20200506

No sé si esto es hipercapitalismo en todo su esplendor, donde ni con la pandemia dejamos de consumir sin parar, de auto-explotarnos y de convertir todo (hasta nuestros cuerpos) en producto.

O si esto es una manera ingeniosa de no tener que cerrar un negocio, y seguir dando entretenimiento escénico (burlesque de contenido adulto) a la comunidad.

O si ya estamos un poco más cerca de un futuro distópico de los que se imaginaban en las películas, novelas, y videojuegos cyberpunkis de los 80-90.

La verdad, no lo sé. Bienvenidos a “20 Minutos en el Futuro”.

Lo que sí que está claro es que cada vez más vamos a ver situaciones que antes sólo éramos capaces de imaginar como ficción, y casi siempre va a ser inquietante y flipante a partes iguales.

La alt-right (estadounidense, pero no sólo) está convencida de que tener que hacer confinamiento en tu casa, con wi-fi, netflix, y sin escasez de energía ni alimentos, es estar sometido a un “opresor regimen fascista”.

Es “gracioso” leer estas cosas, sobre todo cuando los valores que ellos promueven y el tipo de sociedad que les gustaría dirigir sí que se acerca en buena parte al fascismo. Elon Musk es uno de tantos que se dedica a impulsar este tipo de narrativas disparatadas, y desgraciadamente mucha gente está dispuesta a escuchar.

En este artículo de opinión se cuenta como la industria del automóvil de USA en los años 20 (muy boyante, pero muy hostil a sindicatos y a las reclamaciones de los trabajadores) tuvo que aceptar (y casi liderar) fuertes regulaciones y progresos en derechos laborales para poder sobrevivir a la Gran Depresión.

Dentro de todo lo malo de la crisis que vivimos ahora, quizá salga algo bueno, y Amazon, Google, y demás quizá tengan que hacer el equivalente de lo que hicieron los gigantes del automóvil en los años 30. Entre los empleados de Amazon, desde luego, algo se mueve ya.

La Inteligencia Artificial puede ayudarnos a analizar nuestros propios sesgos, como los que se implementan en el lenguaje.

En este estudio, se analizó la cobertura mediática en las primarias del partido laborista de UK, y me temo que el resultado no nos sorprenderá: “The results were startling: articles covering the only man in the race, Keir Starmer, were 4.4 times more likely to describe him using words meaning “preferred” and “favoured”, whereas the female candidates were 1.9 times more likely to be described using words such as “brave” (arguably patronising in this context), “sad”, “violent/angry”, and “dislike”. Moreover, the results show that there is a huge focus on gender through the use of titles such as “Ms” or “Mrs”, which they were three times more likely to use for female candidates, whereas Starmer was referred to mostly by just his surname or the honorific “Sir”, which holds a positive connotation. Finally, Starmer was 1.6 times more likely to be discussed in terms of professional employment, politics, law and order, and belonging to a group, whereas the female candidates were much more likely to be discussed in relation to their families and, particularly, their fathers.”

El Salón del Comic de Barcelona, tras cancelar la edición de este año, está haciendo una serie de charlas online super-interesantes. Ésta de la última semana es de las que más me ha gustado. En ella se hacen buenas reflexiones sobre cómo imaginamos y pensamos en nuestro futuro, con el cómic como hilo conductor.

En esta cuarentena con muchos eventos y lanzamientos parados, hemos vivido una fiebre de contenido cultural gratuito (cómics, teatro, películas) que, si bien hacen más llevadero el aburrimiento, va en detrimento del sector y sólo beneficia a los jugadores más grandes de la industria.

He encontrado una web dedicada exclusivamente a identificar y analizar vestuario, equipo, y localizaciones de la película Hackers (1995). Qué maravilla.

Tony Levin es de mis bajistas favoritos, pero no me he enterado de este proyecto suyo del año pasado (junto a Jerry Marotta y Phil Keaggy) hasta ahora. Suena todo de fábula.

20200429

En esta época en la que, para muchos, nuestro trabajo y nuestro ocio es 100% a través de pantallas, las marcas han adaptado sus formas para seguir haciendo lo de siempre: explotar nuestras reacciones emocionales a través de plataformas digitales, especialmente nuestras ansiedades respecto a nuestro aspecto y nuestro cuerpo.

En el artículo se cita un pasaje del ensayo “My Instagram” de Dayna Tortorici sobre la relación de los algoritmos y las redes sociales con la dismorfia corporal: “«La pestaña explorar –que lleva a los usuarios mediante el algoritmo hacia contenido similar a lo que han visto o les ha gustado– se convirtió en un mosaico de usuarias cada vez más extremas y culturistas que juntas no me parecían raras. Así es como funciona la dismorfia, pensé; el algoritmo solo lo alienta, lo empuja hacia los extremos». Normalizar el nicho. Entrenar el ojo. Nuestra relación con el algoritmo también ha (re)educado nuestra mirada erigiendo nuevos cánones.”

