar de la nueva herramienta de generación de texto de OpenAI, es muy posible que hayas estado dentro de una cueva (y te envidio un poco). Desde luego, la herramienta muestra muy bien las capacidades del modelo GPT-3, pero como apunta Delia Rodríguez en su newsletter, el que sea capaz de generar texto coherente nos hace atribuirle veracidad y capacidades que la IA, simplemente, no puede tener.

“Para el ser humano, que estructura el mundo en forma de narración para comprenderlo y que necesita atajos mentales para ser eficaz, la verosimilitud es más importante que la verdad. El truco de ChatGPT es que te miente de una forma extraordinariamente convincente. Nos resulta familiar.”

“Los últimos años nos han preparado para un mundo en el que “mi verdad” es igual de válida que “la verdad”. Quienes están tranquilos porque la inteligencia artificial todavía no es certera porque falla en cálculos (hemos inventado un ordenador malo en matemáticas, dice Anil Dash), miente o no resuelve acertijos éticos clásicos no han entendido nada. Si para el ser humano la seguridad es más importante que la capacidad y la verosimilitud que la verdad, ¿por qué no va a serlo para la máquina que nos imita y mejora?”

Mientras tanto, Stack Overflow (uno de los repositorios de conocimiento sobre desarrollo de software más importante de Internet), ha tenido que prohibir temporalmente las respuestas generadas con OpenAI justamente por esto: que ChatGPT sea capaz de generar texto verosímil, no quiere decir que esté entendiendo nada de lo que se le pregunte o de lo que responde (no puede hacerlo).

“Since launching, it’s been prompted in numerous ways, including to write new code and fix coding errors, while the chatbot can ask for more context when a human asks it to resolve coding problems, as OpenAI sets out in examples. But Open AI also notes that ChatGPT sometimes writes “plausible-sounding but incorrect or nonsensical answers.”

Si hace un par de décadas nos hablaran de un mundo en el que se nos graba con una cámara desde el momento en el que nacemos, nos habría sonado a distopía autoritaria de ciencia-ficción. Pero en realidad, no hace falta ningún Ministerio de la Vigilancia: las propias familias suben los partos a redes sociales.

La espiral de chaladura de nuestro billonario menos favorito va en caída libe. Como resume este tweet: “Publica mails internos de Twitter en un intento desesperado por que Trump vuelva a Twitter. Trump no vuelve. Musk dice que ahora corre riesgo de ser asesinado por la izquierda. Va a un evento multitudinario aun así. Lo abuchean. Se vuelve full tránsofobo y antivacunas.” 

Lo que quizá acabe por tener consecuencias más graves (para él, y para Twitter) es que Musk ya no se limita a buscar enemigos en movimientos progresistas o músicos: ahora le toca a la mismísima Apple.

“While Apple seems likely to refuse to grant Twitter any special treatment, Musk has successfully painted a target on its back. With Republicans gearing up for the 2024 election, that could cause real headaches for Apple — even if it doesn’t solve many problems for Musk.”

Si tenéis hijos no hace falta que os diga nada de la temporada de virus que niños y niñas de todo el mundo están sufriendo en los últimos meses. En este artículo se intenta apuntar a alguna de las posibles razones tras este grave e inesperado resurgimiento vírico:

“What is happening to us? If, like me, you’ve scoured the internet through bloodshot eyeballs while listening to your child’s chest-rattling coughs all night, you already know that the available information is neither entirely clear nor particularly reassuring. This year’s “tripledemic” — the dreaded collision of covid, RSV and the flu — is unprecedented in recent history, its origins mysterious, possibly attributed to “immune debt” or “viral interference” or to the way the masses have changed their behavior through the course of the pandemic.”

¿Quieres saber en todo momento cuánto de tu vida (supuestamente) has consumido ya, pero no sabes cómo hacerlo? El shortlife es tu solución.

Hace un par de semanas fallecía Christine McVie, vocalista y teclista de Fleetwood Mac, así que para recordarla aquí va uno de los temas que cantaba en mi disco favorito de la banda (Tango in the Night, de 1987).

20221128

Es posible que  Musk haya dado una de las estocadas finales a la supervivencia de Twitter con su absurdo ultimátum del pasado 15 de Noviembre. En un email enviado a medianoche, el nuevo CEO demandaba a los empleados adhesión a una “cultura hardcore” (largas jornadas y horas extra como rutina habitual). Si no existía compromiso a esta especie de régimen de servidumbre antes de las 5 de la tarde de ese día, despido automático.

