20220126

Las víctimas de secuestros de cuentas en plataformas sociales ya no tienen que lidiar sólo con  las consecuencias de ser hackeadas, si no con las posteriores estafas de supuestos servicios de “recuperación”.

Sobre todo, me parece muy llamativo la forma en la que prueban esto para el artículo de Motherboard: con una cuenta nueva de Twitter, sin ningún seguidor, a los pocos segundos de tuitear “help my account got hacked”, varios bots automatizados comienzan la labor de “pesca” de la posible víctima.

Siguiendo en la línea de estafas online, las tácticas pueden ser tan sencillas como la de este caso. El señor Ozzy Osbourne se ha subido al carro de los NFTs (vergüenza ajena), y como tantos otros, gestiona su comunidad por Discord. En cierto momento cambiaron la URL de su server de Discord, y los estafadores lo tuvieron tan sencillo como registrar la anterior URL, y dirigir a los incautos que siguieran entrando a una web donde “verificar” su wallet de criptomonedas (para vaciarla, claro).

Aparte de los estafadores, ¿esto es culpa de Discord, del equipo de Ozzy Osbourne, del hype de los dichosos NFTs, o de qué?

Y por último, en este articulo podemos descubrir muy bien como el circuito tradicional de compra-venta de arte ya es refugio de fraude fiscal y blanqueo de capitales, sin necesidad de que haya blockchain de por medio.

“Secrecy, anonymity, and a lack of regulation create an environment ripe for laundering money and evading sanctions,” the report found. (…) The Rotenberg example and many other investigation details highlight the fact that, unlike selling stock or making routine bank transfers, art sales through auction houses are not subject to anti-money laundering provisions in the Bank Secrecy Act. When art is sold, according to the report, sellers are not required to confirm the identity of the buyer nor to make sure the artwork isn’t being used to launder dirty money.”

Se nos está vendiendo la web3 y el uso intensivo de blockchain como “descentralizador”, pero lo único que se está descentralizando es la capacidad para especular y financializar más aspectos de nuestras vidas. Ya hemos tenido una web descentralizada: se llamaba “Internet en los 90”.

“Los protocolos de internet no pertenecen a ninguna compañía, y la transparencia que piden los entusiastas de la web3 se ha llamado siempre software libre, que existe hace años. “Parece que las personas que intentan impulsar la agenda de la web3 han aprendido poco de otros movimientos como el software libre, ha señalado Francesca Bria, experta en políticas de digitalización en una entrevista para The Crypto Syllabus. “Lo que se está descentralizando es la habilidad para extraer valor y hacer dinero, incentivando aún más la financialización de comportamientos sociales”.

Estos primeros pasos en racionalizar el uso de vuelos internos en Francia es buena noticia, aunque más suave que los exigidos por las plataformas ecologistas. En principio se prohibirán todos los vuelos que puedan sustituirse por un viaje de tren de hasta 2 horas y media, aunque los grupos ecologistas piden que sea hasta 4 horas.

Respecto a un futuro bajo en carbono, este artículo apunta un par de verdades que creo muy acertadas. Una es que los países y empresas están reduciendo adecuadamente la inversión en combustibles fósiles, y la otra es que no estamos reduciendo la demanda y el consumo de esos combustibles fósiles, ni se está incrementando la inversión en otras fuentes de energía.

Con este plan, el futuro pasa por energía mucho más cara, o por una economía de decrecimiento (o las dos).

Hace pocos días nos dejaba Jean-Claude Mézières, el creador de Valerian y Laureline, obra de cómic fundamental para la ciencia-ficción tal como la entendemos ahora. En este artículo se encuentra un muy buen repaso a sus orígenes como dibujante, y a toda su obra.

Y algo bueno de lo que va a traer 2022 es, seguro, el próximo álbum de Ghost. Su nuevo single de adelanto me parece una maravilla.

20220119

Con la derrota de Trump en las elecciones de USA, el bochorno del ataque al Capitolio a principios de 2021, y declive general de esa combinación de religión y conspiranoia que es QAnon, parece natural pensar que la era de los majaderías alt-right ya está de salida.

Pero el prolongamiento de la pandemia puede producir el caldo de cultivo perfecto para los problemas que las conspiranoias antivacunas (la versión más reciente de estos cultos de extrema derecha) saben explotar mejor: el aislamiento, la incertidumbre, y la soledad.

“Cult-like extremist movements appear to provide an antidote to the potent mixture of isolation, uncertainty, changing narratives, and fear we have experienced during the pandemic by offering a skewed form of safety, stability, and certainty, along with a cohort of people who are just like us, who believe us and believe in us. As the activist David Sullivan—a man who devoted his life to infiltrating cults in order to extricate loved ones from their grip—pointed out, no one ever joins a cult: They join a community of people who see them. In 2022, this appeal of cults will only grow, and those that arise next year will make QAnon seem like the good old days.”

Introducir pagos privados con criptomonedas en una app como Signal no tiene que ser, a priori, una mala idea. Pero en este caso, quizá sea justamnete la excusa que necesitan los reguladores anti-encriptación para tumbar todo el producto: un disparo en el pie en toda regla.

“Last year, current and former Signal employees told me they were worried about what that combination would bring to the app. Anonymous transactions would likely attract criminals, they told me, and that in turn would attract regulatory scrutiny. Given that end-to-end encryption already faces legal challenges around the globe, they said, Signal’s addition of anonymous payments was a needless provocation. And it could give more ammunition to lawmakers who want to end encryption as we know it.”

En este artículo/ensayo se hace una muy buena retrospectiva del “milagro del plástico” como fenómeno de consumo. Desde el principio de siglo, pasando por la euforia de los 60, hasta la actualidad, en la que estamos cavando nuestra propia tumba (climática, y quizá biológica) a base de plástico.