A pesar de que gran parte del Internet que ahora consumimos reside en jardines cerrados que pertenecen a corporaciones, al menos la infraestructura que da soporte a Internet sigue estando basada en protocolos abiertos y en gran medida descentralizados. Pero tranquilos, que ya está el Gobierno Chino (a través de apéndices empresariales como Huawei) para intentar cambiar eso. Bajo el argumento de la “eficiencia”, el protocolo propuesto (New IP) introduce mecanismos para bloquear o vigilar a segmentos concretos de la red desde una autoridad central.

En todo caso, es poco probable que una propuesta así prospere en la ITU-T. Otros organismos, como RIPE (Réseaux IP Européens) han respondido al protocolo respuesto con bastante dureza.

Como era de esperar, el vivir durante años en una zona más contaminada debilita el sistema respiratorio y nos deja peor preparados para resistir a un nuevo virus como el COVID: “La encargada de políticas de calidad del aire de la federación ecologista European Environmental Bureau, Margherita Tolotto, entiende que la realidad está demostrando que “respirar aire tóxico compromete nuestra salud y nos convierte en más vulnerables. Los gobiernos y la Comisión Europea deben prevenir que vuelva la dañina contaminación y desarrollar estrategias de salida de la crisis que eviten devolvernos a un futuro más sucio”.

En esta entrevista, Noam Chomsky nos deja perlas sobre la situación actual de USA, las próximas elecciones, la no-gestión de la pandemia por parte de la administración Trump, y más cosas.

Sobre todo, resulta alucinante pensar hasta qué punto el hecho de plantear tener un sistema de seguridad social, o educación universitaria gratuita (como tienen en mayor o menor grado la mayoría de paises del mundo), en USA se traduce en una bronca polarizante, en algo “radical” e imposible de implementar en lo más mínimo: “Analicemos Medicare for All o la otra pieza principal del programa de Sanders, la educación universitaria gratuita. En todo el espectro de las corrientes ideológicas principales, incluso lo que llaman la izquierda dentro de dichas corrientes, las desaprueban porque las consideran demasiado radical para los estadounidenses. Pensemos en lo que esto significa. Es un ataque a la cultura y la sociedad estadounidenses, algo que se esperaría de un enemigo hostil. (..) Así que, para los estadounidenses, decir que deberíamos estar a la altura del resto del mundo se considera demasiado radical. Es un comentario asombroso. Como he dicho, es una crítica a Estados Unidos que se esperaría de un enemigo muy hostil.”

Un resumen preciso y muy visual de la crisis ecónomica que nos viene, y cómo están preparadas las distintas comunidades autónomas para resistirla. Spoiler: las comunidades que en su día han apostado por ladrillo, sol, y playa, lo tienen muy mal.

Lo nuevo del creador de Hora de Aventuras en Netflix es muy singular: animaciones loquísimas e hiper-originales alrededor de las entrevistas del podcast del Duncan Trussell. Lo malo o lo bueno es que dichas entrevistas destilan bastante “magufismo” y giran alrededor de drogas, espiritualidad, meditación, o magia ceremonial.

Hacia el final de la temporada se comienza a dislumbrar una cierta trama o razón que explica la elección de esta temática, y se revela la difusa línea entre el protagonista y el propio Duncan Trussell. La forma en la que la serie concluye quizá emociona más por comprender a quiénes se está escuchando, que por lo que se está escuchando en sí. En todo caso, el apartado artístico es increíble, y sólo por eso ya vale la pena.

Muy buenas recomendaciones de autores de Ciencia Ficción, además con una ilustración de portada de Albert Monteys. Isaac Asimov y Ray Bradbury me gustan, pero con el resto me han terminado de acertar, porque quizá sean mis 4 favoritos: Philip K. Dick, Ursula K. Le Guin, Stanislaw Lem, y J.G. Ballard.

Quizá el artículo se merece cierto tirón de orejas por hablar de “Los Desposeídos” de Ursula K. Le Guin como una novela “que nos enseña que los humanos tendremos que colonizar otros planetas.” ¡De lo que habla “Los Desposeídos” es de una sociedad anarquista y de comunismo libertario!

Para cerrar, una canción y videoclip que combinan lo creepy con las ganas de bailar. Más o menos como una semana normal de confinamiento.

20200422

Los gigantes tecnológicos (Google, Facebook, Twitter), han reaccionado tarde y mal a la avalancha de bots, fake news, y otras tácticas de desinformación que se hicieron evidentes durante las elecciones de 2016 en USA. Lo que viene a contar este artículo es que, con esta actitud reactiva, siempre se va a ir detrás de los desinformadores, cuyas tácticas evolucionan constantemente.

Y creo que va a seguir siendo así porque, aparte de las dificultades técnicas (que existen, y en gran número), estos gigantes Tech actúan en esto por guardar las apariencias más que por un interés honesto. A las plataformas no les interesa que el debate sea razonable y claro, les interesa que pasemos en ellas el mayor tiempo posible.

Si el estado de la economía es supuestamente signo del bienestar y progreso humano, ¿por qué la bolsa de valores de USA está bien sana mientras muere cada vez más gente? Quizá porque, sencillamente, una cosa no tiene que ver con la otra.