No hubo muchas sorpresas cuando, juiciosamente, muchas empleadas y empleados de Twitter rechazaron firmar esta especie purga ilegal. Bajo la chaladura Musk, la plataforma se queda cada vez con menos y menos personal, y es cada vez más vulnerable a a brechas de seguridad, problemas técnicos, bots, spam, y al descalabro económico que provoca la huida de marcas anunciantes.

Quizá, la ultima frase de este artículo refleja mejor que ninguna otra el actual estado de Twitter: “Twitter no longer has a communications department to contact for comment.”

Este continuo torrente de gente abandonando la compañía es lo que va a provocar el progresivo deterioro de la plataforma, que vamos a ir presenciando durante los próximos meses. Previsiblemente, Twitter no se romperá de un día para otro: será un continuo goteo de bugs, inoperancia para moderar contenidos, y vulnerabilidad ante ataques de crackers, lo que puede acabar matando a la plataforma.

¿Por cierto, os he dicho ya que estoy en Mastodon? @darum@indieweb.social

“Whether it’s manual RTs appearing for a moment before retweets slowly morph into their standard form, ghostly follower counts that race ahead of the number of people actually following you, or replies that simply refuse to load, small bugs are appearing at Twitter’s periphery. Even Twitter’s rules, which Musk linked to on November 7, went offline temporarily under the load of millions of eyeballs. In short, it’s becoming unreliable.”

“He presents a dystopian future where issues pile up as the backlog of maintenance tasks and fixes grows longer and longer. “Things will be broken. Things will be broken more often. Things will be broken for longer periods of time. Things will be broken in more severe ways,” he says. “Everything will compound until, eventually, it’s not usable.”

Igual que Elon Musk, la industria Tech de Silicon Valley parece estar atravesando una crisis de los 40. La pandemia, la inflación, y la subida de tipos de interés dan fin a una época en la que el capital riesgo llovía del cielo a base de power points.

El ecosistema que esto nos deja no es excesivamente ejemplar: grandes cantidades de dinero gastado en problemas irrelevantes o criptofantasías, muchas empresas poco sostenibles, y despidos masivos.

“It would be unfair to suggest that all of these moves are the emotional equivalent of a 52-year-old man dyeing his hair and trading the minivan for a Corvette. Companies going big and spending lots of money on important and difficult problems with uncertain solutions is cool, in a way. But at the moment, a lot of these bets look half-baked, catastrophically expensive, or outright fraudulent.”

“These explanations—the macroeconomic one and the psychodynamic one—intersect. The tech industry, which had perfected the art of optimizing digital spaces for engagement and ad placement, was prepared to invest deeply in the next adventure. But it’s gotten smacked by post-pandemic inflation and rising interest rates, which has made this pivot harder to execute. The result is the current news: mass layoffs across companies that just a few years ago seemed utterly unstoppable.”

Muchos de los esfuerzos en conseguir Inteligencias Artificiales más éticas están dirigidos a disminuir los sesgos racistas y de genéro que los humanos introducimos en los algoritmos al crearlos y entrenarlos. Pero este artículo apunta, muy acertadamente, a problemas igual de graves: la explotación y precariedad del personal empleado por las industrias de etiquetado y moderación, de las que se nutren las IA:

“Far from the sophisticated, sentient machines portrayed in media and pop culture, so-called AI systems are fueled by millions of underpaid workers around the world, performing repetitive tasks under precarious labor conditions. And unlike the “AI researchers” paid six-figure salaries in Silicon Valley corporations, these exploited workers are often recruited out of impoverished populations and paid as little as $1.46/hour after tax. Yet despite this, labor exploitation is not central to the discourse surrounding the ethical development and deployment of AI systems. In this article, we give examples of the labor exploitation driving so-called AI systems and argue that supporting transnational worker organizing efforts should be a priority in discussions pertaining to AI ethics.”

Parece que la estética Vaporwave, esa prima noventera del synthwave, va a ser todavía más mainstream durante el año que viene. ¡Veremos!

Y otro tipo de estética, a caballo entre lo barroco y el metal extremo apocalíptico, es la que trae la obra de Paolo Girardi. Aquí una galería para conocer un poco más su obra.

Aunque si alguien nos ha de presagiar el advenimiento del apocalipsis, ese será Clippy. Miradle a los ojos. Estoy convencido.