“Slice into my round tummy the way they cut open dead albatrosses, and you will find plastic in both. It laces our salt, floats in our water, leaches from those silky pyramid teabags (a single bag can release 11.6 billion microplastic particles). And if you bottle-feed? That Pampered babe in your arms is sucking in somewhere between 1.5 and 4 million microplastic particles a day. Then there are the nanoplastics, particles small enough to wend their way from the gut into our bloodstream . . .We are not yet sure of the effects.”

“What made us think it would be swell to have a material that would not rot? Our horror of death, I suspect. Eager for immortality, we let ourselves be fooled.”

Y hablando de plástico, el artista Ekow Nimako da forma a estas esculturas usando sólo piezas negras de Lego. El resultado es espectacular, y trasciende el concepto del proio juguete o hobby.

“I’m making art,” said Nimako. “This is fine art. It’s not a hobby, it’s not a toy, it’s not part of the Lego fandom, it’s not goofy. It doesn’t fall into a lot of categories that Lego creations fall into.”

“Nimako considers himself to be a “futurist” who blends Africanfuturism, Afrofuturism and Afrofantasy. While Africanfuturism focuses on the experience of those on the African continent, Afrofuturism is more focused on the African American experience of looking into the future, drawing from the past and connecting to the continent, according to the artist.”

Decir que la dirección asistida eléctrica de los coches de hoy hace la conducción “menos auténtica” puede parecer de sibarita del volante. Pero si realmente esto hace que el acto de conducir sea más aburrido,  menos “engaging”, o si provoca que la persona que conduce esté menos alerta al estado “real” del vehículo, puede llegar a ser peligroso y provocar más accidentes.

“With sufficient motivation, cars can still be engineered to provide engagement, and an engaged driver is usually an alert one. But good steering takes time and costs money to develop and tune, on top of the increased bill of materials. So for now, an emphasis on steering is the preserve of expensive brands like Porsche. For cars built to a price, we’re still waiting for a 21st-century Parry-Jones to find a way to inject some fun.”

Podemos considerar “come-tarros” muchos de los manuales internos que las compañías distribuyen entre sus empleados. Casi siempre tienen el objeto de generar una narrativa sobre la misión de la empresa que confeccione cierta lealtad o sentido de pertenencia entre los que trabajan. No sé si será este el caso de este manual interno de Graphcore, pero al menos se han esforzado en que el apartado visual sea espectacular.

A través de este artículo descubro que con la Playstation 2 no sólo se podía jugar al Grand Theft Auto, si no producir música. Y en el caso de algunos géneros (como jungle/breakbeat), quizá casi a un nivel profesional, según opinan en este artículo.

Aunque para música electrónica, el nuevo álbum de Starcadian no tiene ni un minuto de desperdicio. All Killer, No Filler.

20220112

Ya tenemos asumido, hasta cierto punto, que la manipulación automatizada de las redes sociales mediante bots es práctica habitual de campaña de muchos partidos políticos, especialmente los situados en la derecha y la extrema derecha.

Pero desde luego, lo del gobierno en India ya es otra liga: como muestran las investigaciones de The Wire, el BJP (el partido gobernante en la India) lleva  la automatización de la desinformación y el acoso digital a nuevas cotas. Con la app “Tek Fog”, la cual se desgrana en profundidad en el articulo, se puede crear en vivo miles de cuentas fantasma de usar y tirar en redes sociales. Propagar bulos, posicionar hastags en los trending topics, o acosar a ciudadanos y periodistas críticos con el gobierno, es cuestion de un par de golpes de dedo. Aterrador.

“Given the operation’s ideological nature, the true motive behind Persistent Systems and Mohalla Tech Pvt. Ltd. involvement in the BJP’s organised social media manipulation campaign remains opaque. What is clear, however, is that the potential scale, sophistication and pervasive nature of the Tek Fog operation provide unprecedented evidence of private actors engaging in the application of dubious digital practices – typically seen in totalitarian and closed societies such as China and North Korea – in the world’s largest democracy.”

Tengo mucho respeto a Brian Eno como artista y músico, y tras leer esta entrevista en la que da su opinión sobre la cripto-burbuja de los NFTs, todavía más:

“Much of the energy behind crypto arises from the very strong need that some people feel to operate outside of a state, and therefore outside of any sort of democratic communal overview. The idea that Ayn Rand, that Nietzsche-for-Teenagers toxin, should have had her whacky ideas enshrined in a philosophy about money is what is terrifying to me. But I still don’t really understand what it is they think they’ve done. Maybe I just don’t get it!”

“I’ve been approached several times to ‘make an NFT’. So far nothing has convinced me that there is anything worth making in that arena. ‘Worth making’ for me implies bringing something into existence that adds value to the world, not just to a bank account. If I had primarily wanted to make money I would have had a different career as a different kind of person. I probably wouldn’t have chosen to be an artist. NFTs seem to me just a way for artists to get a little piece of the action from global capitalism, our own cute little version of financialisation. How sweet – now artists can become little capitalist assholes as well.”

En otro orden de cosas, ya tenemos más cerca el poder cambiar el coche de color según nos convenga. Aunque, como este prototipo está basado en la misma tinta electrónica que podemos tener en un lector de ebooks, los colores disponibles son blanco, negro, y las varias escalas de grises.

Aparte de la estética, las aplicaciones también pueden ser interesantes para, por ejemplo, controlar la temperatura (y que nuestro coche sea blanco en las horas del día más calurosas, reflejando más luz).

Un año más, y la sensación es, en parte, la de estar en el mismo sitio. Aunque la vacunación ha sido y sigue siendo la solución, aun no hemos llegado al pico de una sexta ola de contagios tremenda (cuyos efectos todavía están por cuantificar) y ya estamos sentenciando que esto es el coletazo final de la pandemia, o dando por hecho que ya podemos gestionarla como si fuera una gripe. 