Y sobre todo, porque las declaraciones de la presidencia han ido dirigidas a tranquilizar a las corporaciones y a prometer garantizar sus beneficios, pase lo que pase (y tengan que sufrir los ciudadanos lo que tengan que sufrir): “What matters is that the Trump administration will pay any price, bear any burden, meet any hardship to keep big corporations alive and profitable. That is, from the GOP’s perspective, the sole legitimate function of the U.S. government. And given their ferocious commitment and the government’s financial firepower, they have a plausible shot at success.”

Comparando con el caso anterior, por lo menos hay Estados y Estados. Una alternativa para el distanciamiento social puede ser el comercio electrónico, pero tenemos que ser conscientes de que al comprar online también exponemos a otras personas (casi seguro, en situación laboral mucho más precaria que la nuestra), y pensar si vale la pena exponerles para cosas que pueden ser más comodidades que necesidades.

Me gustaría ver más de esta legislación en España, sobre todo con las cosas que estamos viendo con otros servicios de reparto a domicilio.

En un siguiente episodio de las chaladuras conspiranoicas de “ultracentro”, (es decir, de ultraderecha), Whatsapp está controlando directamente por el gobierno español y por peridodistas de La Sexta (ya quisieran).

Lo hilarante del tema es que quien controla Whatsapp es el mismo señor que hace de forma sistemática la vista gorda con bulos y desinformación para no enfadar a medios conservadores y de  ultraderecha, y que a día de hoy el cifrado punto a punto de Whatsapp es más seguro que el que pueda ofrecer Telegram.

Un adelanto de cómo se van a ver modificados los espacios y nuestra forma de usuarlos tras el confinamiento, directamente desde Singapur.

Nuestro juego de rol/machine learning bizarro favorito, AI Dungeon, ha lanzado su modo multijgador. A ver si lo probamos y transmitimos impresiones por esta nuestra recopilación semanal.

 

We have our first look at Denis Villeneuve’s Dune, and we’re breaking down every little detail and easter egg from stillsuits to sietch communities.

 

Nerdist Nerdist

Habra que ver cuando lleguen las películas, pero el próximo Dune tiene pintaza.

Una de las cosas increíbles de nuestra época es poder explorar sitios con miles de años de antigüedad sin salir de casa, tal como el monumento-libro que es la tumba de un faraón.

 

Del mismo autor que la trilogía Border dedicada al Atari ST A partir del próximo 20 de abril se pondrá en marcha una nueva campaña de…

 

www.retromaniac.es www.retromaniac.es

A ver si sale la campaña de crowdfunding de este libro sobre la escena underground de crackeo de software en BBSs durante los 80 y los 90, aunque sea simplemente por el ANSI/Pixel Art que se gastaban.

He descubierto esta semana varios grupos de punk hardcore con un denominador en común: los videoclips animados hiper-cañeros de Marcos Imov. Este tema de los holandeses Vitamin X nos presenta una propuesta un poco mas crossover-trash.

Y como no podemos decidirnos sólo por uno, cerramos con otro videoclip animado del mismo estudio, en este caso de un tema de los australianos Frenzal Rhomb.

20200415

Una mirada intimista, semi-literaria, y semi-periodística del día a día de un pueblo en USA durante la pandemia. También una mirada a las ansiedades personales, nuevos hábitos, e incertidumbres que estamos experimentando todos, seamos del país que seamos: “My friend N. suggests tele-drinking. I finally give in and download Zoom on my laptop. At first, it’s a bit awkward, but soon I get soused and chummy, laughing and shouting at the screen. I don’t like how quickly I can get used to this. Maybe we were preparing for this life all along, the prophylactic life of homes and screens and pantries.” 

A modo de resumen de toda la leña que le ha caído a Zoom durante esta semana, quizá lo más grave no son los agujeros de seguridad (que todo software tiene y que se solventan más o menos rápido), si no el hecho de asegurar que tu producto incorpora cierto nivel de seguridad (cifrado extremo a extremo) cuando esto no es cierto: se incorpora cifrado de transporte, que no es lo mismo, y que es transparante para la corporación.

En todo caso, Zoom es bastante usable, y si el objetivo es usarlo para un evento público o webinar que se va a transmitir en directo en otra plataforma pública, o del cual se va a liberar  la grabación, ningún problema. Si es para reuniones de trabajo, o conversaciones privadas importantes, mejor echar un ojo al resto de plataformas existentes.

El debate está sobre la mesa: que los Estados usen herramientas y plataformas digitales para trazar los contactos entre posibles contagiados puede ayudar a resolver la pandemia y sus próximos rebrotes, pero vulnera la privacidad y derechos de la ciudadanía.

Quizá muchos estamos dispuestos a ceder esa libertad temporalmente si eso ayuda a salvar las vidas del resto de gente, pero dudo mucho de que los Estados quieran proporcionarnos un “botón de desenchufar” para que tengamos el control de revertir la situación al estado anterior una vez la crisis del virus haya pasado.

Como comenta uno de los expertos consultados en el artículo: <<Ramon Miralles, experto en privacidad y ciberseguridad de Ecix Group, entiende que las actuales medidas tecnológicas públicas están legitimadas y ve inviable que Europa exporte un modelo asiático “desproporcionado”. Sin embargo, también remarca que después de la pandemia “sufriremos otro retroceso” de vigilancia digital. “Aceptaremos ceder parte de nuestra privacidad a cambio de sanidad”, explica.>>

Asistí a este webinar la semana pasada, y recomiendo muchísimo verlo, incluso si no se tienen ningún interés en técnicas de IA o en desarrollar aplicaciones para la crisis de Covid.