No soy muy de pop indie, pero esta sátira de Los Punsetes me parece inteligentísima y aterradora. En ella, nos reflejan con ironía el concepto desquiciado de nación que fomenta la ultraderecha, con una España “con más tontos que listos, con más fuerza que maña” y “por encima de todos los malos españoles”.

20221115

No sé muy bien cómo empezar a describir el espectáculo dantesco de la primera semana de Twitter bajo el mandato Musk: llamar a ex-empleados despedidos el día anterior para volver a ofrecerles sus puestos de trabajo, sistemas de verificación activados y desactivados varias veces de un día para otro, avalancha de cuentas “verificadas” secuestrando la identidad de grandes marcas, y (de momento) el abandono de este nuevo modelo de subscripción para verificaciones.

En muchos casos tenemos todavía vigente una cierta mitomanía neoliberal según la cual  billonarios lo son porque son más capaces, innovadores, o visionarios que el resto de los mortales. Me temo que los bandazos y ocurrencias de adolescente de Musk nos demuestran todo lo contrario.

Hablando de billonarios, parece que las vacas flacas llegan al Zuckerverso. La primera evidencia es el despido de 11,000 empleados, y la causa puede deberse a una combinación de mala dirección, escasa innovación, y empeñarse en meter en calzador un producto (el Metaverso) que nadie parece necesitar:

“There is evidence that Facebook—once a dominant monopoly rightly blamed for all sorts of societal ills—is on the precipice of dropping out of this group through years of sheer mismanagement, a failure to innovate, setting money on fire in pursuit of a metaverse that seemingly no one wants, a vulnerable business model that Apple is squarely taking aim at, and upstart competitors like TikTok that the company seemingly has no answer for.”

La guinda del pastel de esta serie de billonarios fallantes ha sido el estropicio del exchange crypto FTX, cuya dirección ha dilapidado dinero de sus clientes en inversiones propias, esfumando los capitales. Ojo porque, al parecer, el propietario incluso contaba con una backdoor secreta con la que transfería capitales y modificaba secretamente los libros de cuentas. De película.

El camarote de los hermanos Marx que ha sido Twitter en las ultimas semanas nos ha llevado muchos a explorar Mastodon, la alternativa descentralizada y de software libre. Pero es importante que tengamos en cuenta las perspectivas de la gente que lleva más tiempo allí, y ser conscientes de que se trata de un espacio diferente, con otros principios y valores, donde se huye de la búsqueda constante de relevancia y reputación. Este artículo expresa bien los sentimientos enfrentados que provoca en los “locales” la avalancha de nuevos usuarios en el fediverso.

“It’s not entirely the Twitter people’s fault. They’ve been taught to behave in certain ways. To chase likes and retweets/boosts. To promote themselves. To perform. All of that sort of thing is anathema to most of the people who were on Mastodon a week ago. It was part of the reason many moved to Mastodon in the first place. This means there’s been a jarring culture clash all week as a huge murmuration of tweeters descended onto Mastodon in ever increasing waves each day. To the Twitter people it feels like a confusing new world, whilst they mourn their old life on Twitter. They call themselves “refugees”, but to the Mastodon locals it feels like a busload of Kontiki tourists just arrived, blundering around yelling at each other and complaining that they don’t know how to order room service. We also mourn the world we’re losing.”

A pesar de la imagen negativa que tenemos en nuestro imaginario colectivo, la estimulación eléctrica del cerebro viene usándose desde 1940 para tratar enfermedades como el Parkinson o la depresión, si bien su eficiencia varía mucho de individuo a individuo. Una vía para mejorar esto puede ser personalizar esa estimulación eléctrica para cada paciente.

Desde luego, que un implante “vigile” tu estado neuronal y lo “corrija” es una distopía total. Aunque para una persona con depresión, quizá puede significar una gran diferencia. Habrá que ver.

“Now Shanechi and her colleagues are working to create what they call a “closed loop” system. It’s a device that tracks brain activity, recognizes when things are going awry, and automatically stimulates the brain to bring things back to “normal”—whatever that might be for any individual.”

“Eventually, Shanechi hopes, such models could be used alongside wireless brain electrodes. There’s tantalizing evidence that it could work, demonstrated by a woman called Sarah. A team at the University of California, San Francisco, implanted a similar closed-loop system to track a specific pattern of brain activity that seemed to become apparent when Sarah’s depression symptoms were particularly bad. Not exactly a mood decoder, but a “neural sensor.” The device would then deliver a pulse of electricity. hi says.”