Mientras tanto, en Euskadi la ocupación hospitalaria ya está a niveles de los peores momentos de Enero de 2021 , y la OMS prevee que el 50% de europeos se contagiarán en los próximos dos meses. En vez de estar continuamente proclamando cada 6 meses que ya hemos vencido al virus ¿no será más útil, realista, y ético, admitir que este problema es muy complicado y que es difícil saber qué va a pasar? Por lo menos, así lo creen los expertos que firman este artículo:

“Sería un error pensar que el advenimiento de ómicron nos acerca al final de la pandemia, o que es una “bendición disfrazada”. Esta forma de pensar traduce sin duda la fatiga acumulada en estos dos años y el legítimo deseo de ver superada de una vez por todas esta situación tan difícil. Sin embargo, no pasa de ser un ejercicio de “wishful thinking” que no toma en consideración la verdadera situación mundial de la COVID-19 y que sobresimplifica los hechos.”

“En definitiva, la evolución de la pandemia en 2022 será consecuencia de la capacidad de respuesta que seamos capaces de articular en clave española, europea y mundial. También, de nuestro comportamiento individual y social en la aplicación de las medidas que sabemos que funcionan. Y, por supuesto, de la capacidad de las autoridades sanitarias y los poderes públicos estatales, autonómicos y locales para anticiparse a los acontecimientos y adoptar de forma consistente y coordinada las medidas de salud pública necesarias tal como ya hacen varios países europeos. Sobre esto último, la experiencia de 2021 no nos permite por desgracia ser muy optimistas. “

La premisa que se relataba en el cómic “Una historia de violencia” de 1997 (adaptada al cine en 2005 por Cronenberg), a día de hoy es un poco más complicada de llevar a cabo. Y la “culpa”, en este caso, es de Google Maps.

Y gracias a las plataformas, también es posible que la Steel House de Robert Bruno, quizá más obra de arte que vivienda, pueda convertirse en un alquiler turístico años después de su muerte. En este artículo se relata la historia de Bruno, del edificio, y los esfuerzos de los entusiastas de la arquitectura para que la casa se siga valorando como la obra de arte que es, y no termine siendo un Airbnb más.

In a Texas Country Reporter interview recorded near the end of his life, Bruno said, “It would have been a lot easier to have a master plan from the beginning, but it wouldn’t have been better, just different, okay? Easy isn’t the only thing that matters, and if easy really mattered very much to me, I sure as heck wouldn’t be doing this. This is about spiritual values. The objective was not to move in and have a place to live; I can do that anywhere. The objective was to do something.” 

“I cannot imagine he would have someone not educated in architecture or art putting in a curtain for the sake of renting it out. For me, it’s just heartbreaking to see this slipping through my hands like water through a sieve.” Martinez is similarly despondent: “Now it’s being treated like a motel, and I think that’s wrong, ethically wrong. If I was a millionaire and I had the money, of course I’d buy it. But it sure as hell wouldn’t be for an Airbnb.” 

Sin querer serlo, los retratos de Sam Onche me parecen más cerca de las novelas de William Gibson que todo lo que acompaña a Cyberpunk 2077 (el videojuego, y el juego de rol).

Y un toque entre cyperpunk y gótico tiene este tema nuevo de IRYS, que salió a finales del año pasado y que todavía no había tenido la oportunidad de recomendar.

Meta-recopilación de 2021

¡20 Minutos en el futuro ya dura 2 años! Para celebrarlo, y como hice el año anterior, enlazo aquí las recopilaciones más visitadas de cada mes: la Meta-Recopilación de 2021.

¡Nos vemos en Enero de 2022!

Enero: Trump sin Twitter, Fascismo Incompetente, Vortice Polar, Sindicatos en Google, William Gibson, el Cyberpunk original, VOC-25, y Brass Against.

Febrero: Surveillance State y Fusion Tecnologies, Máscaras y Colores, Cambio climático y Covid, Plataformas y Soberanía, Civio y Transparencia, Diccionarios y Ciencia-Ficción, Mujeres y Stem, Jason deCaires y God Lives Underwater.

Marzo: Tú y tu conectoma, Pseudoembriones, Nostalgia del confinamiento, AstraZeneca y la ilusión de causalidad, Tinder con PCRs, Reviews falsas, Zoom Escaper, y The Midnight.

Abril: Bitcoin descarrila a China, Lo que debieron ser los NFTs, SMS’s muy hackeables, LG se lo deja, Tanques Robots Rusos, Philip K. Dick, IAs Roleras, y Liquid Tension Experiment 3.

Mayo: Basura Espacial, Ley Rider, Clase Trabajadora y Fascismo, Detenciones a europeos en UK, Gnod, Arte Meme, Arduboy, y YukoEXE.

Junio: Sindicatos y Algoritmos, Pueblos milagro, Los Riders no son Emprendedores, Un Portal en Lituania, Armarios para llorar en Amazon, GPT-3 programa por tí, Clases por Walkie-Talkie, y Lulabin.

Julio: Eventos cósmicos, Cúpula de Calor, Macrobrotes, Los robots hacen que tu trabajo sea peor, The Boy in the Book, Riot + Deathburger, y IRYS.

Septiembre: An0m era la polícia, Turbocapitalismo en el volcán, Sequía en Taiwan, Los retuits del Apocalipsis de Gibson, Las Vegas, Roguelikes en Netflix, The Nautilus Ark, y Machinae Supremacy.

Octubre: Somos los famosos de Internet, Facebook Caído, Tormenta energética, Maquillaje anti-reconocimiento, España Vertical, Pagar por Testear, Anti-ASMR, y Amon Tobin.

Noviembre: Buscando Aliens, Espárragos de cartón, Rotura de stock de papel, Algoritmos y Desigualdad, o Uchikubigokumon-doukoukai.