Juanjo Beunza hace un repaso muy didáctico sobre todo lo que se sabe de la pandemia, con consejos prácticos, y sobre todo intentando trasladar que esta situación no se va a acabar con el fin del confinamiento en abril/mayo, si no que va para largo:  tendremos rebrotes y nuevos periodos de confinamiento durante los próximos 2-4 años, hasta que tengamos una vacuna efectiva (la primera que tendremos en 18 meses es una vacuna experimental, que puede funcionar mejor o peor, pero que seguro habrá que ir evolucionando).

Hace poco se incluyó en esta nuestra recopilación un relato de ciencia-ficción en el que científicos contemplaban de cerca y en vivo (con varios miles años de retraso, eso sí) el día a día de los habitantes de un exoplaneta situado a 2500 años luz de la Tierra. Salvando las distancias, este proyecto de la NASA (que todavía está en pañales), pretende hacer algo similar con un exoplaneta situado a 500 años luz (todavía sin habitantes conocidos, eso sí).

Esta serie de ilustraciones con ciudades desiertas a lo largo de todo el mundo es una preciosidad (y además, la de Madrid es de Ana Galvañ).

En los 90, éste era el sonido que nos abría las puertas del ciberespacio. La infografía original es de este artículo, donde también se explica un poco más en qué consistían en realidad todos esos ruidos raros.

Mucho tardaban ya los Ojete Calor en aparecer en esta recopilación. Y encima no podría haber sido con una versión más épica.

20200408

Las “celebrities” quizá sean las personas menos millonarias de entre los millonarios (el patrimonio de Jennifer López es una fracción del 1% del patrimonio del fundador de Amazon), pero aun así la distancia de su día a día con la persona de a pie es abismal.

Como se reflexiona en este artículo, en circunstancias normales, esta distancia se puede “tapar” porque la celebrity es una figura “aspiracional” que parece más accesible.  Pero durante el confinamiento, esto comienza a no sostenerse, porque es dificil tener empatía con gente “encerrada” en mansiones de lujo con clínicas de salud y gimnasios personales:

“One of the ironies of this moment is that though we feel less like stars than ever, they seem to feel more like us — or at least, what they think it must feel like to be us. DeGeneres is going “stir-crazy” from having to stay inside her enormous home; Katy Perry has lost track of the days she’s spent inside her enormous home.”

Fascinante mirada al día a día de un creador de fake-news y de un fact-checker. Comento poco porque hay un plot twist que, al menos, crea un debate muy interesante y da que pensar. Así que, si lo lees, ¡que sea hasta al final! (justo al contrario de lo que hace la gente que se traga las fake news). Gracias a Marta por el enlace.

Y siguiendo con las fake-news, cuando leí que en UK habia gente intentando quemar antenas de 5G “para que no se propagara el coronavirus”, creía que debía ser un titular del equivalente de El Mundo Today británico. Pero es todo cierto: puro J. G. Ballard ocurriendo ahora mismo.

Como mucha gente, esta semana me enganché completamente a Tiger King y me fumé la temporada completa en menos 3 dias, sintiendo horror y fascinación a partes iguales, y con una sensación continua de que todo lo que veía no podía haber ocurrido en la realidad. Viendo esta mini-serie documental se entiende mejor cómo son posibles las chaladuras alt-right de USA (o, en general, las chaladuras alt-right que se están reproduciendo en todas partes).

En el artículo, también se reflexiona sobre la descarada preferencia de la sensación sobre la objetividad en la mini-serie, y cómo Netflix sabe apostar por la carnaza que sabe que vamos a convertir en viral entre todos (yo, aquí, incluido): “It’s a phenomenon fueled by our need to seek resolution where there often is none to be found. In the absence of finality, we post into the infinite. The tyranny of the internet bleeds into the real world: if there’s enough content, eventually, that content becomes real life. We are consumed by the tiger king.”

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El pivote forzado al trabajo en remoto también está provocando situaciones muy mal gestionadas en las empresas, como “tele-despidos” en masa via Zoom en algunas startups: “People were crying and people were panicking,” said one employee who was abruptly let go on the videoconference. “It was like 100 different videos of just chaos.”

Cuando pienso en Winsor McCay, pionero del comic y de la ilustración, siempre tengo en la cabeza las preciosas tiras de El Pequeño Nemo. Pero hay mucho más: el artista dibujó constantemente sobre problemáticas sociales de su época, o sobre sus propias visiones apocalípticas del futuro.

Quizá es una frivolidad pensar en estas cosas durante esta crisis (o quizá es sano), pero la Evercade y sus cartuchos recopilatorios retro tienen una pintaza increíble.

Demostrando que menos es más, Amon Tobin y Thys lanzaron hace unos pocos días un pequeño EP con apenas cuatro cortes de menos de 3 minutos cada uno, pero que casi exigirían una película entera adrede para acompañarlos.