“And it seemed to work. As Sarah said at a press conference last year: “My depression has been kept at bay, and that’s allowed me to start rebuilding a life that’s worth living.”

Wakanda Forever me ha parecido algo más que un tributo a Chadwick Boseman: es una peli seria, ligeramente más adulta y anticolonialista que lo acostumbrado en Marvel. Eso sí, cuando es tributo, va muy directa a la patata.

Gracias a este artículo descubro los “Edificios lápiz” japoneses, una curiosa tendencia arquitectónica fruto del boom demográfico y cierto “estrechamiento” cultural del espacio privado.

También descubro a mis años la SCP Foundation, un proyecto de ficción colaborativa donde multitud de personas lleva años creando archivos de seres u objetos sobrenaturales, que esta fundación ficticia se encarga de contener. Si empezáis a leer alguna, que sea la máquina de café.

Hace un par de semanas tuve la suerte de poder ver a LORDI en directo. Este año han sacado nada más y nada menos que 7 álbumes nuevos, que profundizan en estilos distintos. Naturalmente, uno de mis favoritos es “Humanimals”, el álbum dedicado al AOR de los 80’s, y que se abre con este tema.

20221102

Con el reciente estreno de la serie basada en The Peripheral, no está de más dedicar el comienzo de esta recopilación a nuestro Santo Patrón, William Gibson. En un repaso del de lo que ha supuesto el cyberpunk como movimiento literario, en este artículo se apunta a cómo una corriente artística e innovadora ha derivado a un conjunto de retro-tópicos fabricados en serie (neones, implantes, corporaciones), apenas una caricatura de las novelas de Gibson y otros autores en los 80.

“Cyberpunk isn’t about hackers or robots or bittersweet noir futures. It’s about real people. The future they live in isn’t exactly the point. What Gibson taught us is that the context of great science fiction can be like the weather—meaning, it can shift. Sometimes cyberpunk needs a hard rain to fall, and other times, more recently, in a down-to-earth Earth rural town, all the story needs is an open sky.”

Unos de los temas comunes en novelas cyberpunk son los operativos militares  (y paramilitares) aumentados tecnológicamente. Pero la realidad de los primeros intentos de esto en el mundo real no están siendo muy satisfactorios para Microsoft.

“Soldiers testing the headsets have complained about their “mission-affecting physical impairments,” and say that wearing the goggles can cause headaches, nausea, and eyestrain (…) One testimony reported by Insider was even blunter. “The devices would have gotten us killed,” said the tester — referring to the light emitted by the goggles’ head-up display, which could alert enemy troops to the wearer’s presence.”

Otro tropo común en lo cyberpunk son las capacidades crecientes de las Inteligencias Artificiales. En el sector músical comienza a pasar lo mismo que en el mundo de la ilustración y el arte visual: varios modelos de IA entrenados con trabajo de artistas (que no han dado su consentimiento ni reciben ninguna compensación económica) son capaces de producir resultados musicales con el potencial de sustituir a artistas y productores. En el sector musical, al menos, las discográficas están mejor organizadas (aunque sea en forma de un lobby algo mafioso) y es de preveer que tengan más recursos para plantar cara a la situación.

La gran noticia de la semana, sin duda, ha sido la entrada (como elefante por cacharrería) del nuevo dueño de Twitter. Se está especulando mucho sobre si sus impetuosas decisiones de producto y modelo de negocio pueden llegar a matar a la plataforma. Pero si algo matará a Twitter, sin duda será su ineptitud como gestor de empresas y organizaciones. Creo que Musk ignora que las organizaciones las forman personas en puestos complejos, que además de realizar tareas, aportan experiencia y visión. Con el chorreo de despidos masivos, Musk puede llevar a la corporación a un punto en el que simplemente sea imposible funcionar.

“Most of us understandably think of technology platforms in abstract terms. When tech titans like Musk or his text-message friends wonder what all those employees at Twitter are doing, they are, quite foolishly, looking at a social network as if it were a basic piece of machinery. “There’s often a supposition that sites like Twitter must work like a car; maybe they need some routine maintenance every year, but under the hood they mostly just work,” Goldman, the former Twitter VP, told me. But Twitter isn’t a car; it’s a living, breathing, dynamic entity.”

Hace unas semanas un tribunal de USA condenaba a Alex Jones (propietario de la web de extrema derecha Infowars) a pagar casi 1 billón de dólares a las familias de las víctimas de la masacre de Sandy Hook, por extender teorías de la conspiración donde retrataba el tiroteo como un montaje y afirmaba que las familias de los 20 niños asesinados eran actores.