Diciembre: Desinformación contra Latinxs, Guerra Cultural Escolar, Ecofascismo, El arte de Tomasz Bolek, o La Nueva Carne.

 

20211216

Parece increíble, pero ha sucedido: con alerta por tornado desde hacía horas, Amazon hizo asistir a todos los trabajadores del turno correspondiente (¡lo cual incluye repartidores y conductores!). Cuando prácticamente tuvieron el huracán encima, les dijeron que se “refugiaran” en los lavabos, ya que la fábrica no tenia otras instalaciones adecuadas para ello. El resultado: 6 trabajadores muertos.

En una fábrica de velas de Kentucky, las mismas prácticas y todavía más víctimas. Lo que estas desgracias dejan en evidencia es algo terrible: para estas empresas, antes tener empleados muertos, que tener empleados sin producir.

También al respecto de la cultura económica de USA, resulta muy revelador ver cómo desde allí (un país sin servicios públicos básicos como sanidad o educación) pueden llegar a percibir como mucho más “pobres” a los ciudadanos daneses, que cuentan con un fuerte estado del bienestar, servicios públicos, pensiones, y mejores derechos laborales.

“Every time one of those “$200,000 is not a lot of money” articles drops, if you look closely at it, what you’ll almost always find is a detailed budget of someone who is currently shouldering a lot of expenses or savings that would be smoothed out by a tax-funded welfare state in other countries. So the budgets will usually be dealing with one or two childcare bills while also putting significant savings towards 401k retirement accounts and 529 college savings accounts.” 

“Megan McArdle’s second tweet is particularly amusing because it begins by complaining that Danes have smaller homes on average, but then pivots to saying that the 421 hours of extra leisure time that Danish workers have each year should be disregarded because they have to use it to clean their houses instead of hiring maids. If only there was a way to work fewer hours and spend less time cleaning your house, perhaps by having a smaller house…like Danes have?”

Muchos todavía perciben el acoso virtual realizado contra mujeres como algo “inferior” al acoso físico en el mundo real, cuando tiene las mismas consecuencias. Entre estos “muchos”, me temo que también están las propias plataformas sociales:

“En su investigación, Spring contactó con Twitter, Instagram y Facebook. “Sus respuestas insistían en que están comprometidos con combatir el abuso online contra las mujeres”, pero a efectos prácticos, esto no se materializa. De hecho, el algoritmo fomenta y saca rédito de la difusión de estos contenidos. “Hice otro experimento creado una cuenta falsa de troll basándome en los perfiles que me habían acosado”, cuenta la periodista. “Esta cuenta no dejaba comentarios de odio, simplemente seguía las cuentas y recomendaciones que a partir de esos perfiles, Facebook me hacía. Al cabo de unas semanas, mi troll falso, Barry, recibía cada vez más y más sugerencias de contenido misógino, entre ello, páginas que hacen chistes sobre violar a mujeres. No solo no estaban frenando el consumo sino que lo estaban promoviendo para sacar beneficio con la publicidad insertada en esos vídeos”.

Relacionado con el acoso online y sus consecuencias, pienso también en la desgracia de Verónica Forqué y el posible papel que tuviera en su suicidio la cantidad de hate comments vertidos redes sociales durante su paso por Masterchef.

No soy muy fan de los talent shows, y he visto muy poco de Masterchef porque siempre me ha parecido un programa que fomentaba el bullying a los participantes. Aunque he leido que en el caso de Forqué los jueces se “portaron mejor” porque eran conscientes de sus problemas de salud mental, creo que hemos normalizado los supuestos “gurús” que son hirientes, desconsiderados, o humillan a otras personas, como si ese comportamiento demostrara su competencia en su ámbito. Y, la verdad, no tiene nada que ver:

“Si buscamos en Internet los momentos estelares de estos talent shows, suelen agruparse en dos categorías. Una es la de los más duros o incómodos, en los que el jurado pone a caldo a los concursantes (encontramos en estos momentos el mismo placer morboso que viendo a los militares totalitarios de películas como El sargento de hierro o La chaqueta metálica, aunque en este caso sin atisbo de crítica). “Lo que se muestra en los talents son relaciones muy desiguales, donde el que tiene el poder muchas veces humilla al otro, son espacios parecidos a las antiguas escuelas donde se aprendía a través de la férrea obediencia y la reprimenda”, dice la psicóloga Zapico.”

Si no habéis probado Wombo Dreams, el modelo de IA que pinta lo que le digas (con resultados extraños y surrealistas, pero sorprendentemente verosímiles), ya estáis tardando.

Si me he sumergido en algún “boom” este año, creo que ha sido el casi inabarcable Renacimiento que están viviendo los juegos de rol independientes y autoeditados. En esta recopilación, algunos de los más destacados (un par de ellos, ARC y Wanderhome, llegarán en 2022 publicados en castellano via Colmena de Papel y Cursed Ink).

Y para hacer la última recomendación musical del año, el nuevo single de Bonobo no me puede parecer más acertado. Esto es un adelanto: el nuevo album llegará al principio de este nuevo año 2022.

Con esto, 20 minutos en el futuro se pone en modo vacaciones por navidad. Felices Fiestas y  ¡nos vemos en 2022!

20211210

Un año después, la misma historia: subida de la incidencia y contagios por toda Europa. Aunque gracias a la vacunación, la repercusión en hospitales y UCI está siendo menor (de momento), pero la incertidumbre de la nueva variante nos vuelve a mantener en vilo.

Como se comenta en este articulo, si la nueva variante es mucho más contagiosa (y por tanto, se vuelve dominante en poco tiempo), pero sus sintomas son más leves que las otras variantes, el resultado podría ser casi positivo. Pero si la nueva variante es más resistente a las vacunas, y/o sus sintomas son iguales/similares a la variante Delta, se nos va a complicar todo más.