20200401

Este relato de ciencia-ficción no lo ha escrito un algoritmo: más bien, un algoritmo ha analizado diversos relatos de ciencia ficción, y le ha dado reglas y directrices al autor, Stephen Marche, para que escribiera uno similar. El relato en sí me ha gustado, aunque me da la impresión de que esto era independiente de la “fórmula para el éxito” cocinada por el algoritmo.

De hecho, algunas de las reglas que concluyó el algoritmo son bastante tristes, y evidencian los sesgos que transmitimos al software que creamos: “The algorithm also told me what percentage of text should be dialog and how much of that dialog should come from female characters. This is where things get embarrassing. Turns out that, based on the stories I chose, only 16. 1 percent of the dialog could be from a woman’s point of view. Which is a crazily low number. Female writers historically write 40 to 50 percent of their dialog for female characters, male writers about 20 percent; so even by the shitty standards of male writers and history, this is appalling”.

Gracias a Jacinto por el enlace.

Este artículo que analiza la pandemia desde una perspectiva de género me ha parecido muy interesante. Como se apunta, la recesión económica que nos viene con y tras la pandemia nos puede hacer retroceder mucho, pero también es una oportunidad para establecer por fin políticas que tengan en cuenta la distorsión de los roles domésticos y de cuidados: “The coronavirus crisis will be global and long-lasting, economic as well as medical. However, it also offers an opportunity. This could be the first outbreak where gender and sex differences are recorded, and taken into account by researchers and policy makers. For too long, politicians have assumed that child care and elderly care can be “soaked up” by private citizens—mostly women—effectively providing a huge subsidy to the paid economy. This pandemic should remind us of the true scale of that distortion.”

Una fascinante mirada a la boyante (y bizarra) industria inmobiliaria de los refugios anti-apocalipsis para ricos y pudientes, que ya incluso prometen ser las ciudades-estado de los futuros supervivientes: “When you bought into such a scheme, you tapped into a fever dream from the depths of the libertarian lizard-brain: a group of well-off and ideologically like-minded individuals sharing an autonomous space, heavily fortified against outsiders – the poor, the hungry, the desperate, the unprepared – and awaiting its moment to rebuild civilisation from the ground up. “

Como muchas industrias, ésta se centra en vender una fantasía: la fantasía de que es posible sobrevivir al margen de las catástrofes que sufra el resto de la humanidad. Y como creo que estamos viendo en la crisis de la pandemia actual, en las cosas que se nos vienen encima, o nos salvamos todos juntos, o no se salva nadie.

También, como nota de color, el empresario protagonista de la crónica (todo un personaje conspiranoico) fue propietario en los 80 de la empresa que fabricó el famoso piloto automático de Aterriza Como Puedas (o, al menos, eso dice él).

La alt-right y sus sucursales españolas aprovechan nuestro confinamiento y la constante sobreexposición a la información que éste acentúa haciendo la única forma de política que saben hacer: extender bulos y desinformación.

Otra mirada a otra industria boyante, pero más artística: la de los teclados mecánicos personalizados de lujo. A ver, he de admitir que los del artículo son una preciosidad, pero al final teclear es teclear, y yo no compraría a esos precios. Pero me imagino que es una necesidad similar a la del tuning de un coche de carreras, sólo que el streamer de videojuegos (el principal consumidor de esta industria) “pilota” el teclado.

Si no conocéis la editorial digital Panel Syndicate, ya tardáis en leer y comprar (se paga la voluntad) maravillas como Universo!, o The Private Eye. De su catálogo me quedaba por leer Barrier: visualmente impresionante, y con una buena reflexión sobre la migración y el lenguaje. Y no digo más, que es mejor leerlo sin spoiler de ningun tipo.

Además de ver viejas glorias que ya ni recordaba en este listado, lo que más me ha emocionado es que el Número 1 lo ocupe Tyrian. Que por cierto, recientemente GOG lo liberó gratis para descargar junto a un buen puñado de titulos clásicos (Beneath a Steel Sky, Ultima Martian Dreams, Flight of the Amazon Queen, etc).

Recordemos que todo esto pasará, y si es escuchando a Klampanis, pues mucho mejor.

20200325

En TikTok, la joya del “Silicon Valley” Chino, que está apadrinada por el Partido (¿cuál? ¡el único que hay en China!), no sólo te pueden censurar por criticar al gobierno o subir fotos de los tanques en Tiananmen. ¡También te pueden censurar por ser feo o parecer pobre!

El gobierno chino: siempre a la vanguardia en combinar Dictadura Totalitarista con Capitalismo Salvaje (¿es que hay que elegir?): “TikTok controls content on its platform to achieve rapid growth in the mold of a Silicon Valley startup while simultaneously discouraging political dissent with the sort of heavy hand regularly seen in its home country of China.”

Este aluvión de información que se ha convertido en el día a día de nuestro confinamiento está dando lugar a un fenómeno nuevo (pero conociéndonos, quizá esperable): la gente que admite que “no es científico, ni médico, ni epidemiólogo”, pero que no está dispuesta a perder ni una sola oportunidad de ganar más seguidores, retweets, y relevancia en redes sociales: “His Twitter account has grown to more than 120,000 followers since he started tweeting about COVID-19. (He had about 2,000 before.) He shares the same philosophy as Pueyo: that in a public health crisis, fast information with possible inaccuracies is better than waiting.” 