Las plataformas sociales tiene buena parte de responsabilidad en la difusión de estos bulos crueles y nocivos. En el artículo se plantea, creo que acertadamente, que además de implementar mejores mecanismos de moderación de contenidos, las soluciones pasan por hacer este tipo de conspiranoias menos rentables monetariamente.

“Jones’ net worth was estimated during the trial to be anywhere between $135 to $270 million, and much of this comes from peddling dubious supplements, survivalist gear, flouride-free toothpaste, what-have-you. The trial revealed that his company makes many tens of millions of dollars each year from selling such merchandise, and that the Sandy Hook families reached out to him in anguish many times only to be rebuffed, according to the families, because the topic was so lucrative for his sales.”

Buena parte del capital riesgo se ha vertido en hype sobrevalorado, o en empresas que no tienen un core tecnológico pero que pretendían aplicar los mismos modelos de crecimiento que las  grandes tecnológicas. En una situación de crisis, con la economía real resentida, todas estas fantasías se van descalabrando, y la fiesta del dinero barato se termina.

“En un mercado inundado de dinero barato, los inversores han bajado el listón y se han guiado por criterios en muchas ocasiones muy cuestionables. El principal es confundir proyectos de otra índole con empresas tech sólo porque tienen una aplicación o usan algoritmos en algún punto de su funcionamiento. Netflix no es una empresa de tecnología, Peloton no es una empresa de tecnología, Gorillas, GoPuff y Getir tampoco son empresas de tecnología. Por eso no van a tener los márgenes de las que realmente sí lo son y para las que, en realidad, no hay tantos modelos: SaaS (software como servicio), publicidad digital, cloud y poco más. Una compañía puede mejorar una industria, introducir eficiencia y mejorar rentabilidad con transformación tecnológica, pero va a seguir siendo logística, una empresa de bicicletas con pantallas o una productora y distribuidora audiovisual.”

Cambiando de tercio, os invito a conocer más de cerca la maravillosa historia de la persona que ha “visitado” todos los sistemas solares de la inmensa galaxia virtual construída en el juego multijugador Eve Online.

Y hablando de videojuegos, ya terminé la nueva entrega de Monkey Island. Ojo que hay spoilers en este artículo, pero estoy completamente de acuerdo con sus conclusiones. Ron Gilbert y el resto del equipo podrían haber ejecutado un fácil producto de nostalgia, pero en vez de eso han decidido usar el juego para hablar de algo más profundo: de hacernos viejos, de atesorar recuerdos, o de asumir que no hay una llave mágica que de golpe y porrazo nos revele el sentido de la vida.

Ya podemos escuchar el nuevo álbum de Polyphia, “Remember that you will die”. Un álbum que demuestra que Polyphia no son el Futuro del Rock Progresivo: son el Presente del Rock Progresivo.

20221018

Tras la invasión a Ucrania hemos empezado a dislumbrar la maquinaria de desinformación del régimen de Putin, que pretende que las “operaciones especiales en Ucrania” (o sea, la invasión) tienen como propósito “el liberar a la población” (o sea, masacrarla). Pero lo que apunta en este artículo es que en Europa llevamos inmersos en esa campaña de desinformación más de 10 años, en los que Putin ha estado proyectando una imagen de lider estable y responsable mientras financiaba populismos de extrema derecha en buena parte de Europa.

Afortunadamente, todo eso se derrumbó como un castillo de naipes en el mismo momento en el que se inició la invasión: la diferencia entre realidad y propaganda es demasiado obvia y sangrante.

“While a few big events like the US’ 2016 election and the UK’s Brexit helped bring this meddling to light, many remained unaware or unwilling to accept that Putin’s disinformation machine was influencing them on a wide range of issues. Small groups of determined activists tried to convince the world that the Kremlin had infiltrated and manipulated the economies, politics, and psychology of much of the globe; these warnings were mostly met with silence or even ridicule.”

“All that changed the moment Russian boots touched Ukrainian soil. Almost overnight, the Western world became overwhelmingly aware of the Kremlin’s activities in these fields, shattering the illusions that allowed Putin’s alternative, Kremlin-controlled information ecosystem to exist outside its borders. As a result, the sophisticated disinformation machinery Putin spent decades cultivating collapsed within days.”