Me parece muy buena noticia que se comience a desprender de los creadores de contenido en Internet la narrativa del “emprendedor”, y que comencemos a hablar de ellas y ellos como lo que son: trabajadores de las grandes plataformas, con menos derechos y garantías que un trabajador normal. Para mejorar estas condiciones, crear un sindicato de streamers me parece un primer paso.

Durante décadas, los agentes inmobiliarios de USA ejercieron prácticas racistas y de segregación, negando el acceso a vivienda a minorías en barrios blancos. Cuando en los años 60 la legislación federal comenzó a impedir estas prácticas, el sector comenzó una campaña contra esta regulación.

¿Pero como la hizo? He aquí el “truco” cuyas consecuencias seguimos viviendo ahora. La campaña fue a favor de la “Libertad Americana” que el gobierno federal estaba “robando”. La “libertad”, claro, de ser racista, de discriminar, y de anular la libertad de otras personas. Y de aquellos polvos, estos lodos, que ya nos toca presencia dia sí y dia también en todas partes.

“Victory would depend, realized Spike Wilson, the president of the California Real Estate Association, on convincing the large majority of white voters—who did not want to see themselves as racially prejudiced in any way—that the Realtors were campaigning not for discrimination but for American freedom. Realtors would need to secretly and systematically redefine American freedom as the freedom to discriminate—to challenge the idea at the heart of the civil-rights movement itself.”

Es curioso que en este prototipo de telepresencia de Google, resulte ser más “realista” un mapeado 3D de la persona al otro lado de la llamada, que la imagen real de la persona en sí.  Pero por lo que parece, así es.

En esta reseña de una recopilación de ensayos acerca de la New Wave (la corriente literaria de ciencia-ficción que prepararía el terreno para el advenimiento del cyberpunk) podemos descubrir varios detalles sobre sus orígenes. La contracultura de los 60 y la guerra de Vietnam influyeron especialmente:

“Nette & MacIntyre’s introduction does an excel­lent job contextualising the New Wave within the broader political and cultural revolution of the ‘‘long sixties.’’ This is then followed by Rjurik Davidson’s illuminating piece, ‘‘Imagining New Worlds: Sci-Fi and the Vietnam War’’, initially published a decade ago in Overland. Davidson frames his essay around an event that I was only vaguely aware of: the publi­cation of an advertisement in the June 1968 issue of Galaxy Science Fiction that featured duelling lists of SF writers supporting and opposing the Vietnam War. The piece is a reminder that there’s always been a deep cultural and political divide within the genre. “

Y hablando de Cyberpunk, esta ilustración que acompañaba la traducción japonesa de Johnny Mnemonic (el relato corto de William Gibson de 1981), me flipa.

Ante el incremento de la ansiedad tras los confinamientos y durante la pandemia que todavía atravesamos, mucha gente se ha dado cuenta de que los juegos de rol de mesa (y no sólo D&D, tirón de orejas a este titular) siempre han sido una herramienta poderosa para socializar, vencer la ansiedad social, y normalizar el intentar hacer cosas y que no te salgan bien:

“Overcoming fear of failure is one of the game’s most notable therapeutic aspects. Throughout the game, the player or DM will roll a die to decide the outcome of a decision. Will you notice the secret door in the castle wall? Can you determine the history of an ancient book? Are you able to charm a unicorn? While failure is not avoided, it is potentially instructive and, often, an excuse for humour and the release of tension.”

“I think the game is really powerful,” says Crawford. “It allows players to be daring in ways that are hard in our daily lives, knowing that if things do go spectacularly wrong, we’ll be able to laugh about it.”

Sé que llego tardísimo, pero hace poco descubrí la increíble mezcla de Black Metal y Música Espiritual que hacen en Zeal & Ardor, y quedé enamorado de la banda.

20211201

Si los esfuerzos de Facebook para controlar la desinformación en su plataforma ya han resultado ser pobres y limitados, los esfuerzos para controlar las fakes news en español y dirigidas a ciudadanos latinos en USA brillan por su ausencia.

Esto es especialmente grave, porque mientras la desinformación generada durante las elecciones de USA dirigida a los blancos estaba pensada para incitar a votar al candidato republicano, la desinformación dirigida a latinos y otras minorías estaba pensada para impedir que votaran. Y en Facebook eran plenamente conscientes de esto:

“The next month, another internal report warned that Facebook had “no policies to protect against targeted suppression (e.g., ICE at polls),” alluding to concerns that Latino voters would be dissuaded from showing up to vote if they were told, falsely, that immigration authorities would be present at polling sites.”

“A third internal report pointed to racial groups with low historical voter participation rates as one of the main subsets of Facebook users facing an elevated risk from voter disenfranchisement efforts. Latinos are among those groups.”

La guerra cultural (esa palanca en la que el neofascismo ha encontrado su filón) sube de octanaje de forma alarmante con las juntas escolares de USA como escenario.

Allí se está comenzando a perseguir con violencia comportamientos de sentido común, como promover el uso de las mascarillas, o enseñar a los jóvenes que las personas que no son cisgenero, blancas, y heteros, también son personas.

“Son reuniones en las que un puñado de vecinos de un distrito discuten asuntos como el salario de los profesores o los servicios de aseo. Sin embargo, hace un año que, en distintos rincones del país, se han convertido en el escenario de protestas, a veces violentas, lideradas por padres en contra de la “agenda política tóxica” que incluye el uso obligatorio de la mascarilla en las aulas, los nuevos enfoques de equidad racial en la enseñanza o las políticas para integrar a las personas transgénero.”

“Varios miembros de juntas escolares han recibido en los últimos meses amenazas de muerte, de violación, insultos y acoso dentro y fuera de las sesiones escolares que, desde octubre, son monitorizadas por agentes de seguridad por orden del Departamento de Justicia. Entre los propios miembros de las juntas se han producido bandos y es común ver a la mitad llevando mascarilla y a la otra no, para dejar claro a cuál pertenecen.”