En este mundo de actualizaciones constantes, el nuevo dogma es que “tener información imprecisa o incorrecta es mejor que no tener nada de información”. Y me parece que, en el caso de esta crisis, es justamente al revés.

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Sarah Spencer ha creado esta preciosidad de mapa estelar programando máquinas de coser de los 80 con Arduinos y Raspberry Pis. Y lo mola todo.

Una lectura muy densa, pero con puntos muy interesantes sobre cómo de “real” era nuestra vida normal antes de esta crisis, y como lo que nos parece “irreal” es, ni más ni menos, la realidad y la naturaleza llamando a nuestra puerta: “Lo cierto es que, obligados a este parón, vamos a ver por fin cosas que teníamos delante de las narices, nos vamos a aburrir hasta la rebelión, vamos a tensar al máximo nuestros resortes íntimos y nuestra lengua común. La pregunta ahora, por tanto, no es si esta revelación podía haberse producido de otra manera sino si estamos preparados para sacarle partido.”

Para los que tenemos la inmesa suerte de tener que quedarnos en casa (no como la gente que se la está jugando en primera línea en hospitales, supermercados, o fábricas), este artículo trae algunos consejos de auto-cuidado para nuestra salud mental, que también nos va a hacer falta. Bueno, y también trae fotos de gatitos, que eso siempre gusta.

El Insight Lander que tiene ahora mismo la NASA sobre la superficie de Marte tenía un problema: uno de los brazos excavadores se había quedado atascado. La solución ha sido darle un “golpe de remo” (bueno, golpe de brazo con pala) para liberarlo. Lo que más me flipa es que se ha estado escribiendo código durante meses para programar por software ese palazo (con simulaciones incluidas), para asegurarse de que no se dañaba el resto de sistemas del Lander.

Este artículo en realidad me sirve para contar que el fenómeno japonés de las mascotas corporativas me fascina desde hace años, y que a partir de ahora tienes la obligación de seguir a @MondoMascots, la mejor cuenta de Twitter del mundo.

A finales de los 90 podían pasar muchas cosas, como que se anunciara Murphys Stout con un corto animado de cyberpunkis y samurais, digno de proyectarse en cines .

Después de casi 3 años desde Bad Dream Baby, September 87 han vuelto al Planeta Tierra. Me encanta TODO de esta canción y de su videoclip.

20200218

Por supuesto, cómo no íbamos a abrir con EL MONOTEMA. Es evidente que la pandemia y las medidas de contención para combatirla van a tener un severo efecto económico, pero va a ser mucho más grave porque ya traemos de antes una recesión económica a punto de suceeder. Tipos de interés negativos estirados durante años que no reflejan el riesgo financiero real, industria estancada, y muchísimas pymes yendo al mes (o a la semana) sin ningún fondo de maniobra ante imprevistos como el que vivimos.

Y si bien pienso que nadie la deseaba, esta crisis de la pandemia es bastante ventajosa para los que construyen la narrativa oficial: “Muy probablemente el coronavirus no es el único responsable de las caídas en las bolsas, como se dice, ni de una economía capitalista desacelerada, con las ganancias de las corporaciones y la inversión industrial estancadas, sino que es la chispa de una crisis económica pospuesta donde la mala salud de la economía es muy anterior a la epidemia.”

En este artículo también se apunta otro aspecto muy interesante de esta crisis, y que es muy característico de nuestra década: las conspiranoias. Las relacionadas con el virus (se creó en un laboratorio, el gobierno ya lo sabía y lo dejó pasar, etc, etc) nos resultan reconfortantes porque nos mantienen en la ilusión de que tenemos totalmente controlada la naturaleza, las enfermedades, las contingencias, y en fin, la muerte. Y no es cierto: somos mucho más frágiles de lo que pensamos.

Quizá, lo mejor es asumirlo: “Nadie –digamos– quiere contagiarse y es lógico; pero se trataría más bien de reivindicar el contagio, de usar el contagio a nuestro favor, de asumir el contagio, al igual que los médicos y sanitarios, como alternativa a un orden abstracto, muy vulnerable a la contingencia, que se pretende libre de límites: de muerte, de dolor, de sacrificio y hasta de aventuras.”

Y por otra parte, también en fijarnos que: “Ocurre que desde que existe el Covid-19 ya no se muere nadie. De hecho ocurre que no ocurre nada. Ya no hay infartos ni dengue ni cáncer ni otras gripes ni bombardeos ni refugiados ni terrorismo ni nada. Ya no hay, desde luego, cambio climático, pese a que sería muy fácil y muy útil asociar pedagógicamente la multiplicación de los virus al acoso capitalista de la Naturaleza; e incluso aprovechar este parón para cuestionar el modelo.”

En ese “ya no ocurre nada que no sea covid”, esta semana pasada ocurrió que Harvey Weinstein fue condenado a 23 años de carcel por violación. En esta entrevista con Rose McGowan (una de las impulsoras de #MeToo) previa a la sentencia final, podemos aprender lo que ha significado el movimiento, y como es vivir (y sobrevivir) a violadores como Weinstein y a toda la maquinaria bien engrasada que le daba soporte.