Aunque creo que no han sido jurídicamente demostrados, los lazos de la presidencia Trump con el régimen de Putin son a estas alturas un poco obvios, y como mínimo ambos comparten un desprecio descarado a las normas democráticas. Justamente la comisión que investiga los ataques al Capitolio del 6 de Enero de 2021 ha detallado nueva información que demuestra que los planes de Trump para saltarse los resultados de las elecciones ya estaban en marcha mucho antes del recuento de votos.

““This Big Lie, President Trump’s effort to convince Americans that he had won the 2020 election began before the election results even came in,” Lofgren said. “It was intentional, it was premeditated, it was not based on election results or any evidence of actual fraud affecting the results, or any actual problems with voting machines. It was a plan concocted in advance.”

Y para terminar de hablar de autoritarismos, en este artículo de The Atlantic se analizan los ultimos movimientos de Xi Jinping, cuya deriva imperial excede incluso los límites tradicionales de un régimen tan represivo y antidemocrático como el del gobierno chino.

“If events unfold as anticipated, Xi will emerge from the congress as the most commanding figure in Chinese politics since Mao Zedong, who ruled almost unchallenged from his founding of the People’s Republic, in 1949, to his death 27 years later. Yet the event will be more like a coronation than a party conference.”

“Although comparisons between Xi and Mao are inevitable, China’s leader today resembles, in many respects, more of an imperial emperor than a Marxist revolutionary. Mao wished to overturn the established order, both at home and abroad, and fomented political and social upheaval to achieve his goals. Xi’s agenda is much closer to imperial China’s. He intends to restore the nation as the dominant power in Asia at the core of a new Sinocentric system, similar in nature to the position it held in the region under the dynasties.”

En otro orden de cosas, investigadores de la universidad de Glasgow consiguen crackear contraseñas en segundos analizando las huellas termales recientes dejadas por nuestros dedos sobre el teclado. ¡Ni siquiera las teclas son ya seguras!

Este artículo me ha parecido interesantísimo porque desmenuza muy bien el cambio de paradigma creativo que estamos sufriendo: de obra artística a franquicia para la que hay que crear “contenido”. Ésto nos va haciendo desandar victorias ganadas en décadas anteriores y nos devuelven a una situación donde las corporaciones tienen la sartén por el mango, en perjuicio de los artistas y de las obras creadas colectivamente.

“Dentro del marco de la creación cultural hemos pasado del paradigma del Arte como mercancía al del mundo ficcional como mercancía. Ya no se trabaja con obras sino con licencias, universos narrativos, propiedades intelectuales que se despliegan en secuelas, precuelas y spin-offs adaptadas a uno o varios medios. Lo peor que puede ocurrir a un autor ya no es una adaptación que le desagrade, es no poder volver a trabajar con conceptos ya ofrecidos en otra obra porque estos pasan a manos del grupo editorial, el estudio cinematográfico o la franquicia de videojuegos. “

“El problema no es individual ni concreto, reside en la mera concepción de la creación como mercancía, en el capitalismo mediando sobre el arte, trazando líneas de propiedad y derecho sobre la imaginación y la pasión. (…) Es necesario repensar la forma en que entendemos la obra y a su creador. Quizá ha llegado el momento de hablar de la titularidad artística más y, poco a poco, abolir la idea de la propiedad (intelectual).”

Si queremos seguir explorando el universo con radiotelescopios para encontrar más información sobre otros planetas, y sobre el origen (y futuro) del nuestro, el siguiente paso a tomar según este artículo (que también tiene mucho de panfleto) es construir mega-radiotelescopios en la cara oculta de la Luna.

“Space exploration is our destiny, but we can only fulfil it, only discover the deepest mysteries of our Universe, by first returning to the Moon. Perhaps the most important outcome from our return to the Moon will be an explosion of pure science. We can build huge telescopes on the Moon to peer further back in time than we could ever do from Earth, or even in space. We must look beyond the compelling goals of lunar and even interplanetary exploration along with commercially driven projects to seek answers to the most fundamental questions ever posed by humanity: where did we come from? Are we alone in this vast Universe? Telescopes will eventually provide the answers, but on a scale beyond our current dreams.”

Hace mucho que no aparecían Cyberdecks en esta recopilación, así que para compensar, aquí va una lista de las mejores artesanías retrofuturistas de 2022.

Justice edita por primera vez en vinilo su EP “Planisphere” (que creo que data del 2008), y lo publica en plataformas. Hasta ahora no lo había escuchado, y ya solo el comienzo me parece espectacular.