Como decían en El Mundo Today: “El fascismo es como la Pizza: se inventó en Italia, y en Estados Unidos les flipa.”

Por otra parte, el avance de la crisis climática empieza a ser tan evidente que ni siquiera esta ultraderecha se esfuerza ya en ser negacionista. Pero, por supuesto, han tardado muy poco en usarla de pretexto para lo de siempre: difundir odio a los migrantes y culparles del cambio climático (cuando en realidad son ellos los que están sufriendo las consecuencias de nuestros excesos de emisiones).

“The response to this trend on the right has led to what academics Joe Turner and Dan Bailey call “ecobordering”, where restrictions on immigration are seen as vital to protect the nativist stewardship of nature and where the ills of environmental destruction are laid upon those from developing countries, ignoring the far larger consumptive habits of wealthy nations. In an analysis of 22 far-right parties in Europe, the academics found this thinking is rife among rightwing parties and “portrays effects as causes and further normalizes racist border practices and colonial amnesia within Europe”.”

“Experts are clear that the main instigators of the climate crisis are wealthy people in wealthy countries. The richest 1% of the world’s population were responsible for the emission of more than twice as much carbon dioxide as the poorer half of the world from 1990 to 2015, research has found, with people in the US causing the highest level of per capita emissions in the world. “

Paradojas de la Internet: hay medios web estadounidenses que no quieren cumplir con la GDPR Europea, y por tanto bloquean las visitas provinientes de europa. El código HTTP elegido para enviar como respuesta en este caso es 451, inspirándose en la novela de Ray Bradbury en la que “bomberos” quemaban libros y restringían el acceso a la información. Pues eso.

Super interesante articulo sobre “Pictures for Sad Children”, uno de los webcomics más exitosos del periodo 2007-2011, y de cómo su autora tuvo que cortar por lo sano su campaña de Kickstarter debido a la ansiedad, al acoso online, y a una situación económica muy precaria, entre otras cosas:

“Each of the aggrieved commenters seemed to find personal injury in Veil’s actions. Like, because she took their money, she owed them something — not just a copy of a book, but something more. A piece of her life. Through the whole post, it was clear Veil was fundamentally uncomfortable with the idea of owing people answers. She wanted to make art. People online who make art ask for money. She asked for money. And she seemed to be realizing just how toxic that transaction could be.”

““I feel like there was something I wanted to communicate about the seemingly illusory nature of human identity, the criteria we use to decide when someone no longer gets our empathy, how little we actually know about each other, especially online,” she wrote in a follow-up email. In those questions about identity, both real and invented, “how strange it is to wrap all that in capital and ‘making a living.’”

Hace poco descubrí los paisajes virtuales que Tomasz Bolek construye con edificios inexistentes en 3D y juegos de luces, y quedé un poco hipnotizado.

Si no conocéis “La nueva carne”, la revista analógica sobre los humanos de la era digital, pues ya tardáis en pedir su nuevo número o alguno de los dos anteriores: son totalmente recomendables. Yo, por aquello de no acumular, estoy esperando a liquidar cosas de mi pila de lectura antes de encargar el tercer número, pero no tardaré mucho más.

En este nuevo single podemos oir un Midnight Danger más “AOR” que nunca, pero que no deja de molar ni un solo segundo.

20211124

Uno de los factores causantes de la escasez generalizada de productos es, según apunta este artículo, un fervor especial por la metodología JIT (Just in Time), popularizada por Toyota y que trata de reducir costes y espacio de almacenamiento sincronizando casi al milimetro los tiempos de fabricación y suministros de proveedores.

En general, JIT es muy buena idea, y de ahi su popularización. Pero cuando hay una contingencia como la pandemia que seguimos atravesando, ser muy dependiente de unos pocos proveedores y mantener poco fondo de stock pueden ser los ingrendientes perfectos para el desastre.

“Fuimos demasiado lejos”, dijo Alicke en una entrevista. “La forma en que se evalúan los inventarios cambiará después de la crisis”. Muchas empresas actuaron como si la fabricación y el envío estuvieran libres de contratiempos, agregó Alicke, sin tener en cuenta esos problemas en sus planes comerciales. “No se contempla ningún riesgo de interrupción ahí”, dijo.”

En USA, uno de cada cinco profesionales sanitarios está abandonando sus trabajos. Ya no sólo es por las malas condiciones laborales, o por el estrés de haber estado completamente desbordados en los peores momentos de la pandemia. En algunos casos, es también porque empiezan a pensar que los pacientes no nos merecemos su trabajo:

“COVID patients are also becoming harder to deal with. Most now are unvaccinated, and while some didn’t have a choice in the matter, those who did are often belligerent and vocal. Even after they’re hospitalized, some resist basic medical procedures like proning or oxygenation, thinking themselves to be fighters, only to become delirious, anxious, and impulsive when their lungs struggle for oxygen. Others have assaulted nurses, thrown trash around their rooms, and yelled for hydroxychloroquine or ivermectin, neither of which has any proven benefit for COVID-19. Once, Americans clapped for health-care heroes; now “we’re at war with a virus and its hosts are at war with us,” Werry told me.”

Hemos visto a Google y Facebook contratar investigadores en ética de AI y otros campos, con el objetivo de tratar de mejorar la responsabilidad ética y social de sus algoritmos y plataformas. Y también hemos visto que, cuando estos investigadores llegaban a conclusiones incómodas para sus empleadores, su investigación era enterrada o, sencillamente, se les despedía.

Afortunadamente, también hay plataformas que han hecho precisamente lo que había que hacer: publicar y responsabilizarse de los hallazgos de los investigadores que contrató. Es el caso de Twitter.