Casey Newton tiene una newsletter/columna periodística y recopilación de contenido mucho mejor que esta, y que se llama “The Interface”. En la columna que abre a la newsletter de esta semana, Casey reflexiona sobre el desafío al que se enfrentan las redes sociales en este confinamiento forzoso: ¿nos hacen “conectar” realmente con otras personas?: “Still, I continue to feel like every social product has a lot more that they can do here. Mitigating the spread of misinformation, and taking steps to intervene directly in the crisis, have been welcome moves. But the period of social isolation that is now crashing down on America will offer a new kind of test for our social networks.”

Beatriz Serrano (una de mis periodistas y columnistas favoritas) ha vuelto a escribir, y nos cuenta un remedio inspirado en Marcel Proust para intentar encontrar pequeños espacios de felicidad en cualquier parte (incluido nuestro confinamiento).

Bruce Sterling, otro de los padrinos del Cyberpunk, publicó la versión en inglés de este relato corto hace poco (la original era en italiano, bajo su alias Bruno Argento). Convenientemente, comienza con una cuarentena en una isla tras una pandemia bastante más grave que la que sufrimos. Pero es mucho más, y sobre todo contiene una referencia preciosa a otra recopilación de relatos cortos clásica, que sólo he pillado casi al final (no digo nada para no hacer spoilers).

Elegí para la recopilación estas fotos de Finlandia, inspiradas en el fenómeno UFO de los 60, antes del Estado de Alarma. Pero dentro de nada, nuestras calles van a pintar igual.

No tengo claro si esto es muy guay o si es la metáfora definitiva de que acabamos estropeando todos los espacios naturales. ¡Quizá sea ambos!

El otro día volví a ver “Jóvenes ocultos” (peliculón). En una de las escenas iniciales aparece el epítome del Saxofonista Hortera Ochentero. Investigando un poco más, descubrí que ese señor es Tim Cappello, y que además de ser conocido por esta escena, también fue saxofonista en varios discos y giras de Tina Turner en los 80 (su mejor época), participó en el primer disco y gira en solitario de Peter Gabriel (el primer encuentro de Gabriel con uno de mis bajistas favoritos, Tony Levin), tuvo una banda en el que el batería era el batería de los Dictators, y hasta llegó a participar como actor en varios episodios de Miami Vice. ¿Por qué este señor tiene que ver con todo lo que me gusta de los 80? También podéis averiguar más sobre él y lo que anda haciendo en esta entrevista.

20200311

Tenemos en la cabeza que Internet es la Web tradicional que visitamos a través de navegadores, pero en realidad hay mucho más. En este artículo se pinta un mapa del “Internet Extendido”, entre el que destaca la “Web Cómoda”: la cantidad de imágenes, capturas de pantalla, URLs, y texto copy-pasteado que todos los dias hacemos circular por email, grupos de whatsapp, y todo tipo de chats privados, y que son prácticamente invisibles para el resto de Internet (para los propietarios de Gmail, Whatsapp, o Slack, no tanto).

Es muy interesante una de las reflexiones que se apunta, y es que cada vez más, en Internet vamos a tener que elegir 2 de estas 3: Gratis, de Calidad, y Abiertas al Público. Pero nunca vamos a tenerlas todas: “The current governing logic of the extended internet universe, I think, boils down to a pick-2-of-3 constraint triangle: {free, open to the public, quality}. Can we have all 3? Many idealists think we once had that (we never did, we just had small scale, and it still wasn’t hitting all 3), or that in some hand-wavy way, “true” net neutrality would deliver that (I’m only a very weak defender of net neutrality: it was a useful principle for a while, but it has outlived its utility).”

Nerfeadas es una serie documental en torno al machismo en la industria y cultura de videojuegos, y el primer capítulo está muy bien. En él se dicen cosas que requieren valentía para decir, y que hacía falta decir hace ya demasiado tiempo.

Se nos están juntando dos crisis que casi nunca ocurren a la vez: una crisis de oferta y una crisis de demanda. Y a lo mejor el capitalismo globalizado empieza a hacer catacrock. Veremos.

En esta recopilación siempre necesitamos nuestra dosis de William Gibson, así que aquí va una de las últimas entrevistas con ocasión de su última novela, Agency, donde como siempre se reflexiona sobre nuestro futuro cercano con el cambio climático como protagonista.

En cierto punto de la entrevista se habla de Star Trek como apología anticapitalista, así que todavía mejor: “I’ve been curious for years,” he says, “about exactly what it is about a global climate change message that seems immediately to attract the ire of conservatives. My suspicion is that by its very nature, it suggests that the most effective response to it would be if we had something akin to the implied world government in the very first Star Trek series… the United Nations, but with teeth.”

The creator of Star Trek, Gene Rodenberry, suggested that the world government “came into existence in response to some grave, very near-potential species-wide planetary disaster”, Gibson explains. “And that’s how we finally cleaned up our act and started running the planet in a fair and sensible way. So of course, that’s anathema to someone on the Ayn Rand end of the scale.”

El ser Cuñado tiene explicación científica: se llama efecto de Dunning Kruger, y nos viene de serie con nuestro cerebro: “Si no sabes nada, sabes que no sabes nada. Sin embargo, cuando sabes algo, piensas que sabes todo lo que hay que saber. Se llama el “pico de la estupidez.” (..) El efecto Dunning Kruger parece ser una característica del cerebro humano. Nos gusta extraer conclusiones con pocos datos, porque nos hace la vida más fácil. Esto quiere decir que todos en mayor o menor medida lo sufrimos.”

Esto no es nuevo, pero he descubierto esta semana la llamada Arquitectura Cholet Boliviana y he flipado sin parar con lo bizarro (y algo William Gibson-esco) del fenómeno. Para profundizar, podéis leer este hilo de Twitter y el artículo original de El País al que acompaña la galería de fotos que incluímos en la recopilación.

La semana pasada se estrenó la tercera temporada de Castlevania (la serie de animación), donde escribe Warren Ellis (quizá lo recuerden de Planetary, o Transmetropolitan), quien en su línea admite sin problemas no haber jugado nunca a ninguno de los juegos.

En la entrevista hay algunas perlas sobre el hecho de escribir y la relación con el público: “You only have to have one bad day and then you’re that writer who shows up to tell everyone they’re watching it or reading it wrong. Once a year, I kind of wave to the kids on Tumblr and say thank you very much. Once the show’s done and streaming, it’s theirs to do whatever they want with (..) People are going to say and do whatever they’re going to say and do, and they should be left alone by the writer”

¿Chick Corea con un keytar? En los 80 ocurrió.

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¿Cómo no íbamos a abrir esta semana con algo relacionado con el Coronavirus? ¡En esta recopilación no queremos renunciar a la oportunidad de sumar a vuestras preocupaciones!

En concreto, en este artículo se apunta a una teoría (que es sólo eso: teoría) sobre cómo el progresivo calentamiento global está preparando a los patógenos para soportar mayores temperaturas, y por tanto, a resistir mejor la principal estrategia que tiene nuestro cuerpo para combatirlos (que es subirnos la fiebre). Es decir, que es posible que este tipo de potenciales pandemias vayan a ser cada vez más frecuentes.

También recomendamos seguir en twitter a @CoronaVid19, que al menos nos echaremos unas risas.

No todo van a ser malas noticias: en este caso, investigadoras del MIT han conseguido entrenar un modelo de Deep Learning (una red neuronal) para aprender a reconocer los rasgos moleculares que hacen efectivos a los antibióticos que conocemos. Luego les han puesto a analizar una base de datos de más de 100.000 compuestos que se investigan actualmente, para localizar los candidatos a mejor antibiótico revelación del año (y los resultados, al parecer, son bastante prometedores).

Casos como el anterior son muy buenos ejemplos de lo positivo de las técnicas de IA y de Deep Learning, pero es muy fácil usarlos mal. Este artículo cuenta muy bien cómo el uso cada vez más extendido de algoritmos para componer los turnos y calendarios de empleados de retail/hospedería puede estar ahorrando costes a los propietarios de esos negocios, pero está empeorando a ojos vista la vida de los trabajadores.

Quizá el problema no está en los algoritmos, está más bien en crear esos algoritmos sin tener en cuenta que las personas que trabajan en esos turnos necesitan conciliar, que se pueden quemar, que necesitan horarios estables para dormir bien, y que necesitan poder planificar vacaciones con cierta antelación. En fin, que son seres humanos, y no máquinas disponibles en cualquier horario y cualquier dia de la semana.

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Sin duda, el artículo más brillante que he leído esta semana. Pasen y descubran el Internet de las Broncas (The Internet of Beefs), donde lo más importante es que los conflictos sean irresolubles, personalistas, poco rigurosos, y, sobre todo, constantes. ¿Los beneficiados? Los nuevos “señores feudales” del Internet de las Broncas, que hacen caja azuzando a sus “escuderos” a una interminable “guerra cultural” contra la “dictadura progre”, para evitar el “fin de la civilización occidental”.

Como se dice en el artículo: “You cannot predict the course of a culture war by trying to understand it as a military conflict. You can only predict it by trying to understand it as the deliberate perpetuation of a culture of conflict by those with an interest in keeping it alive.”

Este relato de ficción mezcla hechos reales y what-ifs para dibujar los ultimos 13 años de un Internet alternativo en el que Youtube no llegó a triunfar, ni a ser comprado por Google. Está todo bastante bien llevado, incluso el hecho de que en 2020 la gente siga usando Second Life (que llega a tener su propia burbuja inmobiliaria virtual).

Casi todas las grandes empresas de paquetería han dejado de trabajar en Amazon en España, porque en algunos casos llega a ser anti-rentable. ¡Pero no hay problema! Para eso está Correos (es decir, el Estado): para asumir los repartos más deficitarios, y seguir asegurando los beneficios de los propietarios de Amazon. ¿No debería ser al revés?

Este especial del New York Times repasando las mejores ilustraciones editoriales usadas en sus artículos durante 2019 es, simplemente, una maravilla.

Aparte del virtuosismo técnico (que lo tiene, y mucho), me parece que lo que hace que Thundercat sea un bajista tan especial es que toca el bajo eléctrico como nadie más lo hace: su estilo es único, y cada nota es pura expresión personal y artística.