“Twitter has admitted it amplifies more tweets from right-wing politicians and news outlets than content from left-wing sources. The research found that in six out of seven countries, apart from Germany, tweets from right-wing politicians received more amplification from the algorithm than those from the left; right-leaning news organisations were more amplified than those on the left; and generally politicians’ tweets were more amplified by an algorithmic timeline than by the chronological timeline.”

“Twitter thinks algorithms can be saved. One possible response to the idea that all our social feeds are unfathomably complex and cannot be explained by their creators is that we should shut them down and delete the code. Congress now regularly introduces bills that would make ranking algorithms illegal, or make platforms legally liable for what they recommend, or force platforms to let people opt out of them.”

Esta nueva legislación portuguesa me parece muy buena idea. Lo deprimente quizá es algo que se transpira de la declaración: que tenemos completamente asumido que durante parte de nuestra jornada somos “recursos”, y como recursos, no somos dueños de nuestras vidas. La lucha ya se reduce a, sencillamente, no tener que ser un recurso las 24 horas del día. Y ya hay quien está tachando eso de “radical”. En fin.

“Como legisladores, consideramos que se trata de una medida imprescindible para reforzar los límites necesarios para un buen equilibrio entre la vida laboral y la personal. Debe haber una frontera entre el tiempo en que prevalece la autoridad del empresario y el tiempo en que debe prevalecer la autonomía del trabajador. Debe haber una frontera entre el tiempo en el que un trabajador es un recurso al servicio de la persona que paga su salario y el tiempo en el que debe ser el dueño de su vida, que no es todo trabajo.”

Olvídense de drones o satélites espías: lo que lo peta ahora mismo en el Pentágono son los globos estratosféricos.

Por otra parte, también hay innovaciones tecnológicas bonitas y que no tienen que ver con pegarle tiros a gente, como este juguete que permite a los perretes hacer videollamadas.

Después de 8 años desde su último tema, Kavinsky ha vuelto. Este tema de adelanto del que podríamos considerar “padrino del synthwave” tiene muy buena pinta y presagia la llegada de un gran disco.

20211118

Joanna Stern ha pasado 24 horas jugando, trabajando, y casi durmiendo en el Metaverso actual para el Wall Street Journal.

La conclusión: buena parte de la experiencia es insufrible, pero también hay un potencial claro en algunas aplicaciones: reuniones de trabajo y sociales, donde la sensación de “presencialidad” es mucho más grande.

Quizá el problema del metaverso no es la idea en sí, que desde luego puede tener sus aplicaciones, nichos y ámbitos de utilidad.

Más bien, el problema verdadero es que vaya a ser diseñado y construido por Facebook para seguir extrayendo plusvalía y rentabilidad de nuestra existencia y comportamiento: “The announcement of Meta, the company’s VR and AR-forward rebrand, is the culmination of a vision that should have been obvious from the start. In 2021, Facebook’s colonization of social data has eclipsed the internet as we know it, and its ambitions now demand the creation of a new reality where intimate data about our social and physical behaviors can be captured and exploited for profit. (…) In other words, Meta represents a massive investment into the very kind of algorithmic manipulation for which Facebook has been repeatedly maligned.”

En este artículo de La Intersección se hace un buen repaso al meme como fenómeno, hecho cultural, y herramienta para construir narrativas.

Aunque, claro, igual que La Fuerza en Star Wars, tiene su reverso tenebroso: “En la virtud está la trampa. Precisamente lo que acabamos de subrayar, el carácter ligero y gracioso de los memes, es lo que puede llegar a ser peligroso desde el punto de vista de las estrategias narrativas. Por ejemplo, los memes pueden banalizar mensajes racistas, machistas u homófobos con mucha facilidad. Con la excusa de que son solo bromas, los discursos de odio van saltando de mente en mente como caballos de Troya y de eso saben muchos los comunicadores de la ultraderecha.”

Wang Yaping ha sido la primera mujer china en hacer un paseo espacial, y eso está muy bien. Lo que no está tan bien es que las alabanzas del gobierno chino perpetuen estereotipos sexistas, justamente en un logro como éste.

“Despite the flowing praise for Wang from official channels and state media, much of the coverage also included gendered language that perpetuated stereotypes on the differences between men and women.”

“For instance, female astronauts supposedly have the advantage of having a “gentle personality (that) is good for teamwork,” according to the Global Times. The same article, citing a retired space researcher in Beijing, added that female astronauts are “more stable with adaptable mental states,” are “more sensitive to any problems in their surroundings,” and are better at communication than their male counterparts.”

Este artículo es de lo mejor que he leído esta semana, y abre un melón importante sobre la sociedad española. En nuestro sistema económico, la desigualdad no es sólo entre clases, sino entre generaciones: una generación (babyboomers) que, con menos preparación, y teniendo que competir menos, ha alcanzado condiciones más favorables y se ha fortificado en ellas, impidiendo el paso a las generaciones posteriores, y evadiendo la culpa de la degradación del mercado laboral, el aumento de la desigualdad, o la crisis climática:

“Hablar de generaciones es generalizar mucho, pero creo que los boomers han perdido la perspectiva sobre cómo han gestionado la situación en la que estamos”, considera Fernando Arancón, de 29 años y director del medio de análisis internacional El Orden Mundial. “Dónde estamos ahora es consecuencia directa de su gestión de las pensiones y del mercado laboral. Yo en los 90 y 2000 no voté, yo no he avalado la burbuja inmobiliaria, ni el dar dinero a los bancos, ni he pedido hipotecas al 120%. Eso lo hizo la generación de mis padres. Nosotros asumimos una herencia y ellos generan un discurso exonerado de culpa. Se desentienden, es todo muy exculpatorio: esto ha pasado pero los jóvenes no luchan como nosotros luchamos por las pensiones”.

“Los baby-boomers se encontraron con el desarrollismo y con una gran etapa de crecimiento económico. Hay un período de treinta años en España en el que el PIB solo baja un año hasta 2008. Hay paro estructural, pero en general las perspectivas son mejores. Encuentran trabajo en la industria, porque hay. Y las élites son, con treinta años, directores de periódico y catedráticos de universidad. Antonio Franco, que acaba de morir, fue director de El Periódico de Catalunya con 31 años. Entraron en todas partes y económicamente lo tuvieron más fácil. Con una tercera parte del sueldo de una pareja se podían comprar su piso. Mi tesis, que no es original y se da en todo Occidente, es que son los únicos que van a vivir plenamente el estado del bienestar y el modelo socialdemócrata posterior a la Segunda Guerra Mundial”.

Mientras, a los millenialls y posteriores generaciones se nos intenta animar a ser celebrities en plataformas sociales como una “carrera profesional” a la que podemos aspirar. Pero viendo el caso de tiktok y la influencer sobre la que habla este artículo, el único negocio es el que tienen las plataformas.

Convertir la nostalgia en un producto también es una cosa muy millenial, aunque es dificil resistirse cuando se hace tan bien como lo hace Nintendo con esta Game&Watch, que contiene 3 juegos clásicos de 8 bits de la franquicia Zelda.

Y ya puestos a terminar con nostalgia, este especie de cortometraje musical huele a puro Carpenter (pero un poquito más cyberpunki).

20211110

La fiebre del “Metaverso” no es nueva. El término viene de una novela de Neal Stephenson, que a su vez ya estaba bebiendo de otros escritores como William Gibson. Por cierto, que Sephenson ya ha corrido a desvincularse públicamente de todo lazo con Facebook.

Pero fuera de lo literario, el “Internet de la Realidad Virtual” ya lleva intentándose materializar desde los primeros 90 (¡recuerden VRML!), y a lo largo de los 2000 con diversos niveles de fracaso (¿os acordáis de Second Life?). En esta columna escrita por uno de los primeros pioneros de la VR se explica muy bien por qué todos los intentos sucesivos de metaversizarnos no han llegado a cuajar, y por qué el de Zuck no se distingue mucho de los anteriores. 

“The metaverse Zuckerberg shows off in his video doesn’t have to solve those problems. He’s promising future technologies that are five to 10 years off. But it still looks like junk. (…) But that’s not the problem with Zuckerberg’s metaverse. The problem is that it’s boring. The futures it imagines have been imagined a thousand times before, and usually better.”

ShotSpotter coloca micrófonos por los barrios de USA y supuestamente identifica mediante algoritmos si los ruidos captados son de disparos de armas de fuego, y en caso positivo alertan a la policía.

La compañía ha acumulado bastante mala prensa por la poca precisión de su software y por las zonas de las ciudades a monitorizar con micrófonos que se han elegido. Como esto es USA, obviamente las zonas monitorizadas son las que tienen más población negra.

ShotSpotter is too expensive for the police to roll out across a city. Instead, microphones are often placed in inner-city areas – areas with higher black populations. So if the technology isn’t as accurate as claimed, it could be having a disproportionate impact on those communities. (…) ShotSpotter claims to be 97% accurate. But that claim is exactly that, a claim. It’s hard to see how ShotSpotter knows it’s that accurate – at least not with the public information it has released. And if it isn’t, it could have wide consequences for American justice.”

En un Internet dominado por las plataformas sociales, donde a través del fenómeno influencer la propia imagen u otros aspectos de nuestras vidas se pueden productivizar para ganar tracción, ingresos, y seguidores, la maternidad no iba a quedarse fuera.

En esta entrevista a Kathryn Jezer-Morton, una investigadora académica especializada en la “mamáesfera” de USA, se desmenuza muy bien el fenómeno de las influencers de maternidad, de las consecuencias de esta “productivización” del hecho de ser madre, de la invisibilización de la red de apoyo de cuidados que provoca, y de los sesgos e influencia política que pueden llegar a tener estas cuentas.

“Instagram is pure PR for the nuclear family, and it totally erases how much childcare has always been shared within communities — and how much families have always relied on each other to raise their kids.”

“The white mamasphere is a place where a fundamental ideology of white supremacy — that whiteness is raceless, and all other races are racialized —  is still pretty much completely hegemonic. I think that for white momfluencers, talking about race is high-risk from the perspective of alienating followers… which is another way of saying that anti-Black racism is very entrenched among mainstream white women. So you have white momfluencers basically retreating from the topic of race on the grounds of “I can’t handle the fallout among my followers.” 

Róterdam innova convirtiendo un edificio destinado a ser fondo de varios museos en un museo en sí, y así mostrar al público el proceso de conservación y restauración que se lleva a cabo antes de exponer el arte en un museo tradicional.

“Lo realmente innovador de este edificio es que, a la vez que se custodian las obras no expuestas y los restauradores, conservadores o comisarios trabajan sobre ellas, también se pueden ver, haciendo así accesible a cualquiera la ‘sala de máquinas’ de un museo.”

En The Verge han producido este documental sobre Handspring, la compañía que trató de construir el primer smartphone allá en 1998. Aunque acabó fracasando, muchas de sus ideas están presentes en los teléfonos que usamos todos los días, y en esta entrevista con el director del documental se desgranan muchos detalles interesantes de esta historia.

Da todo un olorcillo a una especie de Halt and Catch Fire, pero en los 2000s.

Las ilustraciones de Luis Scafati para esta nueva edición del 1984 de Orwell son arriesgadas, impactantes, y le vienen como un guante a la novela.

Ya podemos escuchar en spotify la banda sonora de este loquísimo kickstarter que combina disco de vinilo con suplemento de rol para Mork Börg. El estilo doom-metal hiper-cañero de este juego de rol ya no sólo se traslada a lo visual y a la mesa, si no al terreno sonoro.